NASUTI

"No cualquier central puede con la camiseta de River"Sabe bien lo que pesa la banda roja. Quiere recuperar terreno en el Taladro tras un torneo gris, luego de haber tenido que irse de Núñez. Pero no guarda rencor: “Ni pienso que Gorosito busca un zaguero…”. ARIEL CARAVAGGIO | scaravaggio@ole.com.ar [](javascript:Popup(‘http://www.servicios.clarin.com/notas/jsp/ole/v5/galeria/galeria.jsp?notaId=1758792&mtmTipo=Imagen&mostrar=1021329’,‘fotos’,‘920’,‘650’,‘yes’,'yes’):wink: 1 de 1

“En Banfield encontré un club serio, ordenado”, dijo el Tano, confiando en afianzarse en el Clausura. “A nosotros nos jugó en contra que llegaron diez jugadores nuevos, fue un Banfield renovado”, admite.

Vino para adueñarse de la defensa. Llegó (a préstamo hasta junio, con opción), elegido por Burru, sin pretemporada, con la misión de convertirse en el referente de un equipo nuevo. Sabe que, al igual que Banfield, no pudo dar lo que se esperaba de él. Ahora, se mentaliza para hacerlo.

-¿Qué encontraste?

-Encontré un club serio, ordenado. Llegué con todas las esperanzas de hacer bien las cosas, de afianzarme en un puesto que en River es más complicado. Ahí todos los años llegan jugadores nuevos, los gustos de los técnicos son diferentes. Pero terminé el 2008 contento. Al final pude jugar una cantidad de partidos suficiente para ir agarrando ritmo y confianza. Lo malo que tuve es que no pude hacer la pretemporada anterior, algo fundamental para cualquier jugador.

-¿Ahora va a marcar la diferencia?

-Y sí, más que nada en confianza en mí mismo para estar bien dentro de la cancha, con buen resto físico. En varios partidos del torneo pasado me quedaba. Lo tomo como experiencia. Hoy disfruto de esta pretemporada con Banfield.

-¿Llegaste a lo que podés dar como central?

-No, no. Soy consciente de que puedo dar mucho más. Venía de una inactividad importante por no jugar en River: primero tuve una lesión, después llegó un cuerpo técnico que no me tenía en cuenta. Fue complicado volver, agarrar ese tiempo de confianza que necesita un defensor.

-Ahora Pipo Gorosito busca un central…

-No. Yo estoy recontento con este presente, con haber llegado a Banfield, con el cuerpo técnico que confió en mí y me dio continuidad, y con un grupo bárbaro de jugadores y de grandes profesionales. También sirve para tomar confianza. Ni pienso que River necesita un central, no me influye. Quiero pensar totalmente en Banfield: confió en mí en un momento no tan bueno.

-Te salvaste a tiempo…

-Y, yo estoy como todo el ambiente… Sorprendido por la calidad de jugadores que hay en River, el plantel, habiendo salido campeón meses antes… Pero sé que van a salir adelante, porque tienen grandes jugadores que estuvieron en Europa, y no van a repetir la última campaña.

-¿Qué debe tener un central en River?

-Primero, personalidad. Es una camiseta muy pesada. Después, buen trato de pelota. Siempre se intenta salir jugando. Lo que pasa es que en el fútbol de hoy hay mucha presión y a veces no se puede hacer. Y manejar bien a la defensa. El líbero es el que tiene al resto de los defensores delante de su línea, el que tiene que ordenar. Pero principalmente, es el defensor que mayor personalidad debe tener. Yo creo que no cualquier central puede con la camiseta de River.

-¿En qué cambia ser central en River y Banfield?

-Obviamente, hay diferencia. A veces acá se espera un poco a un rival. En River, jugando contra un equipo chico o uno grande, siempre tratás de ir a buscar el resultado, y hay más espacio que cubrir para un defensor. Después, tratás de jugar de la misma forma, salir con la misma mentalidad y saber que tenés que serle útil a tu equipo.

-¿Tigre demostró que los chicos pueden?

-Tigre es el ejemplo a seguir. Es un plantel que se respetó durante años. No se desarmó, por ahí uno o dos jugadores, pero siempre mantuvo una base. Y quedan a la vista los resultados. Son jugadores que están juntos hace cuatro años, desde el Nacional B. Eso te sirve mucho, porque todos deben saber cómo juega el de al lado. Después los cuerpos técnicos cooperaron mucho, tanto Caruso como Cagna, que llegó e hizo un gran trabajo. Hay que seguir ese ejemplo: hoy en el fútbol juegan los chicos cinco partidos, o menos de un torneo, y ya los están vendiendo.

-En Banfield hubo un enorme recambio a mitad de año…

-Eso es clave en un grupo. A nosotros quizás nos jugó en contra que llegaran como diez jugadores nuevos. Fue un Banfield renovado… Por ahí era el momento para la renovación. Cuando apenas llegué, escuchaba que estábamos para pelear el título. Yo lo veía bastante complicado, porque era un grupo que recién comenzaba a conocerse. Necesitás tiempo para saber cómo se mueve el jugador que tenés adelante, el que tenés a la izquierda, a tu derecha, cómo es tu arquero. Para adaptarte al esquema que el técnico te pide. Igual, a los sistemas los resuelven dentro de la cancha los jugadores.

-Tuvieron que entrar muchos pibes: ¿es una responsabilidad?

-Sí, es el paso que tiene cualquier jugador. Cuando llegás a ser de los más grandes del plantel, tenés que aconsejar a los más chicos. A los que les tocó jugar, tratamos de sacarles toda esa presión lógica que tienen. A nosotros nos pasó también. Lo importante es que puedan entrar y jugar tranquilos. Todos a los que les tocó entrar en el torneo pasado, lo hicieron de la mejor forma. Chucky (Facundo Ferreyra) fue uno de los que más sobresalieron, el Rusito (Cristian García) también. Me alegra que confíen en mí. Yo también viví momentos de duda en el debut… Después, lo difícil no es llegar, si no mantenerse. Del clic que hacés cuando pasás de ser chico a aconsejar, ni me di cuenta. Los años pasan, je. Pero me hace bien, lo hago de corazón. Además nos sirve estar con chicos con hambre…

-¿Qué expectativas tienen para el Clausura?

-Es un momento clave para aprovechar el desgaste que van a tener los clubes grandes y otros que van a estar peleando por la Copa. Sé por experiencia propia que es un desgaste extra. La mayoría no tiene un plantel para competir por ambas cosas y terminan tirándose sólo por una. Depende de nosotros, de que hagamos una buena pretemporada, de llegar bien al torneo. Yo tengo mucha confianza. En este grupo hay grandes jugadores con experiencia y chicos con hambre. Son las dos cosas que necesita un plantel para aspirar a grandes cosas.

-¿Y en lo personal?

-Quiero lograr el nivel que sé que puedo llegar a tener. Tengo que levantar en mi posición y ayudar para que se arme un gran equipo.

-¿Cuál fue el mejor Nasuti que se vio? -En las tres temporadas que estuve en México me sentí muy bien. Cuando regresé, en la época de Passarella, volví en un gran nivel. Uno de los mejores que tuve. Justo vino el desgarro que me perjudicó mucho. Me complicó para el regreso, fue una lesión poco común, que me tuvo mucho tiempo afuera. Hoy estoy tratando de buscar ese nivel y llegar a tener una regularidad. Ojalá la encuentre en el torneo que viene.

-¿Con cuál te quedás: el fútbol mexicano o el argentino?

-El mexicano es complicado para defender. Se ataca mucho, se deja más espacio que acá. A veces te atacan con mayor cantidad de hombres que los que tenés atrás. Y se cometen muchos errores infantiles. Quieren salir jugando siempre, a veces se complica.

-Te hicieron renegar…

-Tenés que estar mucho más despierto… En México me hicieron salir canas verdes. Quieren salir jugando teniendo al delantero encima, y la pierden. Yo decía “si esto lo hacen en Argentina, al otro día los matan”. Allá la dejan pasar. Pero pasa por alto.

-Hay menos presión.

-Por ahí, allá se disfruta más. No se le pega tanto al jugador como acá. Pero no hay con qué darle a jugar con la pasión de acá, las hinchadas que te hacen poner la piel de gallina cuando se ponen a gritar. Eso es lo que más extrañé. Me quedo con el de acá.

-¿Te bancás la presión?

-Sí, porque no pensás en que la gente te va a putear o no. Sí, en cambio, tratás de no equivocarte para no perjudicar al equipo. Estamos hablando de errores que te pueden hacer perder un partido. Cuando entro a la cancha, trato de hacer lo que creo más conveniente, no estoy escuchando si el hincha rumorea… Son decisiones que se toman en segundos, te podés equivocar. Somos seres humanos.

"No cualquier central puede con la camiseta de River"Sabe bien lo que pesa la banda roja. Quiere recuperar terreno en el Taladro tras un torneo gris, luego de haber tenido que irse de Núñez. Pero no guarda rencor: “Ni pienso que Gorosito busca un zaguero…”. ARIEL CARAVAGGIO | scaravaggio@ole.com.ar [](javascript:Popup(‘http://www.servicios.clarin.com/notas/jsp/ole/v5/galeria/galeria.jsp?notaId=1758792&mtmTipo=Imagen&mostrar=1021329’,‘fotos’,‘920’,‘650’,‘yes’,'yes’):wink: 1 de 1

“En Banfield encontré un club serio, ordenado”, dijo el Tano, confiando en afianzarse en el Clausura. “A nosotros nos jugó en contra que llegaron diez jugadores nuevos, fue un Banfield renovado”, admite.

Vino para adueñarse de la defensa. Llegó (a préstamo hasta junio, con opción), elegido por Burru, sin pretemporada, con la misión de convertirse en el referente de un equipo nuevo. Sabe que, al igual que Banfield, no pudo dar lo que se esperaba de él. Ahora, se mentaliza para hacerlo.

-¿Qué encontraste?

-Encontré un club serio, ordenado. Llegué con todas las esperanzas de hacer bien las cosas, de afianzarme en un puesto que en River es más complicado. Ahí todos los años llegan jugadores nuevos, los gustos de los técnicos son diferentes. Pero terminé el 2008 contento. Al final pude jugar una cantidad de partidos suficiente para ir agarrando ritmo y confianza. Lo malo que tuve es que no pude hacer la pretemporada anterior, algo fundamental para cualquier jugador.

-¿Ahora va a marcar la diferencia?

-Y sí, más que nada en confianza en mí mismo para estar bien dentro de la cancha, con buen resto físico. En varios partidos del torneo pasado me quedaba. Lo tomo como experiencia. Hoy disfruto de esta pretemporada con Banfield.

-¿Llegaste a lo que podés dar como central?

-No, no. Soy consciente de que puedo dar mucho más. Venía de una inactividad importante por no jugar en River: primero tuve una lesión, después llegó un cuerpo técnico que no me tenía en cuenta. Fue complicado volver, agarrar ese tiempo de confianza que necesita un defensor.

-Ahora Pipo Gorosito busca un central…

-No. Yo estoy recontento con este presente, con haber llegado a Banfield, con el cuerpo técnico que confió en mí y me dio continuidad, y con un grupo bárbaro de jugadores y de grandes profesionales. También sirve para tomar confianza. Ni pienso que River necesita un central, no me influye. Quiero pensar totalmente en Banfield: confió en mí en un momento no tan bueno.

-Te salvaste a tiempo…

-Y, yo estoy como todo el ambiente… Sorprendido por la calidad de jugadores que hay en River, el plantel, habiendo salido campeón meses antes… Pero sé que van a salir adelante, porque tienen grandes jugadores que estuvieron en Europa, y no van a repetir la última campaña.

-¿Qué debe tener un central en River?

-Primero, personalidad. Es una camiseta muy pesada. Después, buen trato de pelota. Siempre se intenta salir jugando. Lo que pasa es que en el fútbol de hoy hay mucha presión y a veces no se puede hacer. Y manejar bien a la defensa. El líbero es el que tiene al resto de los defensores delante de su línea, el que tiene que ordenar. Pero principalmente, es el defensor que mayor personalidad debe tener. Yo creo que no cualquier central puede con la camiseta de River.

-¿En qué cambia ser central en River y Banfield?

-Obviamente, hay diferencia. A veces acá se espera un poco a un rival. En River, jugando contra un equipo chico o uno grande, siempre tratás de ir a buscar el resultado, y hay más espacio que cubrir para un defensor. Después, tratás de jugar de la misma forma, salir con la misma mentalidad y saber que tenés que serle útil a tu equipo.

-¿Tigre demostró que los chicos pueden?

-Tigre es el ejemplo a seguir. Es un plantel que se respetó durante años. No se desarmó, por ahí uno o dos jugadores, pero siempre mantuvo una base. Y quedan a la vista los resultados. Son jugadores que están juntos hace cuatro años, desde el Nacional B. Eso te sirve mucho, porque todos deben saber cómo juega el de al lado. Después los cuerpos técnicos cooperaron mucho, tanto Caruso como Cagna, que llegó e hizo un gran trabajo. Hay que seguir ese ejemplo: hoy en el fútbol juegan los chicos cinco partidos, o menos de un torneo, y ya los están vendiendo.

-En Banfield hubo un enorme recambio a mitad de año…

-Eso es clave en un grupo. A nosotros quizás nos jugó en contra que llegaran como diez jugadores nuevos. Fue un Banfield renovado… Por ahí era el momento para la renovación. Cuando apenas llegué, escuchaba que estábamos para pelear el título. Yo lo veía bastante complicado, porque era un grupo que recién comenzaba a conocerse. Necesitás tiempo para saber cómo se mueve el jugador que tenés adelante, el que tenés a la izquierda, a tu derecha, cómo es tu arquero. Para adaptarte al esquema que el técnico te pide. Igual, a los sistemas los resuelven dentro de la cancha los jugadores.

-Tuvieron que entrar muchos pibes: ¿es una responsabilidad?

-Sí, es el paso que tiene cualquier jugador. Cuando llegás a ser de los más grandes del plantel, tenés que aconsejar a los más chicos. A los que les tocó jugar, tratamos de sacarles toda esa presión lógica que tienen. A nosotros nos pasó también. Lo importante es que puedan entrar y jugar tranquilos. Todos a los que les tocó entrar en el torneo pasado, lo hicieron de la mejor forma. Chucky (Facundo Ferreyra) fue uno de los que más sobresalieron, el Rusito (Cristian García) también. Me alegra que confíen en mí. Yo también viví momentos de duda en el debut… Después, lo difícil no es llegar, si no mantenerse. Del clic que hacés cuando pasás de ser chico a aconsejar, ni me di cuenta. Los años pasan, je. Pero me hace bien, lo hago de corazón. Además nos sirve estar con chicos con hambre…

-¿Qué expectativas tienen para el Clausura?

-Es un momento clave para aprovechar el desgaste que van a tener los clubes grandes y otros que van a estar peleando por la Copa. Sé por experiencia propia que es un desgaste extra. La mayoría no tiene un plantel para competir por ambas cosas y terminan tirándose sólo por una. Depende de nosotros, de que hagamos una buena pretemporada, de llegar bien al torneo. Yo tengo mucha confianza. En este grupo hay grandes jugadores con experiencia y chicos con hambre. Son las dos cosas que necesita un plantel para aspirar a grandes cosas.

-¿Y en lo personal?

-Quiero lograr el nivel que sé que puedo llegar a tener. Tengo que levantar en mi posición y ayudar para que se arme un gran equipo.

-¿Cuál fue el mejor Nasuti que se vio? -En las tres temporadas que estuve en México me sentí muy bien. Cuando regresé, en la época de Passarella, volví en un gran nivel. Uno de los mejores que tuve. Justo vino el desgarro que me perjudicó mucho. Me complicó para el regreso, fue una lesión poco común, que me tuvo mucho tiempo afuera. Hoy estoy tratando de buscar ese nivel y llegar a tener una regularidad. Ojalá la encuentre en el torneo que viene.

-¿Con cuál te quedás: el fútbol mexicano o el argentino?

-El mexicano es complicado para defender. Se ataca mucho, se deja más espacio que acá. A veces te atacan con mayor cantidad de hombres que los que tenés atrás. Y se cometen muchos errores infantiles. Quieren salir jugando siempre, a veces se complica.

-Te hicieron renegar…

-Tenés que estar mucho más despierto… En México me hicieron salir canas verdes. Quieren salir jugando teniendo al delantero encima, y la pierden. Yo decía “si esto lo hacen en Argentina, al otro día los matan”. Allá la dejan pasar. Pero pasa por alto.

-Hay menos presión.

-Por ahí, allá se disfruta más. No se le pega tanto al jugador como acá. Pero no hay con qué darle a jugar con la pasión de acá, las hinchadas que te hacen poner la piel de gallina cuando se ponen a gritar. Eso es lo que más extrañé. Me quedo con el de acá.

-¿Te bancás la presión?

-Sí, porque no pensás en que la gente te va a putear o no. Sí, en cambio, tratás de no equivocarte para no perjudicar al equipo. Estamos hablando de errores que te pueden hacer perder un partido. Cuando entro a la cancha, trato de hacer lo que creo más conveniente, no estoy escuchando si el hincha rumorea… Son decisiones que se toman en segundos, te podés equivocar. Somos seres humanos.

Para mi es un jugadorazo el tano. No entiendo como lo pudieron dejar ir. :roll:

Venia directamente a postear la misma nota , a ver que opinaban del Tano. Yo lo banco a muerte , ojala tenga una opcion cara asi no lo compran y vuelve . Hoy por hoy buscamos tantos centrales , con continuidad es mucho mejor que cualquiera que los tenemos . O al menos es parejo , pero peor ni a palos

no lo hacia nada mal el tano…ojala vuelva, pues es mejor que cabral y cia

A mi me gusta. Defendía la camiseta, como hincha de River que es.

jamás olvidaré su gol ante las bolitas negras, más la cara de pelotudazo que se le quedo al pato

Un grande el tano…como grite tu gol contra la inmundicia…

Un capo el tano, ojala vuelva. Como grite ese gol contra boca dios.

//youtu.be/http://www.youtube.com/watch?v=Kr526U0Ih6o

Es muy posible que el Tano sea mejor que los maletas que tenemos por defensores ,pero que no me vengan con que es hincha de River ,creo que es de Platense o el Rojo,ningun hincha de River cambiaria camiseta con un jugador bostero , Se lo imaginan a Angel Labruna cambiando casaca con Riquelme ?

yo al tano lo re banco y ojala q vuelva a river, esta a prestamo haya pero q vuelva y pueda jugar!

ponía todo eso no me queda duda…

Dejaba todo y creador del gol que mas grite en mi vida…
Un grande el Tano…

mucho huevo. un poco rustico, pero bue… no pasa nada!
el gol con boca no se olvida nadie… y el cambio de camiseta con tristelme tampoco :twisted:

No es hincha de River, es hincha del rojo…pero buee se notaba q igual defendia la camiseta de River…

No se si es un jugador que ponga mucho huevo, pero metio uno de los goles que mas grite en mi vida… y por eso lo banco, espero que le vaya bien en banfield mejor de lo que le fue en river

lo unico bueno que hizo fue el gol a boca.despues era malisimo:lo esquivaban como a un poste pobre pibe:lol:

Es el caudillo que podriamos haber tenido y lo desperdiciamos

posta que yo pienso igual