Los asesinatos no tienen justificación. Mires desde el lado que los mires.
La genealogía de la represión ilegal tiene su origen en el plan CONINTES, que se remite a la vez en sus orígenes al concepto de “conmoción interior” incorporado en la reforma constitucional del 49. No es tan sencillo como decir que la espiral de violencia política empieza con los bombardeos a plaza de Mayo (incluso podes recapitularla hasta más atrás del peronismo e incluirlo a este); una cosa es la violencia política y otra cosa es la represión ilegal. Pero tampoco se puede ser ingenuo y pensar que hay un piso equiparable entre delitos perpetuados por civiles y delitos perpetuados desde el Estado. Por algo los primeros prescriben y entre los segundos están los considerados como lesa humanidad. Es un debate harto cerrado.
Entonces que haces justificando a la yuta que mató a Luciano Arruga porque para vos tenía antecedentes de chorro? Nefasto
Las bombas, los secuestros y asesinatos cometidos por el terrorismo son de lesa humanidad. Que no se hayan querido reconocer por la justicia argentina demuestra el revanchismo de parte de la sociedad. Tipos como Perdía, Vaca Narvaja, Firmenich, Gorriarán… deberían haber sido condenados con penas sin prescripción. Pero bue… todos sabemos quien escribe la historia.
el titulo de anibaul de tener una de las peores derrotas del peronismo en la provincia de buenos aires no se lo saca mas de encima.
Ah y le gano una piba como Vidal JAJAJAJJAAJJAAJA aaaaaaaaaaaahh ajjajajajajajaa
No creo que exista tal cosa en ningún régimen penal del mundo. Aunque me basta con que acá no existe ni existió eso.
Por eso usé el “deberían”…
A los terroristas como Nilda Garre , Verbitsky por nombrar algunos etc etc , deberían ejecutarlos contra un paredón , previa tortura extrema , así se dejan de joder con los "idealistas de los 70s y de paso los pichones que estos dejaron , si se llegan a hacer lo locos , bueno , balas sobran.
No tienen justificación, pero tienen causas, y uno tiene que ver esas causas ya que son lo fundamental. La Triple A asesinaba a los obreros combativos y a los militantes de izquierda. Los Montoneros y el ERP mataban a los asesinos de la Triple A.
Los dos son “asesinos”, sí. Pero unos defendían los intereses de la burguesía y el imperialismo masacrando a la vanguardia obrera. Y otros, intentaban defender a la vanguardia obrera que estaba siendo masacrada. Digo “intentaban” porque para mi, lo intentaron, pero no lo lograron por la táctica foquista, y la estrategia de frente popular detrás de Perón que siguió Montoneros y en cierta medida también el ERP.
En conclusión, decir que ambos son “asesinos” es una simplificación absurda, despolitizada y ahistórica. Existió una política de Estado para masacrar a la clase obrera. La clase obrera, respondió ante sus verdugos de forma equivocada por su método y estrategia, y fue derrotada.
Hay que sacar conclusiones de este proceso, sin lugar a dudas, la primera es la política de Estado para aniquilar a la vanguardia obrera que fue dirigida en primer término por Perón. La segunda, son la táctica y estrategia que desenvolvieron la clase obrera y la izquierda, y los graves errores políticos que llevaron a una derrota desastrosa.
Por más errada que este la táctica y la estrategia, los trabajadores siempre tenemos que posicionarnos del lado de la clase obrera y los explotados, repudiando y luchando contra todo acto de persecución, tortura y masacre contra el pueblo.
---------- Mensaje unificado a las 21:16 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 21:07 ----------
¿De qué terrorismo hablás? Desde el orígen del Estado nacional que el mismo y su aparato represivo, persiguió y masacró a cientos de miles de luchadores de la clase obrera y de las tendencias políticas que en su momento planteaban un progreso de los trabajadores como lo fueron los anarquistas de la Semana Tragica y la Patagonia Rebelde, los socialistas que luchaban por el voto universal y la democracia política, luego los comunistas, los peronistas de la resistencia, el clasismo del Cordobazo, los piqueteros de Maxi y Dario, Fuentealba, la juventud de Mariano Ferreyra.
SIEMPRE el Estado acudió a defender los intereses de la burguesía sin importarle a quiénes, ni cuántos asesinaban.
la psicótica volvió a escribir en twitter? jajajajajajaja
que pelotudos somos los argentinos la verdad , nos tienen que dar la corona de oro.
y Encima le quiere mandar una carta documento a Stolbizer jajajajajajajajajaj Psicotica bipolar saltastes como leche hervida , das cada vez mas pena, bah en realidad habla de como es el pueblo argentino, el mismo que aplaudió a Galtieri , que voto a Menem 3 veces , y tantas cosas mas.
LOS DIPUTADOS NESTOR PITROLA, PABLO LÓPEZ Y SOLEDAD SOSA, HOY EN LA PROVINCIA DE TUCUMÁN A PROPÓSITO DEL BICENTENARIO
“La clase capitalista gobernante y sus partidos han sido y son incapaces de independizar al país”
El Partido Obrero participará en la Asamblea Legislativa de Tucumán con su propia posición, pero no de los festejos oficiales. El Partido Obrero realizará en la provincia un acto público de denuncia del balance histórico que presentan los bloques mayoritarios tanto como de los planteos del acta-compromiso presentada por el oficialismo respecto a la situación actual, que el kirchnerismo y massismo se preparan para acompañar. En el mismo sentido, Pitrola intervendrá en la reunión parlamentaria.
“Lejos de un acto de fundación de una nación libre y soberana, el 9 de julio de 1816 implicó la división de las Provincias del Río de La Plata, de Paraguay el Alto Perú y la prefiguración de un Estado de sometimiento al imperialismo británico como colonia financiera y comercial”, dijo el diputado Nestor Pitrola.
“Hoy, el rumbo de nuestro país lo ha fijado un acuerdo semicolonial de pago y reendeudamiento usurario, sellado con los fondos buitre, suscripto por todas las fuerzas políticas, no sólo por el macrismo sino por el peronismo y el kirchnerismo. A 200 años del 9 de julio de 1816 nos gobierna la coalición de la colonización financiera y la primarización nacional. La clase gobernante ha sido y es incapaz de industrializar y desarrollar el país. Ya ni habla de la unidad latinoamericana, al contrario despedaza el Mercosur. Esa será la tarea de los trabajadores bajo la forma de los Estados Unidos Socialistas de América Latina.”
Pitrola finalizó “El gobierno Macri y la clase gobernante reforzó la sujeción financiera, política y militar a los países imperialistas y hoy festejan el 9 de julio con el Rey de España. Es necesario construir una alternativa política de los trabajadores que finalmente independice a nuestro país. La grieta realmente vigente en nuestro país es la de la huelga general de 1902 y de la huelga general del centenario, la de los luchadores de la Semana Trágica y de la Patagonia Rebelde, la de la clase obrera del 17 de octubre, la del Cordobazo y el clasismo de los 70, del movimiento piquetero y del Argentinazo de 2001, la que separó y separa explotadores y explotados”.
Cuando hablo de terrorismo hablo de montos, erp, fap, far, mtp… toda esa runfla. Ni cité las luchas obreras a las que te referís.
Y lamento decirte que no soy de la clase obrera, soy clase media argentina preocupado en mi trabajo, mi educación y en todo lo atinente a proteger a mi entorno. No busco otra cosa en la vida.
Las guerrillas que nombrás justamente, por el contrario de los grupos de tareas de la Triple A, asesinaban y secuestraban empresarios, policías y militares involucrados en los asesinatos y desapariciones de los trabajadores y militantes. Yo no comparto el método foquista de las guerrillas, pero muy bien muertos están Villar, Rucci y Aramburu, manga de hijos de mil putas.
Cierto, dejé afuera a la Triple A. Hijos de puta.
Por cierto, cuando le vuelen la cabeza a la kretina creo que me voy a alegrar… pero está mal este pensamiento…
La Triple A la organizó Perón, a Cristina no le da para organizar una Triple A. Tampoco la van a perseguir, no es ninguna luchadora.
¿Tambien los niños y adolescentes asesinados por los terroristas estaban a favor del imperialismo?
es una recaudadora como el finado …
Agradable comentario
Preguntáselo a los milicos que violaban a los detenidos, los asesinaban y se apropiaban de sus hijos.
Ningún grupo civil armado asesinó, torturó o robó niños en forma sistemática. Hay que tener cuidado con las comparaciones, porque dicen más que el discurso directo.
---------- Mensaje unificado a las 08:20 ---------- El mensaje anterior habia sido a las 08:09 ----------
Buenos Aires, 6 de Julio de 1964.
Querida muchachada:
Para que un Estado con las apariencias exteriores de la soberanía (declaración formal de independencia, símbolos “nacionales”, autoridades “propias”, color distinto en los mapas) pueda ser calificado como colonia, necesita algo más que la dependencia económica o el sometimiento por la fuerza. Debe haber una mentalidad colonial en quienes lo gobiernan. De no existir esa mentalidad nos encontraríamos ante estados pequeños, débiles, subdesarrollados, ocupados militarmente etc., pero no ante colonias. Para que exista la relación imperialista entre un Estado dominante y otro dominado es necesario que éste último se encuentre sometido voluntariamente; que tenga, diríamos, una voluntad de colonia que se corresponda con la voluntad de imperio del dominante.
Ocurre esta voluntad de colonia por encontrarse pervertida la clásica noción del patriotismo: la patria de los coloniales no “la tierra de los muertos” de la conocida definición, ni el culto de las propias tradiciones, ni el orgullo de las modalidades vernáculas, ni la defensa – siquiera – de los intereses comunes a los habitantes del suelo. Nada de aquello que identifica al hombre con su comunidad. Por lo contrario: es opuesta a los caracteres y tradiciones del medio ambiente, y no tiene en cuenta a todos los hombres que lo habitan. Se expresa por generosas abstracciones: es la libertad, la civilización, la democracia; realizadas con prudentes limitaciones: “libertad” para pocos, “civilización” ajena, “democracia” sin pueblo.
Esas abstracciones y limitaciones se traducen en la realidad por el dominio exclusivo de un grupo social que persigue sus propias conveniencias. La patria de los coloniales es solamente su clase social envuelta con frases retóricas. Eso de reducir la patria a los intereses y dominio de una sola clase de la sociedad, lo había advertido Aristóteles hace veinticinco siglos al definir el tipo de gobierno que llamó oligarquía “minoría sin virtud política”.
La patria de los coloniales no solamente es compatible con el imperialismo de un Estado dominante que también encuentra en él su necesario complemento. El Imperio ajeno nunca es enemigo de una patria expresada en formas retóricas y sentida como los beneficios de un grupo social; el enemigo está en la misma tierra. Para que la oligarquía se imponga sobre ese pueblo necesita la ayuda, foránea y como su idea de patria es compatible y complementaría – espiritual y económicamente – con el imperialismo, éste es llamado por ella a cumplir la función patriótica de hacer de la comunidadad una colonia.
En cambio en el pueblo alienta, y alentará, pese a su derrota, empobrecimiento y rebaja social, un espíritu nacional. En ningún país colonial o semicolonial las masas populares tienen conciencia de clase (quien la tiene es la oligarquía) sino conciencia nacional.
Se constituye en focos tenaces de resistencia nacionalista contra la intromisión foránea y sus aliados nativos. Su mentalidad es de nación: el hombre de pueblo entiende por patria al conjunto que vive en el mismo suelo y está apegado a costumbres y tradiciones propias.
Oligarquía y pueblo entran en lucha en la Argentina al iniciarse la Revolución de Mayo. Son dos ideas de patria opuestas y que naturalmente se excluyen: la “patria” reducida a una clase social, y la “patria” como la comunidad entera; dos sistemas económicos que no pueden coexistir: la economía liberal que beneficia a los comerciantes y a quienes se encuentran vinculados con el extranjero, y la economía nacional que debe proteger su producción contra la competencia foránea; dos concepciones políticas irreconciliables: el liberalismo que otorga el dominio del Estado a la clase social privilegiada, y los caudillos, que en esa etapa son la única forma posible para el pueblo de conducirse y gobernar.
Al iniciarse la segunda mitad del siglo, la oligarquía se impone sobre el pueblo. Todo favorecía en el XIX a su triunfo: el auge del liberalismo doctrinario que hizo a los intelectuales sus más eficaces aliados, el desenvolvimiento del imperialismo que llegó a su apogeo, etc. La oligarquía mantendrá su hegemonía por varias causas: la persecución y rebajamiento de las masas, su reemplazo por inmigrantes sin conciencia de formar un pueblo (y por lo tanto sin inquietudes políticas, ni conductores), pero sobre todo por la eficaz propaganda de su idea de “patria” en escuelas, universidades, periódicos, discursos parlamentarios, etc. Y la correspondiente persecución como “enemigos de la patria” a quienes expresaron una idea opuesta.
Se escribió y se enseñó, con fervor de patria (de patria colonial) una “historia” donde la presencia del pueblo quedó excluida o rebajada a montoneras, gauchos anarquistas, populacho; los conductores del pueblo denigrados como tiranos, al tiempo de presentarse como ejemplos próceres a los políticos o escritores que sirvieron al coloniaje; y los intereses materiales foráneos mostrados como los fundamentos mismos de la nacionalidad. Una “historia” que consistía en independizarse de España para dictar una constitución, y luchar cuarenta años contra los tiranos para lograrla. Más allá de Caseros y de Pavón no había más historia argentina. Como si todo el objeto de la patria se hubiese logrado. Una galería de presidentes con las fechas de su ingreso y egreso llenaba más de cien años de la Argentina a partir de 1862. Y a la verdad que no podía haber historia, porque las colonias prósperas como las mujeres honestas, carecen de historia.
El amaño del pasado mantuvo en la oligarquía, y los intelectuales, la mentalidad colonial. Se lo hizo también para adormecer al pueblo, pero no dio el resultado apetecido. La historia oficial no entró nunca como culto en la masa popular, que intuyó el engaño, y de los próceres ofrecidos a su culto tomó solamente a dos héroes militares de dudosa conexión con el relato general.
Llega el siglo xx, que se ha definido como “el siglo de los pueblos”. El imperialismo se bate en retirada y el liberalismo no convence a muchos. Surgen en la Argentina nuevos movimientos populares (el irigoyenisrno de 1916 a 1932, el peronismo de 1945 en adelante), que por ser populares son naturalmente nacionalistas. Se interrogó a la historia “oficial”, para saber por que no éramos dueños de nuestros destinos, y no se encontró respuesta.
De ese impulso –a la vez académico y político– surgió el revisionismo histórico.
El revisionismo ganó en poco tiempo a las capas populares, porque les venía a traer una verdad de siempre intuida por ellas. Pero no le fue fácil convencer a los “intelectuales”, no obstante el severo método de su investigación histórica. Pero no se trataba de una polémica académica sobre esta o aquella verdad, sino el esclarecimiento de la noción de patria, un asalto contra el gran baluarte del coloniaje que son los intelectuales (los semi-intelectuales, los que comprenden a medias) desde aquellos escritores vinculados con el extranjero a aquellos estudiantes que desprecian al pueblo, o lo aceptan retóricamente siempre que piense como ellos.
Tal vez no sea tan difícil la obra en esta hora del despertar de los pueblos. Porque llegará un momento en que los intelectuales, como grupo social, entiendan cuál es su misión, y piensan, escriban y actúen en función de su comunidad. Sin sentirse atados a extranjerismos ni divorciados de su comunidad. Entonces se logrará la liberación nacional.
Pepe Rosa