No.
¿Tenía Napoleón convicciones religiosas? Sí, las tenía, pero su fe no descansaba sobre los principios bien definidos, por lo que era religioso, pero a su manera.
Creía en Dios. «No soy ateo en lo absoluto», solía decir, (1) Y durante su viaje a Egipto, como estando sobre el puente de la nave oyera decir que hombres doctos dudaban de la existencia de Dios, levantó la mano hacia el cielo estrellado y preguntó: «¿y esto quien lo ha creado?» (2) Estando en Santa Helena y observando la estructura maravillosa de la flor de la habichuela, pensó en la sabiduría de Dios y comenzó a hablar de la existencia del Creador. (3) O’Meara le recordó un día que muchos lo tenían por incrédulo, pero él corrigió desde luego el error, diciendo: «¡No es verdad! Estoy muy lejos de ser ateo» (4), y en otra ocasión dijo estas palabras, que registra Las Cases: «Se cree en Dios porque lo proclama todo lo que nos rodea y los hombres de más talento lo han creído; no solamente Bossuet, porque era su oficio, sino Newton y Leibnitz que no tenía interés en ello. Puedo afirmar que ni en las grandes tempestades, ni en las mismas sugestiones accidentales de la inmoralidad he sentido en manera alguna la influencia de esta falta de fe religiosa y jamás he dudado de la existencia de Dios, porque si mi razón no hubiera bastado para entenderla, lo íntimo de mi ser me lo hubiera hecho creer» (5). Y en otra ocasión dijo que el hombre que no llegue allá con su inteligencia, lo cree el instinto natural de su alma: todo el sentir íntimo del alma armoniza con los sentimientos religiosos. (6)
El 8 de junio de 1816 escribió Las Cases en su Memorial: «El emperador, después de un movimiento très vif et très chaud (muy vivo y cálido), dijo: «Todo proclama la existencia de Dios y sobre esto no es posible dudar». Y añadió: «Somos como el reloj, que existe, pero no se conoce a sí mismo; de tal manera es tan consolador el sentimiento religioso que tenerlo es un beneficio del cielo». A muchos miembros de su personal había reprochado el Emperador que no creyeran en Dios. Por ejemplo, había dicho a Talleyrard: «Sois un hombre sin conciencia, pues que no creéis en Dios» (7) Y cuando el cardenal Fesch le mandó a Santa Helena dos misioneros, observó: «¡Qué criterio tan estrecho el de este cardenal! Me manda dos misioneros como si fuera yo un infiel…».
En una ocasión hablaba con Antonmarchi en Santa Helena sobre religión, y el doctor dice, a este propósito lo siguiente: «Observaba yo con inquietud las contracciones musculares del rostro del emperador y él creyó notar en mi cara no sé qué movimiento particular que le disgustó, y me dijo:“Bien sé que os creéis superior a estos sentimientos de la debilidad humana, pero tened en cuenta que yo no soy filósofo, ni médico. Yo creo en Dios y profeso la religión de mi padre. No son ateos todos los que quieren parecerlo. ¿Cómo es posible ser incrédulo y no creer en Dios, cuya existencia manifiesta todo lo que nos rodea? ¿Y por ventura no cree en Dios toda inteligencia verdaderamente grande?” Pero Majestad, le respondí, yo no soy de los que niegan a Dios. Solamente estaba observando con atención las pulsaciones de Vuestra Majestad y Vuestra Majestad entendió malamente mi actitud. “Sois médico, me replicó Napoleón, y esos señores se limitan no más que a la parte material y no creen en Dios, ni en la inmortalidad”». (8)
Retrato de Napoleón durante una misa en las Tullerías
Dibujo al lápiz esbozado del natural por Jean-Auguste-Dominique Ingres (1780-1867), perteneciente a la colección del Sr. Germain Bapst.
Un día llegó Napoleón a echar fuera de sus habitaciones al mismo Antonmarchi, porque le pareció que se reía de su fe en Dios y dicen que llegó al grado de dar un puntapié en el estómago al filósofo Volney porque había blasfemado. (9)
Napoleón creía también en los milagros. «Los hombres, decía, tienen necesidad de los milagros» (10); y en otra ocasión: «Vivimos en medio de milagros» (11); y aun: «Todo es milagro» (12).
Es verdad que en alguna ocasión se expresó en tales términos que se podía pensar que no creía en Dios, pero se trataba nada más de modos de hablar que se le escapaban raras veces, y por incidencia, pero nunca en ocasiones serias. En tales ocasiones o no hablaba con libertad o decía cualquier cosa sin importancia, pero su alma creía profundamente Y plenamente convencida en un Dios providente y gobernador del mundo, lo que se sabe no solamente por muchas expresiones suyas en momentos graves y por multitud de cartas suyas y recomendaciones, sino dar todos los actos de su vida, por muchas de sus instituciones y por la conducta, que observó en muchas circunstancias.
Después de esto, que su fe no haya sido «dogmática», que no haya tenido límites precisos y que no haya florecido en una vida ejemplarmente religiosa, se puede explicar por diversas circunstancias. La primera el ambiente de Irreligiosidad del tiempo en que vivió, porque Napoleón fue educado en el ambiente de la revolución, cuando estaba de moda negar a Dios, la existencia del alma, la eternidad, la vida futura, .y las ideas ateas, irreligiosas y anticlericales de su tiempo invadieron e inficionaron hasta su alma (13). Además, en aquellos tiempos no se enseñaba la religión en las escuelas militares y Napoleón nunca recibió una instrucción religiosa regularizada, si exceptuamos los elementos de religión que le impartió el P. Pianti S. J. (14).
Expuesto después al fluctuar de las opiniones cuando era un jovencito de 13 años, inexperto y sin firmeza, perdió la fe y durante muchos años no se preocupó por las cuestiones religiosas. El mismo confiesa: «Me sucedió perder la fe cuando no tenía más que 13 años y tal vez volveré a creer ciegamente. ¡Dios lo quiera! Ciertamente que yo no opongo ninguna resistencia; no busco lo mejor, pero comprendo que debe ser una verdadera felicidad», (15).
Sus afirmaciones sobre la necesidad de la religión son extraordinariamente frecuentes. He aquí algunas: «La religión es capaz de purificar y ennoblecer la conciencia. El mayor bien se hace en los países más religiosos» (16). «La religión es, verdaderamente, la patria del alma, significa esperanza; más todavía, seguridad, salvación de los males (17). «¿Hasta dónde decaería la humanidad sin religión? Se estrangularían recíprocamente por una pera más grande, por una muchacha más bella» (18).
Por lo que respecta a la persona de Jesucristo, primero se dejó influenciar por la lectura de Voltaire, de Rousseau y los Enciclopedistas, pero después fue creciendo en él poco a poco la convicción de que Jesucristo es Dios. Le impresionó particularmente el hecho de que en toda la Historia una sola vez se ha dado el caso de que alguno se declare Dios, porque aunque es verdad que hubo tiranos paganos que se hicieron llamar dioses, pero era evidente lo que con ello se proponían, que no era sino buscar para ellos, en su insensata vanidad, aquellos honores que sus súbditos rendían a los ídolos.
Pero si un hombre de alma noble y de inteligencia privilegiada se declara Señor de los cielos y tierra en el sentido estricto de la palabra, y en los siglos siguientes todos los pueblos civilizados y millones de hombres y sabios aceptan esta declaración, ese hombre tiene que ser Dios: «Así como estoy persuadido de que no soy sino un hombre, dice Napoleón, así lo estoy de que Jesucristo es algo más que un hombre». (19) «Creo que algo entiendo de hombres y así digo que Jesucristo no fue un hombre» (20).
En la isla de Santa Helena habló Napoleón al general Bertrand en estos términos: «Esto es lo que admiro mayormente y lo que es para mí la prueba indudable de la divinidad de Jesucristo: también yo soy capaz de entusiasmar a las turbas, que por mí se arrojaban a la muerte; pero para encender en los corazones el fuego era necesaria mi presencia, el esplendor relampagueante de mi mirada, mi voz, mi palabra. Es cierto que tengo el secreto de aquella fuerza fascinadora que es capaz de arrastrar a los hombres, pero no puedo darla a otros y no pude comunicarla ni a uno siquiera de mis generales, y no conozco el secreto de eternizar en el corazón de los hombres mi nombre y mi amor, para hacerlos que obren milagros sin el auxilio de la materia. Lo mismo sucedió a César y a Alejandro el Grande. Acabaron por ser olvidados y el nombre de los conquistadores servirá tan solo para argumento de ejercicios escolares. Cuan grande es el abismo que se abre entre la miseria mía y el reino eterno de Cristo, que es amado, adorado y predicado en todo el mundo ¿Puede decirse que Cristo ha muerto? ¿No más bien vive en la eternidad? Esta es propiamente la muerte de Cristo: no la muerte de un hombre, sino la de un Dios». (21)
Aca te lo dice tu propia fuente “ateismoparacristianos”


Y aca citando una pagina catolica “Napoleón: perjuro, saqueador de iglesias, anticlerical… en sus últimos días se rindió ante Dios”
Lee lo que te puse, no seas terco.
Es como la discusion de hitler, no se que extracto declaraba ser catolico pero a la vez odiaba judios, quemaba biblias, iglesias, sinagogas, admiraba a nietzche, creia en extraterrestres (la sociedad vril), etc.
Este es parecido, cuando tuvo que saquear iglesias y amenazar y secuestrar al papado lo hizo y no hubo creencia que se le interpusiera a sus intereses (ninguno que se considere catolico haria algo asi).
Y en el propio texto que pusiste se describe que nacio en un ambiente de irreligiosidad revolucionaria (familia), que nunca tuvo instruccion religiosa regularizada y que fue influenciado por voltaire que era un gran exponente ateo.
Y yendo mas a fondo cuando habla de Dios, este muchacho napoleon me da entender que nunca leyo la biblia, tira conceptos muy burdos y muy alejados de la verdad de las escrituras.
Eso de que la ciencia confirma que Dios existe es mentira. La ciencia no es una sola, no es como el conocimiento. Todavía falta muchísimo y lo más probable es que nunca sepamos si existe o no el creador según el que escribió/los que escribieron las obras que hay en el libro que luego titularon La Biblia.
El otro día justo volvía a casa al mediodía y había dos mujeres en la puerta de mi hogar. Les pregunté qué necesitaban, empezaron a hablar y a los cinco segundos les pedí que me expliquen brevemente cuál era el tema que intentaban desarrollar haciendo un circunloquio, porque recién llegaba y estaba algo cansado. “Leer La Biblia”, dijo una. Hablamos un poco, no importa de qué. Lo interesante era la chica de unos 28 años que estaba re buena y tengo ganas de cojermela, aunque Dios quizá no lo quiera así. Te la voy a robar, putito.
:lol::lol::lol::lol:
que es esa firma de mierda que tenes?
Marmota
H
A buen entendedor…
pedófilo en mano


El 31 de octubre se celebraron 500 años, te olvidaste de decirme feliz cumpleaños pepin.

Buena trolleada pero no. Deutoronomio 22:25-26 habla sobre el caso de violacion en que la ley le da muerte al violador.
25. Mas si un hombre hallare en el campo a la joven desposada, y la forzare aquel hombre, acostándose con ella, morirá solamente el hombre que se acostó con ella;
26. mas a la joven no le harás nada; no hay en ella culpa de muerte.
Dos versiculos despues, Deutoronomio 22:28-29 esta el texto de tu imagen y aqui se habla de una relacion antes del matrimonio entre los dos, por eso dice “descubiertos” osea algo que la ley mosaica les va hacer cumplir a los dos con casamiento.
Tergiverser-man
Dios existe en el momento que lo concebimos en nuesta mente. Solo un hombre de muy pocas luces podria negar el contenido de esta afirmacion
H
---------- Mensaje unificado a las 15:29 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 15:11 ----------
La ciencia no podria demostrar la inexistencia de algo que no existe.Seria absurdo. Por lo tanto la afirmacion " la ciencia demuestra que Dios existe" es mas que aceptable, y yo diria verdadera.
---------- Mensaje unificado a las 15:31 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 15:29 ----------
Si afirmamos " la ciencia demuestra que Dios NO existe"…estamos suponiendo que hay algo y que ese algo no existe…pero si es un algo es porque existe.
H
Les propongo un ejemplo bien simplon para comprender mi razonamiento…
"¿ si Dios no existe como pueden estar hablando de algo que no existe?
En realidad de lo que no existe ni siquiera podemos concebirlo en nuestro espiritu por el solo hecho de no existir
H
No se puede demostrar lo que no existe. En todo caso, si existe Dios por esa razon, tambien existen los elefantes voladores transparentes, ya que los dos cumplen los mismos requisitos.
No entiendo como todavia siguen discutiendo esto.
Esto ya se ha visto
William Lane Craig declaró:
" Hay una historia detrás de esto. Ciertos ateos de mediados del siglo XX promovían la llamada “presunción de ateísmo”. A primera vista, esto parecería ser la afirmación de que en ausencia de evidencia de la existencia de Dios, debemos suponer que Dios no existe", osea no tiene pruebas y emite un juicio como verdadero sin probarlo a diferencia del teísta que tiene una carga especial de prueba con respecto a su creencia de que Dios existe …
El argumento teleológico: las premisas suponen que uno puede inferir la existencia de un diseño inteligente simplemente examinando un objeto. Esto se basa en observaciones de que la complejidad no es el resultado de procesos aleatorios, algo que si es afirmado y comprobado cientificamente.
La apologética evidente: es un enfoque de la apologética cristiana que enfatiza el uso de evidencia para demostrar que Dios existe y que hay evidencia convincente para apoyar al cristianismo y la Biblia. Además, hay varios argumentos en el sentido de que los ateos u otros incrédulos sopesan la evidencia de manera inadecuada acudiendo a mentiras como el “evolucionismo”.
Argumento moral: la moral objetiva existe. El ateísmo carece de estándares morales objetivos. Al no poseer una base coherente para la moralidad , los ateos son fundamentalmente incapaces de tener un sistema coherente de moralidad El ateísmo conduce al declive moral y cultural, entonces la pregunta es por que habria de creerles lo que dicen si son inmorales? (este argumento le va encantar a pepin)
Argumento cosmológico: cada evento en nuestro universo necesariamente tiene una causa. Sin embargo, es imposible que haya una cadena interminable de causas que retroceda. Por lo tanto, necesariamente debe haber una causa distinta del universo tal como la conocemos, que es capaz de causar todas las cosas y de que no está causada por sí misma.
Argumentos históricos: para la existencia de Dios (subconjunto de apologética probatoria). Por ejemplo, argumentos que provienen de relatos históricos como la apologética histórica cristiana , la apologética legal cristiana y la evidencia arqueológica como la arqueología bíblica.
La falta de pruebas y evidencia de que el ateísmo es verdadero contrasta con la fuerte evidencia que apoya al cristianismo. El ateísmo es una religión y es una cosmovisión que no tiene apoyo probatorio.
Lado A: 0 pruebas
Lado B: pruebas
En este planeta hay más de 4000 dioses, como se que le estoy rezando al correcto?
No pusiste ni una prueba ni argumento valido. Estan llenos de huecos.
Ataca todo lo quieras al ateismo, eso tampoco prueba la existencia de Dios ni de ningun diseño inteligente. Son puras suposiciones basadas en la imaginacion.
Te repito, no se puede demostrar lo que no existe. No recurras a la ad hominem para zafar.