La década infame

Olé.-

Ledesma, Rojas, Garcé, Comizzo, Ayala, Zapata, Cavenaghi, Ortega, D’Alessandro, Cambiasso y Coudet en la primavera del 2001. Al tiempo ganarían el título del Clausura 02.

River retrocedió 20 años en los últimos diez. Equivocaciones en la política de compras y ventas, récords negativos y escasez de jerarquía futbolística provocaron la actual crisis.

Rojas, Funes Mori, Cabral, Ferrero, JM Díaz, Vega, Canales, Ferrari, Almeyda, Pereyra y Affranchino, los 11 que salieron a la cancha una década después del equipo de la izquierda.

     Lo que dejó esta década -infame- es el negro de las 11 camisetas del  lunes en contraste con el blanco de las otras que muestra el archivo del  2001. Es Comizzo ante Vega. Garcé vs. Ferrari. Celso Ayala con Ferrero.  Ricky Rojas frente a Cabral. Zapata o JM Díaz. Coudet de espalda a  Affranchino. Ledesma o Almeyda. Cambiasso y Pereyra. D’Alessandro contra  Rojas. Ortega (el mejor Burrito) mirando de afuera a Funes Mori.  Cavenaghi versus Canales. En rigor, es la antítesis del equipo que a los  pocos meses daría la vuelta olímpica con una vaselina en La Boca y este  otro que ni siquiera salió a jugar en la Bombonera.

El actual escenario es la consecuencia -lógica- de las decisiones que asumió Aguilar apenas llegó a su sillón. ¿Fue el aguilarismo a River lo que el menemismo al país? Hay un hilo conductor en torno a la desinversión, la recesión, los desaciertos y sospechas de corrupción que los une. Aguilar sí tuvo palabra: les respetó el contrato a todos sus entrenadores. Fueron ellos -Pellegrini, Astrada, Merlo, Passarella, Simeone y Gorosito- los que no llegaron al último de los días del vínculo. La primera gran transformación de JM se dio cuando puso a Manuel en el lugar de Ramón. Manuel no tardó en contradecir la apuesta. Ramón desde ahí sólo tendría la posibilidad de dirigir a otro equipo campeón que luego, con dos jugadores menos, eliminaría a River de la Libertadores. Manuel llegaría al club más poderoso de la Tierra. Al ex presidente se lo tragó la tierra.

Pero mucho antes transformó el proyecto de Inferiores. Su primer acto de gobierno fue sacar a Delem en nombre del profesionalismo de Rubén Rossi. La falta de una política de fútbol signó el espiral de equivocaciones de la década. En el Apertura 2003 emigraron Fuertes, Demichelis y D´Alessandro y llegaron Virviescas, Crosa, Vivas y Klein. En el 2005 se sumaron los rústicos Talamonti, Loeschbor, San Martín y Alvarez en lugar de Diogo, Mascherano y Lucho González. Este último constituyó la mejor inversión del aguilarismo en términos de rendimientos económicos y futbolísticos. En la otra vereda está el récord de Cohene Mereles, quien no perdió ningún partido en River (y eso que no jugó), así como los juveniles cuyas piernas fueron rifadas apenas sumaron media hora en 1ª.

Con este bagaje, el club llegó a ganar tres títulos del 2001 al 2003. Y uno desde el Clausura 2004. River fue último por primera vez en su historia, eliminado en dos ocasiones en primera fase de Copa -a ésta ni clasificó-, humillado por un equipo venezolano y pulverizado por sus plusmarcas negativas.

En diez años retrocedió 20. El paroxismo de la crisis se lo da la próxima tabla de promedios. Aún nadie se hizo cargo (“desde que hay excusas no existen los culpables”, Daniel Córdoba, filósofo argentino contemporáneo). Los socios pidieron cambios en las urnas. El fútbol aún no los vio. Y Almeyda se sigue tapando con la misma frazada del 96.

Al mando quedó un presidente con buenas intenciones como vocación falocrática del poder: a sus pares les demuestra día a día que la tiene -a la verdad- más grande. Arma un fideicomiso para mutar penas por jerarquía (Carrizo, Lugano, Malevo Ferreyra, D’Alessandro). Astrada tratará de vivir en River para contarla. Nunca pudo administrar riquezas como en su primavera del 2004. Hoy cuenta con varios jugadores que, parece, sólo disponen de la cabeza para sostener orejas. No son los únicos que no entienden por qué usan esta desprestigiada tela roja y blanca.


Antes…

Ganó en La Boca
Un año después de su creación, el equipo de Ramón se floreó en la Bombonera y goleó 3-0: Cambiasso, Coudet y Rojas.

2,175
Promedio de descenso
Estaba primero, lejos de Boca, luego de una temporada de 84 puntos.

El 9 hacía goles
El del Clausura 2002 fue el equipo de la década. En él Cavenaghi estaba hecho un toro: hizo 15 goles. Ortega aportó otros 9.

Rompía redes
Terminó el torneo con 39 goles, poco más de dos por partido. Aquel River sí que ganaba, gustaba y goleaba.

Después…

Perdió en La Boca
El equipo de Astrada dio pena en la Bombonera y, sin actitud ni fútbol, cayó 2 a 0, los dos goles del chileno Gary Medel.

1,088

Promedio de descenso
Así arrancaría la próxima temporada. Si Chaca y AT bajan, estaría abajo.

Los 9 no hacen goles
Canales metió dos en 11 partidos y Funes Mori está peleado con el arco. A los 18, el pibe siente la presión del momento.

No llega a las redes
En lo que va del torneo, la metió apenas ocho veces. No alcanza a un gol por partido, déficit que no logra resolver.

Olé.-

Ledesma, Rojas, Garcé, Comizzo, Ayala, Zapata, Cavenaghi, Ortega, D’Alessandro, Cambiasso y Coudet en la primavera del 2001. Al tiempo ganarían el título del Clausura 02.

River retrocedió 20 años en los últimos diez. Equivocaciones en la política de compras y ventas, récords negativos y escasez de jerarquía futbolística provocaron la actual crisis.

Rojas, Funes Mori, Cabral, Ferrero, JM Díaz, Vega, Canales, Ferrari, Almeyda, Pereyra y Affranchino, los 11 que salieron a la cancha una década después del equipo de la izquierda.

     Lo que dejó esta década -infame- es el negro de las 11 camisetas del  lunes en contraste con el blanco de las otras que muestra el archivo del  2001. Es Comizzo ante Vega. Garcé vs. Ferrari. Celso Ayala con Ferrero.  Ricky Rojas frente a Cabral. Zapata o JM Díaz. Coudet de espalda a  Affranchino. Ledesma o Almeyda. Cambiasso y Pereyra. D’Alessandro contra  Rojas. Ortega (el mejor Burrito) mirando de afuera a Funes Mori.  Cavenaghi versus Canales. En rigor, es la antítesis del equipo que a los  pocos meses daría la vuelta olímpica con una vaselina en La Boca y este  otro que ni siquiera salió a jugar en la Bombonera.

El actual escenario es la consecuencia -lógica- de las decisiones que asumió Aguilar apenas llegó a su sillón. ¿Fue el aguilarismo a River lo que el menemismo al país? Hay un hilo conductor en torno a la desinversión, la recesión, los desaciertos y sospechas de corrupción que los une. Aguilar sí tuvo palabra: les respetó el contrato a todos sus entrenadores. Fueron ellos -Pellegrini, Astrada, Merlo, Passarella, Simeone y Gorosito- los que no llegaron al último de los días del vínculo. La primera gran transformación de JM se dio cuando puso a Manuel en el lugar de Ramón. Manuel no tardó en contradecir la apuesta. Ramón desde ahí sólo tendría la posibilidad de dirigir a otro equipo campeón que luego, con dos jugadores menos, eliminaría a River de la Libertadores. Manuel llegaría al club más poderoso de la Tierra. Al ex presidente se lo tragó la tierra.

Pero mucho antes transformó el proyecto de Inferiores. Su primer acto de gobierno fue sacar a Delem en nombre del profesionalismo de Rubén Rossi. La falta de una política de fútbol signó el espiral de equivocaciones de la década. En el Apertura 2003 emigraron Fuertes, Demichelis y D´Alessandro y llegaron Virviescas, Crosa, Vivas y Klein. En el 2005 se sumaron los rústicos Talamonti, Loeschbor, San Martín y Alvarez en lugar de Diogo, Mascherano y Lucho González. Este último constituyó la mejor inversión del aguilarismo en términos de rendimientos económicos y futbolísticos. En la otra vereda está el récord de Cohene Mereles, quien no perdió ningún partido en River (y eso que no jugó), así como los juveniles cuyas piernas fueron rifadas apenas sumaron media hora en 1ª.

Con este bagaje, el club llegó a ganar tres títulos del 2001 al 2003. Y uno desde el Clausura 2004. River fue último por primera vez en su historia, eliminado en dos ocasiones en primera fase de Copa -a ésta ni clasificó-, humillado por un equipo venezolano y pulverizado por sus plusmarcas negativas.

En diez años retrocedió 20. El paroxismo de la crisis se lo da la próxima tabla de promedios. Aún nadie se hizo cargo (“desde que hay excusas no existen los culpables”, Daniel Córdoba, filósofo argentino contemporáneo). Los socios pidieron cambios en las urnas. El fútbol aún no los vio. Y Almeyda se sigue tapando con la misma frazada del 96.

Al mando quedó un presidente con buenas intenciones como vocación falocrática del poder: a sus pares les demuestra día a día que la tiene -a la verdad- más grande. Arma un fideicomiso para mutar penas por jerarquía (Carrizo, Lugano, Malevo Ferreyra, D’Alessandro). Astrada tratará de vivir en River para contarla. Nunca pudo administrar riquezas como en su primavera del 2004. Hoy cuenta con varios jugadores que, parece, sólo disponen de la cabeza para sostener orejas. No son los únicos que no entienden por qué usan esta desprestigiada tela roja y blanca.


Antes…

Ganó en La Boca
Un año después de su creación, el equipo de Ramón se floreó en la Bombonera y goleó 3-0: Cambiasso, Coudet y Rojas.

2,175
Promedio de descenso
Estaba primero, lejos de Boca, luego de una temporada de 84 puntos.

El 9 hacía goles
El del Clausura 2002 fue el equipo de la década. En él Cavenaghi estaba hecho un toro: hizo 15 goles. Ortega aportó otros 9.

Rompía redes
Terminó el torneo con 39 goles, poco más de dos por partido. Aquel River sí que ganaba, gustaba y goleaba.

Después…

Perdió en La Boca
El equipo de Astrada dio pena en la Bombonera y, sin actitud ni fútbol, cayó 2 a 0, los dos goles del chileno Gary Medel.

1,088

Promedio de descenso
Así arrancaría la próxima temporada. Si Chaca y AT bajan, estaría abajo.

Los 9 no hacen goles
Canales metió dos en 11 partidos y Funes Mori está peleado con el arco. A los 18, el pibe siente la presión del momento.

No llega a las redes
En lo que va del torneo, la metió apenas ocho veces. No alcanza a un gol por partido, déficit que no logra resolver.

Los medios atacan al Kaiser, con justa razón?

No deja de ser curioso que el grupo clarinete a través de su pasquín deportivo se desayune ahora de esto. Un dato que olvidan es que durante la década infame el OLE fue un medio cómplice y complaciente, incluso vocero activo del hombre de la gran papada y sus laderos.

Que triste estoy :frowning:

Nos elimino Boca dos veces de la copa. No ganamos titúlos internacionales,perdimos contra los ascendidos y salimos últimos.:twisted:

Es llamativo en serio lo de Clarin eh, se le cortó el chorro de Aguilar y vuelven a la carga con el lobby… lo mismo en varios programas, en Estudio Fútbol hacía 8 años que no se escuchaban críticas a una dirigencia de River… está bien que denuncien y muestren la realidad, pero tienen la credibilidad tan desgastada después de burlarse del hincha de River durante tantos años siendo funcionales a la dirigencia que da un poco de bronca que hablen justo ahora…

Quería resaltar JUSTAMENTE eso. No porque exima a Passarella de culpas (me conocen, lo detesto) sino que estos hijos de mil putas fueron cómplices sistemáticos callando a todo aquel que quiso decir algo al respecto, tanto en Olé, como en Clarín, como en TyC.

Hay que MATARLOS.

Abrazos, Martín.

una mierda ole, una mierda tyc, una mierda todo clarin… pero tambien una mierda el equipo que tenemos X(

Muy buenos los comentarios de Ariel Santillan y Pablo Millonario

Me parece a mi o los hinchas nos dimos cuenta de esto hace unos 5 años? lpqlp, ahora que no hay plata hablan, son todos corruptos que lucran con la pasion, esta claro.

Nunca hay que olvidar el “En el grupo Clarin esta prohibido hablar mal del sinverguenza de Aguilar” by Alejandro Fabri

Lo de Farinella hoy fue muy furte

“YO JAMAS ESTUVE PAGO POR AGUILAR”…No, claro…:roll:

Lo peor es que por mas que ahora se den vuelta como panqueques nosotros no podamos oponernos ya que no hacen mas que mostrar la verdad, por mas que sea solamente ahora y no durante todo el proceso.

Antes te deleitabas y gritabas los goles de River, nos jactàbamos de 80 puntos por temporada, el mas alto promedio, los rivales que salìan todos cagados al Monumental, tìtulos, tìtulos y mas tìtulos.
Mamà, como cagaron a nuestro club. Que rabia, que làstima, que porquerìa.

me dan ganas de llorar

a mi desde hace tiempo.

el unico q escuchaba q le daba a la dirigencia era el chavo fucks en duro de domar cada ves q pasaban un informe de river y sus malos momentos.
Con la guita q abra hecho con ese plantar y no trajo 1 jugador decente. Como te odio aguilarcha.

Y los Reyes Magos existen…

Que equipazo el de la primera imagen :frowning: