88 son los partidos disputados por River (en torneos locales) desde el Apertura 08 hasta el día de la fecha, período que contempla la actual tabla de promedios que tantos dolores de cabeza nos trae semana a semana.
En este caso, decidí detenerme puntualmente en qué es lo que ha sucedido respecto a la obtención de la primera ventaja dentro de los partidos, es decir, cuando River se pone 0-1 o 1-0. La importancia del primer gol para un equipo que pelea el descenso y sobre todo que no tiene en el plantel la jerarquía o el funcionamiento colectivo suficiente para dar vuelta un resultado, pasa a ser fundamental. Si bien el 1-0 no es garantía de nada (nosotros lo sabemos mejor que nadie), el 0-1 para nosotros ha sido en este último tiempo sencillamente devastador.
¿Cuántas veces pudimos dar vuelta un resultado? ¿Cuántas veces mantuvimos la diferencia inicial y conseguimos la victoria? ¿Cuántas veces las ventajas o desventajas se superaron para terminar en empates? ¿Cuántas veces remontamos o nos remontaron diferencias superiores a las de un gol? Vamos a los números, que indudablemente desnudan muchas de nuestras miserias y casi explican a la perfección una buena parte del por qué hoy estamos donde estamos.
-River empezó perdiendo 47 partidos (el 53,4%). Pero teniendo en cuenta que hubo 9 encuentros que terminaron 0-0, se podría decir que River comenzó en desventaja en 47 de los 79 partidos donde hubo goles, lo que lleva los porcentajes al 59,4%. Hasta aca, los números si bien son malos, no parecen ser del todo graves.
-Ahora bien, de esos 47 partidos que empezamos 0-1, solamente pudimos dar vuelta el resultado en 7 oportunidades (el 14,8%), con la particularidad de que solo una vez lo hicimos en condición de visitante. (2-1 a Central en Rosario, Clausura 09). 10 veces logramos que el partido termine empatado y las restantes 30 nos fuimos sin nada, es decir, el 63,8% de las oportunidades. Para dar una explicación un poco más clara, podemos decir que de cada 10 partidos que River empezó perdiendo, se fue derrotado entre 6 o 7 veces, empató entre 2 y 3 y ganó entre 1 y 2. Desgarrador por sonde se lo mire.
-En 32 partidos River comenzó con ventaja en el marcador. Solo consiguió la victoria en 17, uno más que la mitad del total. 11 terminaron en empates y solo 4 veces nos dieron vuelta el resultado. Este último dato es curioso, porque si bien las derrotas en el total son pocas, muchos de los empates por la manera vergonzosa en que se dieron terminaron siendo más dolorosos que las derrotas. En definitiva, de los 96 puntos “ganados” que habíamos conseguido con esa ventaja inicial en los 32 partiidos, terminamos cosechando 62 (el 64,5%).
-Todos estos números, sumados a las increíbles o vergonzosas actuaciones futbolísticas de River en algunos partidos, donde hemos desaprovechado ventajas de uno o hasta dos goles en los últimos minutos, forman una gran mezcla explosiva que inevitablemente te catapulta a pelear un descenso. Aquel partido en cancha de CASLA que termina 1-2 en los minutos finales, pasando por aquellos ante Colón y GELP de local donde ibamos 2-0 y terminamos 2-2, y terminando por el 1-1 ante Quilmes hace un mes atrás, son simplemente un pequeño recorrido del gran itinerario de frustraciones inconcebibles del River de los últimos tiempos.
Se sabe que cada partido es una historia aparte y que los números son solamente datos estadísticos, pero esta muy claro que a partir de ellos se pueden sacar varias conclusiones y se logran marcar muchas tendencias. Pensando no solo en el partido del domingo ante All Boys sino en los 25 restantes de aca a junio y puntualizando sobre todo en los que juguemos de visitante, esta muy claro que la importancia de marcar el primer gol claramente es un factor decisivo de cara a nuestras reales posibilidades de conseguir una victoria o sacar un buen resultado.
Si la meta es llegar como mínimo a 60 puntos, deberá ser una obligación permanente obtener el 1-0 en una grandísima parte de la totalidad de los compromisos restantes. De lo contrario, las pocas esperanzas que nos quedan serán más cuesta arriba para sostener y el agua que hoy nos tiene hasta el cuello, subirá sin piedad hasta dejarnos sin aire…
