[quote=“Super Peres, post:10800, topic:111647”]
consegui trabajo, gracias mauricio:) por traer esperanza
[/QUOTE]Buen SP …vos son quimico no???
[quote=“Super Peres, post:10800, topic:111647”]
consegui trabajo, gracias mauricio:) por traer esperanza
[/QUOTE]Buen SP …vos son quimico no???
si
[quote=“Super Peres, post:10802, topic:111647”]
s
[/QUOTE]vamo carajo…!!!
confieso que siempre me parecieron una bosta sus diagramas de proceso…:lol:
igual te banco…
Les (y nos) damos la bienvenida a este espacio de análisis de la actualidad política de la Argentina bautizado El Sapo Político.
La inauguración de ESP se da en el contexto inmediatamente posterior a un hecho de vital trascendencia: el primer ballotage presidencial efectivo en la historia de la República Argentina.
El resultado del enfrentamiento: la caída del poder del Frente para la Victoria, una suerte de imperio político que gobernó el país con luces y sombras durante 12,5 años consecutivos, en manos de Cambiemos, una alianza electoral fundada pocos meses atrás.
El Frente para la Victoria nació victorioso. No conoce otra circunstancia que no lo ubique en la cima del Poder Ejecutivo nacional. Pero a partir del 10 de diciembre de 2015 comenzará a desandar un camino distinto: el de ser, en el más optimista de los casos, la principal fuerza opositora de la política Argentina, cuando la actual presidenta Cristina Fernández le traspase la banda presidencial a la encarnación de su antítesis ideológica: Mauricio Macri.
Lo paradójico es que el FPV se vea obligado a entregar el poder tras haber logrado la mejor performance electoral de su historia: según el escrutinio provisorio de la segunda vuelta, logró 12.198.441 votos, superando incluso en cantidad neta de sufragios a aquel espectacular 54,11% de CFK en las presidenciales de 2011. Este es un dato que merece ser destacado, teniendo en cuenta que estamos hablando de una misma fuerza política gobernando el país durante más tiempo consecutivo que ninguna otra en la historia democrática, sufriendo el desgaste lógico y natural que el ejercicio del poder implica. Pero perdió. La conmovedora actitud espontánea de una parte de la ciudadanía durante los 28 días que mediaron entra primera y la segunda vuelta, de salir a defender lo que ellos, los “empoderados”, consideran logros y derechos conquistados con argumentos y advertencias sobre las catástrofes sociales que podrían devenir en caso de ganar el frente opositor, evitó que ese -2,8% de diferencia fuera mucho mayor.
En un desglosamiento multicausal que busque explicar la derrota, se debe comenzar diciendo que el 48,6% de Daniel Scioli no corresponde totalmente a una masa de adeptos incondicionales del “modelo”; si así fuera, el ballotage no habría sido necesario y hoy el ex-motonauta sería presidente. Lo apropiado sería mencionar que una gran porción de ese guarismo se conforma por votantes cuyo Macri es su límite, lo cual no implica adhesión afirmativa a las políticas y a las formas del frente gobernante saliente. Más cercano al índice de aprobación del que goza el kirchnerismo actualmente, puede encontrarse en el 37,08% de la primera vuelta, aún advirtiendo que esa cifra también está compuesta por electores que sienten empatía y afinidad con Scioli en sí mismo, tomándolo como una especie de garante de la continuidad de las medidas consideradas positivas, pero ejecutadas con la necesaria moderación en las formas qua gran parte de la sociedad exige. Por lo tanto el piso electoral del kirchnerismo puro y duro es probable que sea aún menor. Como sea, y por los motivos que sea, hubieron más de 12 millones de ciudadanos que estuvieron dispuestos a introducir en la urna un sobre con el sello del FPV, después de 12,5 años, de los cuales 8 años se desarrollaron con todas las usinas de los grandes oligopolios mediáticos en contra. Este es un elemento que el flamante proyecto de nuevo gobierno deberá tener en cuenta si es que pretende navegar sin tormentas, ni naufragios.
Por otra parte, la soberbia fue el pecado capital en el cual el oficialismo más reincidió. Subestimó la importancia de la conducta a la hora de implementar sus medidas. Desoyó ese gran pedido masivo del electorado, considerando y autoconvenciéndose de que lo único importante son las cuestiones de fondo, y que bastaba con que la presidenta se pare en un atril y en cadena nacional explique los logros de su gestión con todos los detalles, números, porcentajes, comparaciones y demás demases sobre los cuales mucha gente nunca entendió qué aplicación concreta tiene todo eso en su vida cotidiana, aunque la tuviera. El tono, muchas veces acompañado de un dedo acusador, terminó diluyendo todo el contenido discursivo en la sensación de que quien habla está en pie de guerra. Esa fue la caricaturización mediática que se hizo y el Gobierno poco hizo para no abonar esa caricatura. Porque la política es construcción social, pero también construcción de poder que legitime lo primero. Esto se debería haber tenido en cuenta, cuando se le propuso a los bonaerenses a una persona con tan tremenda imagen negativa como Aníbal Fernández como candidato para gobernar la provincia que abarca casi el 40% de argentinos. Por más que su candidatura se haya dirimido en una interna abierta, haberlo hecho participar en tan importante contienda fue pensar que tenés tan buen equipo que te podés dar el lujo de tirar a la cancha al peor jugador del plantel en la final del mundo, darle la responsabilidad de armar el juego del equipo, y aún así ganar fácil el partido. Pero la única verdad es la realidad y siempre se ve en el verde césped. Y se vio: Aníbal le posibilitó a María Eugenia Vidal la gobernación de la Provincia de Buenos Aires, perdiendo el peronismo su gran bastión, y le restó caudal de votos a Scioli allí, porque si bien hubo corte de boleta, tampoco es una práctica que se haya naturalizado con normalidad en nuestra vida democrática . Una vez Vidal gobernadora, Scioli no obtuvo la diferencia deseada y esperada en la Provincia en la segunda vuelta, probablemente porque ya muchos bonaerenses no estuvieron dispuestos a seleccionar un presidente de un color político diferente al que los gobernará durante los próximos cuatro años, urgidos de que se resuelvan grandes y graves problemas sociales y económicos.
En épocas de consumo récord, el Gobierno pagó, entre otras deudas, su escasez de capacidad de marketing con su primera derrota electoral, contabilizando el segundo puesto de 2003 como un triunfo por abandono del rival.
Y lo que faltó de un lado abundó del otro. El Pro, principal partido político de la alianza Cambiemos, puso en marcha su impresionante capacidad de vender globos de colores. Absolutamente “coacheados” en su discurso lleno de formas agradables y pomposas, dignas de un manual de autoayuda, los principales candidatos de Cambiemos (Macri, Vidal) lograron a pasos agigantados constituirse en la personificación concreta de la necesidad de cambio de poco más de la mitad de la población. No importó que Mauricio sea Macri ni el discurso noventoso de sus economistas, ni las leyes de gran consenso social que su partido votó en contra o se abstuvo en el Congreso, ni las muchísimas leyes sociales que vetó mientras fue Jefe de Gobierno de la CABA, ni que haya ocultado a sus ministros durante la campaña. No importó nada, sólo cambiar. El concepto de “cambio” fue una redundancia hipnótica en su campaña, al punto de que sus adeptos se identificaron con el mismo sin la emisión de casi ninguna objeción. Y cuando los miembros de su futuro equipo económico empezaron a explicar un poco en qué consistía ese famoso “cambio”, se los mandó callar. Lo cual fue acertado teniendo en cuenta que la diferencia final fue tan pequeña, pudiendo la misma oscilar de un lado a otro ante cualquier acierto/error de campaña.
Aplicando el mismo criterio que con los votos de Scioli, debemos deducir que ese 51,4% de Mauricio Macri de ninguna manera puede sentirlo como totalmente propio. Al menos la mitad es prestado por el público anti-kirchnerista inamovible. Su intención de voto real debe leerse a la luz del 24,4% obtenido en las PASO. Ya en la elección general se le agregaron los votantes de Sanz y Carrió (competidores de Macri en la interna abierta de Cambiemos) más un porcentaje de voto útil opositor, y finalmente en la segunda vuelta, terminó de absorber decididamente la intención de aquél votante decidido a ponerle punto final al ciclo comenzado en 2003.
Punto final relativo: el kirchnerismo cuenta con mayoría en el Senado, primera minoría en Diputados, y seguirá gobernando más provincias que ninguna otra fuerza, además de corresponderle la dirección de la Auditoría General de la Nación. Esto implica que el nuevo gobierno tendrá poder, pero el mismo lidiará con un márgen de movimiento acotado, durante por lo menos la primera mitad de su mandato. Siendo siempre una incógnita cómo se moverá el kirchnerismo en aguas opositoras. Lo más probable es que su primera prueba la deba afrontar puertas adentro del Partido Justicialista, lo cual implica reagruparse y fortalecerse como la principal rama peronista, disputando el liderazgo del partido. En gran parte esto dependerá de la decisión que tome CFK: recluirse de la exposición durante un tiempo, o asumir la función de aglutinar primero y comandar después como posible referente de una buena parte de esa masa multiforme que conformó el reciente 48,6%, que hoy corre el riesgo de la acefalía política. Como todo en el mundo, el tiempo dirá.
Habiendo recorrido muy sintéticamente el andar de las dos fuerzas antagónicas que se enfrentaron el pasado 22 de noviembre, creemos interesante pensar en dos interpelaciones posibles a la mayoría de la sociedad que se inclinó por la fórmula finalmente ganadora. La primera: queda parcialmente claro que el concepto “corrupción” es difuso para la sociedad, y que quizás no tiene el peso que se supone a la hora de apoyar/rechazar a un dirigente político. Uno podría caer en la ingenua tentación de considerar que LA razón de la derrota del FPV han sido principalmente las denuncias de corrupción realizadas por dirigentes y medios de comunicación opositores; sin embargo, el elegido por la mayoría, es el primer candidato a presidente procesado judicialmente en la historia de la Argentina, además de haber sido denunciado 214 veces en la Justicia. O la corrupción no es un dato relevante o trascendental para el electorado, o en el mismo opera una suerte de sensor de corrupción selectiva, mediante el cual se determina qué delitos son graves y cuáles no, como si montar una red ilegal para espiar a familiares de víctimas de un atentado terrorista fuera susceptible de ser tomado a la ligera. Segunda interpelación: al votar a un empresario cuyas concepciones políticas tienen que ver con el liberalismo ortodoxo, mismo caso que sus economistas, cabe preguntarse cuál es la función que para el electorado debe cumplir el Estado, si es que debe cumplir alguna. Pareciera que el axioma imperante es que los logros de la vida personal son solamente el resultado del esfuerzo y sacrificio y virtud personal e individual de aquel que los consigue, como si no necesitaran darse en un contexto favorable/desfavorable que van más allá del quehacer de una sóla persona, mientras que las dificultades y obstáculos que hay en el camino, serían el efecto directo de ese estorbo para el desarrollo personal llamado Estado, y la ineptitud o mala intención de aquellos que lo administran. Quedará a discreción del lector determinar cuáles han sido los mejores y más fructíferos momentos de nuestro país, si aquellos en los que el Estado intervino en la vida social y el devenir económico del pueblo, o si lo fue en aquellos momentos en que se dejó librado el destino de la Nación al fluctuante y caprichoso antojo del mercado. Es cierto que un Gobierno no termina de ser un buen Gobierno si genera cada vez más dependencia de los ciudadanos hacia el Estado; y también es cierto que un Estado próspero y maduro es aquél que va siendo capaz de delegarle cada vez más responsabilidades a la sociedad, es decir, a los individuos relacionándose comercial y culturalmente entre sí sin la mediación del Estado. Pero también cabe preguntarse si nuestra sociedad argentina está preparada para dar tal salto, si está del primero al último ciudadano en igualdad de condiciones para progresar y si del primero al último ciudadano tiene la misma posibilidades de desarrollarse. Esto también es una devolución que podemos hacerle al gobierno que se va: ¿qué pasó y qué no pasó en 12,5 años que de pronto todo lo logrado corre riesgo de derrumbarse de un plumazo por el sólo acontecer de la natural alternancia democrática? ¿Qué dejan detrás de sí? Si hicieron las cosas bien, si instrumentaron y empoderaron verdaderamente al pueblo para que pueda pedalear sus primeros metros sin rueditas, Macri presidente no debería representar peligro de retroceso alguno. Si hicieron las cosas mal, Mauricio, que es Macri, es el resultado final de un modelo obsoleto, y por lo tanto, su llegada a la presidencia también será responsabilidad del kirchnerismo. Una vez más, sólo el tiempo tiene la respuesta. Nosotros nos estaremos viendo seguido, estimados lectores de El Sapo Político.
https://www.facebook.com/elsapopolitico/posts/947021555372768



Y encima a va ir La Campora y los nefastos Kirchneristas a despedir a la impresentable de Cristina , dejate de joder y retirate en paz.
Lo del Gorila va a tardar su buen tiempo, lo del choripan, capaz menos… Todos los fines de semana esta el puestito de choris a una cuadra de mi casa vendiendole a los fisura que salen del baile…
Silvina Márquez
@silvinamarq
Carrió vuelve a decir que Angelici se está reuniendo con fiscales y jueces (es operador).
una cosa es vender, y otra regalar.
Hoy escuché una excelente frase al respecto que en algún momento dijo Bachellet: “En Chile no sobra nadie”. Creo fervientemente que es la clase de gestos que tiende a dejar de lado las diferencias (en lugar de exaltarlas como se ha hecho acá) y que necesariamente debe generarse de arriba hacia abajo, de gobernantes a gobernados, como toda predicación que debe iniciarse con el ejemplo.

Si quieren anular las diferencias que empiecen por dejar de usar las universidades como empresas.
PD: La sociedad chilena está muchísimo más polarizada que la Argentina.

BLABLABLA ambas cosas (lo digo a sabiendas, estuve allá). Empresas (y polarizaciones) puede haber en cualquier lado, pero si nadie es discriminado y agredido por pensar distinto (y mucho menos desde el poder), la diferencias no cuentan. Punto.
Ahora, mas allá de que al fin de cuentas es lo mismo, cuánto hay de apreciación del dólar y de devaluación de las otras mayors (sobre todo el euro) Recordar que en la época final de Bush Jr. previa al credit crunch el dólar estaba muy bajo (un poco artificialmente) sobre todo porque China mantenía el yuan ridículamente bajo. Al fin de cuentas hoy el dólar está un poco más bajo de lo que estaba respecto al euro cuando arranco.
Creo que hubo un momento, cuando el dólar bajó había afectado a las demás monedas mayores, en el que empezó a haber una “carrera” devaluatoria entre las distintas entidades emisoras
Si, el euro pesa mucho en esa cuenta, lo mismo que el yen. El euro en su peor momento llego a valer 0.85 en Julio de 2001, y alcanzo un pico de 1.60 en 2008. Pero el tema no pasa por ahí, cuando el dolar se fortalece contra las monedas importantes, también suele hacer contra la de los países emergentes. Y si bien no hay un indice formal de monedas de países emergentes, mirando una a una las monedas de los países latinoamericanos, de los BRICS y de los países del sudeste asíatico, las devaluaciones contra el dolar son brutales, mucho mas que ese 20% (que entre monedas fuertes es una barbaridad).
Este tema no es joda muchachos, como el grueso de la exportación es soja a China, nadie le bola, pero todo lo que no es exportación de soja a china se cayo a pedazos en el último año y medio, incluyendo las exportaciones de autos a Brasil. Lamentablemente los único que nos mantiene vivos con respirador artificial en lo comercial es “el yuyo”.
Si esto no hubiera pasado, no estaríamos en la situación tan crítica que estamos hoy. Esto no lo digo para defender al gobierno que se va, sino para que la gente mire un poco mas allá de la esquina y no crea que cada vez que hay problemas en la economía, o cuando te va bien, es por cuestiones puramente internas. El viento de cola, y el viento de frente, son conceptos muy importantes, y para mi pesan mucho mas que lo interno en países como el nuestro. El hecho de tener una economía “cerrada” no te aísla plenamente de estos factores.
Gente, alguien sabe por casualidad si el 10 va a haber asueto x la asuncion? Me voy el 11 a japon y necesito saber eso cuanto antes. Gracias!
Gente, alguien sabe por casualidad si el 10 va a haber asueto x la asuncion? Me voy el 11 a japon y necesito saber eso cuanto antes. Gracias!
Van a ir Worlock y boritho porque con mauri levantan la huelga de hambre y la carpa del tomatero