Pablo Cesar Solari

Y si el pibe juega bien va a ser todo mérito del muchacho, no tiene forma de ganar.

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Jajajaja chupala, 5 palos pagamos por el pibe este. Hay que exigirle lo mismo que al resto

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Anda a exigirle al que costó 9 palos y vino como estrella y no rompas las pelotas

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Este no salió nada barato hay q exigirle como lo que salió ! Hasta ahora viene bien espero q siga así

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ya el hincha no sabe disentir entre lo que es una apuesta y quien llega con pergaminos

era la “joya” de Colo Colo y costo un dineral, tiene que ponerse la camiseta y rendir en el corto plazo

corta la bocha

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Dos partidos con el, ganamos
Un partido sin el, perdimos

Ergo, lo necesitamos como el agua

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Si fuera asi de fácil, Gallardo sería Ancelotti, pero lastimosamente contrata 10 y sale 1 bien

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Hasta al maestrico González lo necesitamos como el agua con el sida de equipo que tenemos, contra independiente va a ser una prueba veremos qué onda. Si sirve no puede salir del 11 titular.

Cra

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El papá de Solari, con Olé: “Encaré a Brito y a Enzo para ver si se hacía el pase”

Víctor Solari cuenta que no pudo contenerse y que fue a confirmar con los dirigentes si el interés por su hijo era real

"Estamos viviendo un sueño. Hasta que no lo viera con la camiseta de River entrando a la cancha, no me iba a parecer que fuera verdad. Que mi hijo esté ahí me llena de satisfacción”.

Víctor Daniel Solari ya dejó su casa, donde tiene una panadería, para ir hacia el colegio donde trabaja con Susana, su esposa, directora de la primaria del pueblo.

Está literalmente en un sueño. Fanático de River desde la cuna, no puede creer lo que está viviendo y así se lo cuenta a Olé a la espera de ver nuevamente al Pibe con la #16 de River en cancha.

-¿Cómo logró mantenerse tranquilo durante la negociación la persona que por River les puso Matías Jesús, Pablo César y Santiago a sus hijos?

-Fue difícil. Cuando se conoció la noticia de su posible llegada a River, lo llamamos a Pablo y nos dijo que todavía no estaba cerrado… Entonces, como familia y por intermedio del gobernador de San Luis (Alberto Rodriguez Saá), que es fana de River, hicimos movimientos para conseguir dar con la dirigencia. Aprovechamos que el equipo venía a Villa Mercedes para jugar con Barracas por la Copa Argentina…

-¿Cómo fue eso?

-Queríamos charlar un poco sobre cómo estaba la cosa, porque que te busque River no es algo de todos los días. Deseábamos de corazón que Pablo pudiera vestir esa camiseta. Y por suerte tuvimos esa posibilidad de estar con los dirigentes para consultarles si el sueño se nos iba a cumplir.

-¿Encaró directamente a Brito y a Patanian para preguntarles por el pase de Pablo? ¿Fue así?

-Sí, sí: nos hicieron el contacto y estuvimos con los vices, con el presidente y con Enzo. Los encaré y nos dijeron que en un día o dos iba a solucionarse todo porque sólo faltaban detalles. Y entonces nos volvimos tranquilos a Arizona…

-¿Y cómo fue conocer a Francescoli, uno de sus ídolos?

-¡Otro sueño! ¡Otro sueño! Uno lo ha admirado toda la vida: yo también fui jugador de fútbol. Jugaba de 9 y el Enzo era un referente. Más todavía por su forma de ser: sin conocerlo, uno ya se daba cuenta de cómo era. Y eso a me representaba.

Víctor y Susana viven el fútbol con tanta pasión que tres de sus hijos tienen nombres de futbolistas: Matías Jesús, quien se especializa como médico en Buenos Aires, Santiago -juega en Gimnasia de Mendoza- y Pablo César. Todos por linaje riverplatense. “El momento de los nacimientos coincidió con las explosiones de Almeyda, Aimar y el Indiecito los jugadores que pasaban, entonces elegíamos uno y lo poníamos”.

-¿Alguno otro de sus hijos lleva un nombre futbolero?

-Sí: Mateo se llama Gabriel por Batistuta, pero porque el Bati me gustaba porque como yo jugaba de 9 y fue un referente de la Selección Argentina. Mate es el único que se me hizo del otro lado, de Boca, por un vecinito…

-Lo que habrá sido la final de la Libertadores 2018 en esa casa…

-Mirá, él estaba en casa conmigo y trajo a un compañerito de Inferiores de Talleres que era de Boca… A la final la vimos Pablo, su compañerito, Mateo y yo.

-¿Y?

-¡Y hubo una de gritos! Fue una cosa de locos. Porque Pablo y yo gritábamos los goles y los otros dos se quedaban calladitos… Son momentos que uno pasa en familia, pero tranquilos…

-¿Pablo es muy fanático?

-Él no, pero el mayor, sí: ¡Santiago es insoportable! Ahora a lo mejor como juega al fútbol está más tranquilo, pero antes era imposible ver un partido con Santi. Hasta yo le decia que no podía ser tan fanático… En ese sentido Pablo es más tranqui.

-¿Y cómo vieron su debut?

-¡Fuimos con toda la familia al Monumental, no nos lo íbamos a perder! No se le notó, pero debía estar ansioso. Aunque pese a eso, mostró su coraje: no muchos pueden vestir la camiseta de River ante 72 mil personas en el Monumental, agarrar la pelota y encarar, no muchos pueden. Calculo que las piernas te deben temblar.

-¿Cumplió el sueño por usted?

-Sí. Yo juegué siempre aquí, en las Ligas amateurs y a Primera no pude llegar. ¡Me hubiese encantado jugar en River! Mirá. me acuerdo de que en 1986 me llevaron a San Lorenzo pero como era como Pablito en eso de extrañar, no tuve el coraje para quedarme. Eran otros tiempos. Y tal vez me faltó un papá que me apoyara y me acompañara…

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es @Alguien

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Lo tenía más atrevido. Tuvo 6/7 para jugar mano a mano y fue para atrás.

Ya se va a soltar.

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Es pasarle la pelota y ver si se inspira, nadie le pasa para generar un 2-1

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Asi y todo genera mas que Barco

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Para mi bien hasta ahora, con que le ponga ganas entre tanto falopa me alcanza

Solo contra dos, se las arregla igual.

“Está para unos minutos”

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Acá, sin miedo a equivocarme puedo decir que acertó en traerlo

Hay que rodearlo mejor para que no tenga que encarar en todos los tiros, alguien que le pase por atrás, el lateral o algun volante

Partidazo nene