Es muy fácil hablar de decadencia señalando lo malo y omitiendo lo bueno. Concuerdo con todo lo que dice la nota respecto de los feudalismos del interior y los manejos de la vieja política pero no hay que caer en el dramatismo.
Decadencia de la política ? Falta de debate ? Yo desde que tengo memoria, no recuerdo debates tan buenos como los que se dieron tanto en espacios públicos como en el Congreso sobre temas como la ley de medios, matrimonio homosexual, legitimidad de la deuda externa en los últimos tiempos.
Coincido con la mayoría de las premisas de las que parte la nota, y con casi ninguna de las conclusiones, muchísimo menos con los comentarios. Pero bueno, se sabe que OPI es un panfleto hiper anti-kirchnerista.
no se a que carajos te referis cuando me decis que me hice un clon. disculpa si no figuro en este foro desde el 1900. desconfiar de la pregunta que te hice de forma sincera, mas me hace desconfiar de vos y de tu postura anti gobierno.
que es solo anti “este gobierno”. no se que hace falta para tener puntos de vista. pero yo lo tengo y dista mucho de la premisa que intentas marcar vos a los demas, que es que “no le crean a nadie que todos venden mierda”…
hay que creer si queres cambiar algo. por mantener a los argentinos alejados de la politica, en este pais y en muchos del mundo, se hizo en la clase politica lo que se les canto.
pero bueno yo sere un poco ingenuo en cuanto a estos temas, me apasionan realmente, me puede faltar mas conocimiento, pero te puedo asegurar, que hay cosas que reconozco al instante.
igualmente, si no queres responder, no hay problema. no me moria por saberlo. si me hubiese gustado saber que proponias como alternativa a lo que planteas.
te mando un saludo, y me llamo leandro, lo de hincha de verdad, es un nombre de fantasia, como el tuyo.
Cuando los presidentes se iban en helicóptero, hacía tiempo que la Argentina había perdido las ganas de hablar de política: todo se resumía en un “que se vayan todos”.
Hoy, todos debatimos, hablamos, tenemos posturas. Varios quieren regresar al poder, incluso después de que el pueblo les haya dicho “basta” a los que deseaban perpetuar el sueño del estado chico de los '90, los mismos que ahora asoman la cabeza de nuevo. Pero más allá de esas lamentables personas que desean regresar, y que ni a duras penas lo harán, porque el pueblo les volverá a dar la espalda, es valioso reconocer que el kirchnerismo devolvió la política a la mesa de los argentinos, por el simple motivo que volvimos a creer que con la política se pueden producir transformaciones sustanciales en la realidad. Esas transformaciones son las que hacen que este sea el mejor gobierno desde el primer Perón, y también que cierto sector de la sociedad odie con toda su alma estas transformaciones, porque en el juego de la redistribución material y simbólica, para que unos reciban lo que nunca tuvieron, otros tienen que ceder lo que ostentaban abundantemente, y no me refiero sólo a lo monetario. Como dijo Cristina, “no me critican por mis errores, sino por mis aciertos. Que sigan criticando, entonces”. Esa frase es magistral, porque indica una lectura acertadísima de la realidad política y social de nuestro país. Hoy es pueblo o corporaciones. O dicho de otro modo, progreso o reacción. Y en 2011 el pueblo dará su veredicto implacable, ya lo verán.
Aparte de reduccionista (hablar de lo criticable, obviando lo bueno) la nota tiene graves fallas como dar por sentado la existencia de sobornos en el tratamiento del presupuesto, algo que solo Elisa Carrió sostiene, y que de hecho, ni siquiera es molestia para el gobierno que puede ganar control o discrecionalidad sobre el manejo de fondos,manteniendo el presupuesto 2010. En lugar d criticar la pasividad ante un hecho que puede resultarle ventajoso al oficialismo, se encapricha en mostrar la visión “carrioisada” de los hechos