Texto traducido del famoso twittero, perodusta y viajero inglés de derecha @kunley_drukpa que básicamente habla de lo que percibe cualquier persona normal que visita cualquier urbe argentina y ve a toda su población de cualquier clase social y cualquier edad tatuada.
¿ARGENTINA - LÍDER MUNDIAL EN LOS PREMIOS A LOS TATUAJES MÁS ESTÚPIDOS?
"Mucha gente de muchos países tiene tatuajes estúpidos hoy en día, los tatuajes estúpidos son algo “bastante normal” ahora; pero me he dado cuenta estando en Argentina que, de todos los países en los que he estado, parece tener la mayor densidad de tatuajes estúpidos. Obviamente no puedo cuantificar esto empíricamente (así que esto es puramente anecdótico, siéntanse libres de no estar de acuerdo), pero es la impresión que me da. He visto algunos que son verdaderos espantos, algunos muy malos, especialmente en las mujeres. El peor que vi fue una mujer moderadamente atractiva con los gremlins de “Gremlins” (1984) en su brazo como una manga completa. Y tampoco era Gizmo, sino los gremlins escamosos tipo lagarto. Además, solo tenía unos 25 años, no era una tía vieja que vio la película cuando era chica. ¿Por qué te pondrías esto en el cuerpo? También he visto, entre otras cosas, a una mujer con un tatuaje de una mujer desnuda presionando la cabeza de un hombre mientras él le “chupa la concha”, una mujer con un tatuaje del Capitán Jack Sparrow orinando contra una pared que decía ACAB, una mujer con un tatuaje de Jon Snow de “Game of Thrones” (2011) flameando una bandera de Palestina y una mujer con un tatuaje de su perro muerto, pero la imagen no es del perro vivo, sino del perro muerto y pudriéndose. Muchos otros más pequeños y estúpidos también.
He estado en unos 140 países hasta el momento y, aunque resulte que Argentina no sea estrictamente el líder número uno del mundo en tatuajes estúpidos, sigo queriendo decir (mi sensación muy fuerte por experiencia directa es) que al menos está “ahí arriba”. Con Estados Unidos, con Canadá, con Australia, con el Reino Unido, con España, con Brasil, etc. Todos pueden ser bastante malos, pero no se me ocurre ningún país peor para este tipo de “tatuajismo estúpido” de todos esos lugares que Argentina, al menos en mi experiencia personal. ¿Qué está pasando? Bueno, para empezar la gente tiene muchísimos tatuajes en Argentina, están por todas partes, así que se asume que de los que se tatúan, una cierta proporción va a exhibir mal criterio. ¿Pero hasta qué punto? Obviamente este no es el mundo del “Liberalismo para anglos de 130+ de CI”, el alcance se ha ampliado un poco a mujeres inscriptas en la 4.ª generación de inmigrantes italianos con flequillo, de 105 de CI y bastante atractivas, y resulta que tal vez algunas más de ellas no tienen “tan buen gusto” como el “anglo de 130+ de CI” de lo que se podría asumir. A veces es como si… una versión de la subcultura “Dinergoth”, excepto que es “el equivalente a eso pero de hace 15 años atrás”, se hubiera apoderado de un país entero; ese es el gusto que se ve exhibido ocasionalmente.
Quiero aclarar que no tengo un problema particular con los tatuajes; no me molestan, aunque yo no tengo ninguno. Obviamente no todos los argentinos tienen malos tatuajes, la mayoría se ven bien o incluso de vez en cuando muy bien, pero he sentido ganas de levantar las cejas ante algunos que he visto con “bastante” frecuencia. Me gusta mucho Argentina —vale aclarar—, pero mucho de esto me recuerda a España, en el sentido de que hay una cultura de hiperliberalismo sin contenciones en algunos lugares que, mi impresión es, aparte de producir un montón de “shitlibs” a los que les encanta elegir alguna versión del peronismo cada vez que pueden, también los hace gustar de hacer cosas como “hacerse tatuajes estúpidos”. Se podría decir: “Ah, tal vez la gente que conociste era solo de clase baja que es más probable que se haga tatuajes estúpidos de todos modos”, y tal vez eso sea cierto. Pero aun así es raro cuando ves mujeres bastante atractivas con tatuajes estúpidos, “imagino” que debe haber “algo pasando” en la cultura, tal vez más que en otros lugares.
Yendo a un punto más amplio, creo que es importante “estar al tanto” de la racha de hiperliberalismo en la cultura argentina si quieres entender a la Argentina propiamente dicha. Puede ser un activo en la medida en que hace a Argentina más europea y “sofisticada” que otros países latinoamericanos en manos con buen criterio, pero también una maldición en la medida en que (como en muchos otros lugares de Occidente) puede llevar a la gente a modas estúpidas; culturales, políticas o de otro tipo. Un comentario adyacente, más basado en “vibras”: cuando digo “imagínate si una versión de la subcultura ‘Dinergoth’, excepto que es ‘el equivalente a eso pero de hace 15 años atrás’ se apoderara de un país entero, ese es el gusto que ves exhibido ocasionalmente”, no creo que eso se aplique solo a tatuajes estúpidos de referencias vetustas de la cultura pop.
Hay una especie de energía en Argentina, o al menos en partes de Buenos Aires, donde todo se siente entre 5 y 15 años “en cuanto a tendencias” por detrás de lo que obtienes en, digamos, Estados Unidos o Gran Bretaña. ¿A qué me refiero? Aquí hay un ejemplo: en Buenos Aires hay una zona de bares en un barrio bastante lindo llamado Palermo a la que voy mucho. Muchos de los bares pasan música británica, lo cual es lindo, pero es música británica de los 2000 y principios de los 10. O sea, es Kasabian, The Kooks y Franz Ferdinand. A veces Bowie. Lo cual, a mí me gustan esas bandas, me gusta esa “vibra”, pero sí te das cuenta de que a veces se siente como un portal del tiempo. Mucha gente alrededor vestida como si fuera 2014 también. De nuevo, no me disgusta eso, pero a veces lo notas. Son “vibras” de “cosas del corriente común que a los europeos razonablemente inteligentes les gustaría por defecto si nadie les estuviera diciendo qué les tiene que gustar”.
Quiero decir, solo para dar un contraste, que hay algunos argentinos con muchísimo buen gusto: una mujer que conocí creo que tenía la biblioteca más elegante que jamás haya visto tener a una mujer; W. G. Sebald, Roberto Bolaño, César Aira, José Martí, incluso Michel Houellebecq (aunque ella era una comunista blanda), etc. Lo que disfruto especialmente de Argentina es que también tienes la sensación de que todavía hay una “alta cultura” europea de legado.
En ambos extremos de esto hay algo en la cultura argentina donde es como… cómo decirlo… hay una ligera extrañeza (uncanniness). Se siente como “cultura europea reconstruida al otro lado del mundo con un ligero retraso”, lo cual, se supone, Argentina literalmente es de todos modos. De nuevo, de cualquier manera, me gusta mucho Argentina."
Básicamente eso. Los tatuajes están en todas partes y en todos lados. Tenemos una cultura lumpenizada que los celebra y adoramos religiosamente a los jugadores de da pedotita que están todos tatuados. Nadie parece tener cura para esta pandemia, el argensimio promedio no solo es cada vez más feo genéticamente, sino cada vez más impresentable estéticamente.


