Mauricio Macri

Saviolita se fue con Altamira a hacer la revolucion a EEUU. Estan apoyando a la campaña de Bernie.

Partís de una premisa falsa. Que hacer todo lo contrario de lo que hacía el kirchnerismo es hacer las cosas bien. No necesariamente hacer las cosas en la dirección opuesta supone hacer las cosas bien. Al contrario, puede suponer todavía hacer las cosas peor. Es tan sencillo como decir que porque el técnico anterior paraba un 5-4-1 y el equipo no arrancaba, como el que está ahora para el equipo 3-3-4 hace las cosas bien. Y no, lo están cagando goles igual. En el medio hay matices, otras formaciones, estilos de juego, que pueden evitar las goleadas.

Pasa que vos sos de los que compra esa dicotomía y te comés el mismo verso que se comían los K fanáticos, de los cuales en el fondo no te diferenciás, es mas sos mas parecido de lo que suponés. “No hay otro camino, es este y ninguno mas. Los otros son malos, yo soy bueno. Los otros destruyen todo y yo represento lo nacional y popular o el republicanismo o lo que sea”. Unos repetían lo de 6,7,8 y vos repetís lo que se escucha hoy en los medios.

Después cada uno pinta su cuadro. Creo que la responsabilidad siempre es de quien gobierna. Eso de responsabilizar al anterior de los males presentes está bien en parte pero no explica todo. El Kirchnerismo no puede justificar sus desaciertos permanentemente en el 2001 y Macrismo no podrá hacerlo en el kirchnerismo porque en algún momento la credulidad se corta, precisamente cuando la gente mete la mano en el bolsillo y no encuentra un cobre.

Vos fijate que contradictorio que hablás de un déficit fiscal ( que seguramente existe aunque tampoco tengo porque creer las cifras que da un gobierno que dijo que 4 semanas le entraban 25000 y no entró un cobre o que el dólar no se iba a 16 y se fue, tan creíble como el indec K ) pero apoyás las medidas de un gobierno que lo único que ha hecho es agrandar ese déficit. Quitando retenciones a la minería, a las grandes cerealeras, impuestos a autos de lujo, etc, etc. Entonces coherencia. Si hablamos de déficit y lo creemos, nos debería hacer ruido que las medidas tomadas hasta acá solamente fueron para profundizarlo. Raro no ? Será entonces tan asi como dicen o será la misma chantada que la sensación de inseguridad de la que hablaba Aníbal para justificar que gente como vos justifique las medidas adoptadas.

Otro caso. Se habla de un país arrasado, destruído y concuerdo que existieron errores groseros y en abundancia en los últimos 4 a 6 años de gestión K. Ahora, sorprendente que un país arrasado y destruído se haya bancado una devaluación del 60% en 3 meses, aumento de alimentos, ropa como nunca antes en los últimos años, aumento de facturas, y la gente … lo puede pagar! Si cualquiera en el 2001 salía a decir que le aumentaran la luz, el gas, el agua y que me devaluaran primero lo cagaban a trompadas y segundo lo hacían a la parrilla. Entonces lo de destrucción, arrasado, con el relato macrista a otro lado. Hubieron errores groserísimos pero también existieron cosas bien hechas que hoy permiten que la gente todavía tenga margen de maniobra aún cuando este gobierno comete errores diferentes pero de consecuencias parecidos a los últimos años de los K.

Y lo del largo plazo y que las disparidades se van a acortar… Es el mismo cuento de los conservadores en los 30, de los liberales en los 70 y 80, de los neoliberales de los 90, de la Alianza y hasta del propio kirchnerismo con sus úlitmos años. Al final se salva el 30% y el otro 70% termina con el culo entre las manos esperando el famoso derrame que nunca se produce. Cada vez mas distancia entre el que mas gana y el que menos gana, en un país preocupado por las “ganacias” que afectan justamente a los que mas tienen. Hoy escuchaba a Donda decir que Ganancias era “el tema” a debatir. Ganancias! Los sindicatos preocupados por “Ganancias” en el país destruído. Mamá! diría el faraón.

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Saviolita va a ser el Lee Harvey Oswald de Donald Trump si llega a presidente.

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//youtu.be/C2oyPclaiK8

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Diez centavos abajo el dólar.

Subieron las tasas para contenerlo.

---------- Mensaje unificado a las 14:30 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 14:25 ----------

A todo esto, parece que tenemos mas de 400 casos de dengue confirmados en Capital.

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el discurso que mando esta papanata ayer cuando tiro:"no esperemos que otro resuelva nuestros problemas,nuestro esfuerzo forma nuestro futuro "…habla de esfuerzo una familia que le robo la plata al estado porque en si son una manga de inutile,pero buenos negociantes y grandes corruptos

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Dónde? Yo lo que critico es la postura forra de los kk (como siempre hicieron a lo largo de su asquerosa existencia). Si a fin de año el contrabandista no cumple con sus promesas lo voy a putear como hago con los kks. Es simple, yo opino que hay que dejarlo trabajar y ver resultados. No se puede ser tan idiota de empezar a los tres meses de inicio del nuevo gobierno partirle el cráneo a reclamos por políticas que propició el kernerismo. Son el colmo del pelotudismo.

---------- Mensaje unificado a las 13:03 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 13:01 ----------

Nada mas lejano a la realidad. El presidente que yo hubiese elegido está muerto.

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Nestor? Que grande madfat!

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Nisman ?

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je…

A fin de año? pero mira que llegar a pobreza cero y unir a los argentinos puede demandar más que un año, quizá los cuatro años de su gestión… son cuestiones complejas, tenes que tener paciencia.
Hay que dejarlo trabajar en la destrucción del mercado interno y las medianas y pequeñas empresas… en la baja del salario, en la devaluación de la moneda y en la destrucción del empleo.
Quizá no llegue con cuatro años, pero por ahora vienen a buen ritmo.

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No, no parto de ninguna premisa falsa porque es una forma de decir que lo diametralmente opuesto es lo que hay que hacer. Si queres me pongo a tomar todo literal lo que decis y hablamos de cualquier cosa que no tiene importancia.

Yo no compro nada. La dicotomia esta y fue cada vez mas fuerte a traves de los ultimos 8 anios. Y no se en base a que crees que sabes como pienso. Nada de lo que escribi llega a esto que escribis. Jamas dije que es el unico camino. Dije que para mi era el correcto. Yo no represento nada. Me parece bastante basica tu respuesta y tu razonamiento. No repito nada de lo que dicen y razono a partir de lo que conozco. No te miro ningun noticieron de TN o Canal 13 para que digas que repito. Hasta me forme como economista en una casa practicamente marxista como es la UBA con profesores como el mismo Kiciloff.

La responsabilidad es compartida. El que pago los platos rotos de Menem fue De La Rua, no Kirchner. Ya despues de lo del 2001, el pais agarro vuelo con la apertura del TC. Ahora Macri esta en una parecida que De la Rua, pero prefirio adelantarse a que le explote e hizo lo que se hizo despues del 2001. El Kirchenirsmo no puede justificar sus desaciertos en el 2001 porque fue al reves, de ahi para adelante y por lo menos por el gobierno de Nestor siempre iba a ser para adelante.

Que huevada comparar un dato actual con una erronea prediccion. Peras y Manzanas, nada que ver. No es contradictorio si razonas de alguna perspectiva distinta a la tuya. No era lo que pedias en los parrafos anteriores?? Distintos caminos y que se yo que mas. Vos hiciste algo como autonomo alguna vez o siempre en dependencia? No hace falta ser ningun erudito para entender la calidad negativa de la inversion en un cash flow de un proyecto. No te permitis pensar que las medidas contractivas de politica fiscal son para levantar desde el sector privado y no desde el ineficaz sector publico como hasta ahora. Mencionas que se reducen las retenciones, etc que son ingresos, pero omitis que se van cortando los gastos. La ecuacion macroeconomica basica del sector publico es (T-G). La diferencia primordial entre uno y otro es que la T puede ser proporcional, eso quiere decir que por mas que bajes la tasa, si el sector crece, la T global puede ser mayor. Te leo mucho pedir coherencia, pero pareciera que no vos no tomas tu consejo para vos mismo.

No, lo que pasa es que vos confundis los periodos a la hora de la comparacion. La gente lo puede pagar porque el Estado estuvo cargandose al hombro los gastos que debia tener la gente. Por eso la comparacion es con el 99, no con el 2001. En el 99 si subian lo podian pagar porque venian de acumular a costa del estado en toda la decada. El periodo del ciclo economico no es el mismo. Por eso es que repito que Macri prefirio adelantarse al ciclo para que el la explosion tenga menor efecto. Una directiva basica para cualquier medida economica es achatar las curvas de los ciclos economicos. En este caso para mi esto iba a pasar este quien este. La diferencia la marca el momento.

No es ningun cuento. Si no tenes idea de economia no opines con tanta soltura. Si despues los actores no actuan acorde es otra cosa, pero vos aca me discutiste el proceso racional economico, no si hay corrupcion o no.
La equidad es un razgo de lo que se llama el Desarrollo Economico. No hay Desarrollo Economico sin crecimiento economico. Las retenciones no son la unica via para obtener equidad

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Hernan recupera las Malvinas con un clip

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Buena nota.

Nace el relato macrista

En su discurso ante la Asamblea Legislativa, Macri hizo un relato refundacional de la Argentina. Del gobierno que se fue no hay nada para rescatar. Como sugerían algunos funcionarios, la invención de una catástrofe es necesaria para legitimar las medidas de ajuste. Si fuera aceptada por la mayoría de la sociedad podría haber un cambio: se cedería ante demandas de derechos y equidad y se “ganaría” un optimismo resignado.

Fotos: Federico Cosso y Prensa Casa Rosada

Dio a luz el relato macrista. Sucedió el 1 de marzo en el discurso presidencial ante la Asamblea Legislativa. Por cierto, en los años previos uno encontrará distintos esbozos de narrativas del PRO: aquel que ponía énfasis en la eficiencia de la gestión; otro cuyo acento era la corrupción; otro más explícitamente noventista que detestaba las estatizaciones y el papel activo del Estado. Después de las PASO de 2015 se produjo un giro con la promesa de preservar la AUH, no privatizar Aerolíneas Argentinas, ni modificar YPF. Eso y más sucedió en el pasado. Pero al ocupar la primera magistratura se han planteado desafíos que generaron esta nueva narrativa.

Se trata de un relato refundacional de la Argentina. Afirma que no hay nada para rescatar del pasado. El presente es un corte abrupto, una nueva era. La historia que narra es cortita.

  1. Todos los gobiernos tienen relato

Antes de entrar en algunos rasgos del nuevo relato, conviene realizar algunas consideraciones. ¿Qué es un relato? ¿Hay gobiernos sin relato? Se acusó innumerables veces al kirchnerismo de tener una narrativa acerca del pasado, el presente, el futuro, con momentos dramáticos, con encrucijadas, con logros. Pero la verdad sea dicha: no existen los gobiernos sin relato. ¿Alfonsín tenía un relato? Por supuesto que lo tenía y estaba directamente relacionado con la recuperación de la democracia y la tensión con las corporaciones. Menem adoptó el relato neoliberal que venían pregonando Neustadt y Grondona. La dictadura tuvo un relato tan potente que se describió a sí misma como el “Proceso de Reorganización Nacional”. En 1973 Perón tenía un relato que llamaba a la unidad de los argentinos. Y en parte esos primeros años setenta pueden entenderse como una lucha entre distintas narrativas peronistas.

O sea, no es objetable en sí que un gobierno tenga relato. En cambio, sí es opinable y criticable qué se relata, se incluye y excluye, qué se legitima y condena. Si alguna vez el macrismo soñó en gobernar sin relato, esa ilusión le duró menos que los cien famosos días de la “luna de miel”.

  1. El parto

El parto del relato fue difícil. El debate interno en el macrismo se dio entre la necesidad de hablar del pasado y concentrarse en los proyectos y el futuro. Hubo tensiones acerca de cuánto aludir a la trillada “pesada herencia”. Se reiteraba una queja entre funcionarios e intelectuales macristas, a veces off the record, a veces en documentos publicados. Supuestamente la sociedad no percibiría la gravedad de la situación actual, como la hiperinflación de 1989 o la crisis de 2001-2002. El punto es que ciertos cambios, “racionalizaciones” y ajustes resultan políticamente viables cuando la sociedad percibe una catástrofe. Por el contrario, cuando la sociedad percibe que existe una cierta normalidad, los argumentos en favor del ajuste se debilitan. Por eso, si la catástrofe no existía, había que inventarla. Y para hacerlo una condición sine qua non era jamás mencionar las verdaderas catástrofes de la hiperinflación de 1989 o la crisis de 2001.

La sociedad, sin embargo, no define sus percepciones por un único factor. Influyen los medios, los discursos políticos, pero también la experiencia real del poder adquisitivo. También la experiencia real de la inflación. Al contrario de lo que piensan estos funcionarios macristas, se podría afirmar que la sociedad percibe bastante adecuadamente la situación actual. La sociedad sí percibe que había y hay problemas económicos. Que la inflación existía, aunque se incrementó, y tiene preguntas sobre la viabilidad de sostener el déficit fiscal y sobre el costo de cerrar el frente financiero externo. Esa percepción matizada puede apoyar cambios moderados. Nada tiene que ver con situaciones como la del 89 o 2001.

Aquellas corrientes del gobierno actual que presionaron para que el Presidente emita un alarido, “diga la verdad”, hable de la catástrofe que encontró, lo hicieron por dos razones. Quieren más medidas de ajuste y quieren más legitimidad para las medidas de ajuste que comienzan a impactar en estos días: la boleta de luz, otros aumentos, los nuevos trabajadores y jubilados que pagarán ganancias, los miles de despidos.

El problema que tienen también es doble. El alarido presidencial puede provocar dos cosas. Sin duda, una mayor polarización política, porque hay un porcentaje relevante de argentinos que sólo verá en él una serie de tergiversaciones. Pero quizá sea leído incluso por sectores más amplios como lo que es: una excusa para autojustificar sus propias medidas. Especialmente, el incumplimiento de una promesa muy reiterada por Macri: “cada días estaremos un poco mejor”. En esa tendencia optimista de futuro, que le permitió alcanzar el 51%, no había lugar para la frase creada por uno de los ministros de Economía de Arturo Frondizi: “hay que pasar el invierno”.

El relato ha nacido, irá cobrando forma y cambiando sus rasgos cuando crezca.

Quienes insistían en que dedicara buena parte al pasado argumentaban que era indispensable decirle “la verdad” a la sociedad. ¿A qué se referían con decir “la verdad”? No se refieren a comparar el peso de la deuda sobre el PBI, ni la tasa de desempleo, ni el salario real, al inicio y al final del ciclo kirchnerista. Para ellos, preocuparse por datos técnicos de ese tipo es pura propaganda K. Llaman “la verdad” a algo muy distinto: su parcial e interesada lectura de la situación económica como catastrófica.

  1. Macri inventó una catástrofe que no hubo

Triunfó una visión muy sesgada e inverosímil acerca del pasado. Que el 10 de diciembre de 2015 había problemas económicos reales es algo evidente. Se desperdició la posibilidad de abrir un debate acerca de un balance con matices y con diferencias. Porque también es evidente que esos problemas no configuraban ninguna crisis disgregadora como las que vivió la Argentina en el pasado.

¿Por qué inventar una catástrofe? Porque un amplio sector de la sociedad que tiene expectativas en el actual gobierno pide que se cumpla la promesa electoral de Macri: no hay soluciones mágicas, pero cada día estaremos mejor. El gobierno empieza a asumir que esa promesa es incumplible. Para ellos la sociedad debe “tomar conciencia” del desastre económico y, por lo tanto, aceptar un ajuste de tarifas y del presupuesto social sin hacer reclamos sobre paritarias y derechos sociales.

Como la sociedad no percibe ese “desastre”, los docentes logran aumentos en torno al 35% o 40% y, por lo tanto, otros gremios pueden seguir el ejemplo. Si la sociedad continúa en esa tesitura, las cuentas podrían no cerrar. Es muy cierto, sin embargo, que las cuentas podrían no cerrar, pero se requiere una mirada muy sesgada para echarle la culpa a los reclamos sindicales y sociales. Solamente la devaluación del peso, que ya supera el 60%, fue un beneficio extraordinario para los exportadores. Además, las retenciones agropecuarias y mineras fueron abolidas, y reducidas para la soja. Esto implicó un enorme sacrificio fiscal. A esto hay que agregar que si el Congreso Nacional acepta el acuerdo con los fondos buitre, aumentará la deuda externa y el impacto de los pagos de deuda en el presupuesto nacional, que hace décadas no eran tan bajos como en la actualidad en relación al PBI. Se convalidaron aumentos en la tasa de interés y se otorgaron subsidios a petroleras por la baja del precio del crudo. La reducción de impuestos a los autos de alta gama no augura un duro invierno para sus compradores.

Varios funcionarios del gobierno ya habían aludido a la “pesada herencia”. Emergencia energética, emergencia de seguridad, los conceptos del ministro de Hacienda sobre la “basura” y la “grasa militante”. Pero otros, en línea con Durán Barba, no traían malas noticias. El asesor ecuatoriano saca cuentas y llega a una conclusión sencilla: Macri no podía ganar las elecciones solo con el voto antiK. Obtuvo sin duda muchos votos de indecisos, que prefirieron esa opción, por la razón que fuera, pero sin enormes pasiones ni convicciones enardecidas.

El hecho es que si hubo luna de miel, ya llegó a su fin. El analista Eduardo Fidanza ha escrito en La Nación que si los votantes de Macri tenían en diciembre pasado una cierta “euforia”, hoy la opinión pública está dominada por un “optimismo realista”. Eufóricos ya quedan muy pocos y la mayoría de quienes apoyan al Presidente ven en la inflación y en el temor a perder el empleo un problema. La pregunta, dice Fidanza, es si ese optimismo ahora moderado se mantendrá y ese sector de la sociedad seguirá junto al gobierno. O si, por el contrario, lo abandonará. Esa es la gran encrucijada.

  1. Una felicidad no sustentable

Por eso, la imagen de felicidad devino insustentable. Ese optimismo habilita más reclamos sociales. Para acallarlos hace falta describir a la Argentina como si acabara de ser bombardeada y destruida en una guerra. Habrá que ver cuántos podrán rodearse de globos de colores en medio de las ruinas y la devastación que acaban de inventar.

Si Macri se sintiera más sólido y confiara más en su propio plan económico, seguramente no apelaría a la tardía invención de una catástrofe. En cambio, si la situación fuera más delicada, incluso por la dudosa llegada de los prometidos capitales, es probable que termine apelando a una enorme polarización, para hacer frente a todos los reclamos de los más diversos peronismos. En esos casos, el oficialismo apelaría a la lealtad patriótica para escindir a los indecisos entre quienes se sumen al apoyo incondicional y quienes apresuren una retirada. El nuevo relato apuntala el proyecto económico.

En cualquier caso, esa es la paradoja del macrismo: sólo puede existir por el furioso antikirchnerismo, pero esa misma furia es la que limita su amplitud, su discurso y su proyección.

Si alguna vez Macri soñó realmente con que su gobierno uniría a los argentinos, como dijo el 10 de diciembre y repitió el 1 de marzo, ante la Asamblea Legislativa renunció a ese objetivo. Ni el 54% que votó a Cristina Kirchner en 2011 ni el 48,6% que votó a Daniel Scioli aceptarán la descripción propuesta. Pero los problemas de gestión impulsan a renunciar a uno de esos objetivos en pro de su sustentabilidad política. Sólo inventando la pesada herencia, en palabras de Carlos Pagni, “puede justificar los aspectos más antipáticos del reordenamiento”.

Incluso cabe preguntarse hasta qué punto muchos aliados del gobierno que fueron oficialistas hasta 2013 podrán comprar o flirtear con este relato de los 12 años de kirchnerismo.

  1. Ausencias notables

Es muy positivo chequear un discurso presidencial. Pero también hay que considerar aquello que no dijo el orador. El relato macrista es el reverso del relato kirchnerista. Una de sus peculiaridades es que se trata de un relato breve en el tiempo. Cortito. Todo habría estado muy mal en los últimos diez años. De ahí, tres ausencias notables, tres cosas que no existieron en la Argentina: nunca hubo crisis en 2001-2002, tampoco existió la década del noventa y sólo de una manera difusa alguna vez gobernó Alfonsín.

De allí que el 24 de marzo haya aparecido por la ventana en el relato macrista: a través de la llegada de Hollande y su comitiva. El 24 de marzo sería como el Bicentenario, un telón de fondo. No sería una de las causas que explica parte de los problemas de la Argentina. En cambio, para vastos sectores de la Argentina el “Nunca más” no se refiere sólo a un gobierno dictatorial. Se refiere al terrorismo de Estado y a un plan económico para destruir el país.

  1. Ningún relato le puede ganar a la experiencia social

El gobierno intenta remontar las encuestas y ganar tiempo. Pero si la tendencia de estos meses no se revierte en caída del poder adquisitivo, una parte de sus bases sociales pueden comenzar a erosionarse. Es cierto que todo depende del éxito o fracaso de su plan económico, más que de cualquier relato. Pero se trata de un círculo. Si el relato macrista es aceptado por la mayoría de la sociedad podría haber un cambio devaluado: se cede ante demandas de derechos y equidad, y se “gana” un optimismo resignado.

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Prat Gay: el dólar a $ 16 es “carísimo, es un precio de pánico”

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Una duda, la gente que durante el cepo cambiario compraba todos los meses dólares como forma de ahorro, o para llegar a comprar la casa, siguen comprando ? Varió la cantidad ?

Qué autor marxista de economía leíste?

[quote=“Millonario80, post:20151, topic:111647”]

Una duda, la gente que durante el cepo cambiario compraba todos los meses dólares como forma de ahorro, o para llegar a comprar la casa, siguen comprando ? Varió la cantidad
[/QUOTE]SE QUEJABAN que no podian comprar dolares…ahora no les alcanza para comer .Pero como ahora pertenecen al mundo y se unen a la fiesta de globos no lo van a decir.SON CARETAS…!!

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Primero es interesante que nos cuentes que sos economista de profesión y tenés una opinión calificada que los demás ignaros de a pie no tenemos los en la materia. Sería todavía mas interesante que plantearas la discusión con Juan Manuel o Nicklas que comparten tu rama y que al contrario que vos dicen que el camino no es el correcto. Ahora fijate vos que desamparados estamos los burros como nosotros que recibidos según la misma “ciencia” opinan diferente. A quien le creemos ?

Entonces que hacemos los burros que no estamos instruídos en la materia ? Nos valemos de la realidad del día. De la experiencia de lo vivido durante décadas porque las predicciones y argumentos que nos han dado los economistas como vos por lo general o no se cumplieron o terminaron en lo opuesto. Alguna vez un economista como vos nos dijo “el que apuesta al dólar pierde” y resulta que 10 años después el que tenía dólares había multiplicado exponencialmente su ganancia. Alguna vez otro economista como vos nos dijo “yo compraría el dólar a 20, es negocio” cuando el dólar valía 5 y ahi todavía estaría esperando que llegue. Alguna vez otro nos pidió pasar el invierno y la gente terminó metiéndose sus bonos en el culo. Entonces entenderás que mucho no le creemos a lo que nos dicen los economistas.

Después sobre si la teoría del derrame es un cuento o no vuelve a ser otra teoría. Por ahora en la práctica no funcionó porque se impulsa desde sectores, como al que pertenecés, que no les interesa que exista el derrame. Es un cuento porque en la realidad no funcionó en la puta vida.

Y finalmente me disculpo por haber argumentado ante alguien formado en la materia e incomodado desde mi ignorancia.

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