Juan José López está distendido. No pierde la mesura ni el bajo perfil ni siquiera por ser el comandante del barco que pelea contra la tormenta más grande de la historia de River.
En un diálogo mano a mano con LA CAPITAL abordó todos los temas, del proyecto integral que instrumentaron con Daniel Passarella, y, entre otras cosas, reconoció que debido a la situación crítica en cuanto a los promedios, debe pensar más en los resultados que en un estilo ?histórico? de forma de juego, aunque éste sea el que más le gusta y lo identifica.
-¿Qué balance hacés a nivel personal de todo lo que te ocurrió durante 2010?
-Para mí fue una alegría tremenda volver a River y una gran satisfacción que Daniel (Passarella) me haya convocado y el cargo que me dio, en el que tengo mucha responsabilidad pero también con libertad para poder trabajar. Estoy muy feliz porque volví a mi casa, a transitar los pasillos del club, la confitería. Me volví a sentir como en la época cuando era jugador, con todos los recuerdos de aquellos momentos. Pero esto de ahora (n. del r.: se refiere a dirigir la primera división), no estaba en los planes cuando nos juntamos para hablar de la reestructuración del fútbol del club, de que todas las categorías tengan una misma forma y estructura de juego. Respecto de la primera, por suerte terminamos bien. Con buenos resultados por sobre todas las cosas, y algo de buen fútbol para el momento que está viviendo River. Estamos pensando en pelear dos campeonatos, eso es lo que hablamos con Daniel antes de venir a Mar del Plata: él desde un lugar con el económico, y nosotros desde otro con lo futbolístico. Hay que ganar los dos torneos, el económico y el futbolístico. Las dos cosas harán que River pueda volver al nivel que tuvo. Trataremos de terminar el próximo torneo de la mejor manera para después poder pensar en cosas mejores.
-Carlos Bianchi dice que, por ahora, el entrenador ?está durmiendo la siesta?, ¿con vos era así también?
-(Risas) Yo no estaba ejerciendo en una primera división, pero estaba al tanto de todo. Ahora en el club estamos muy metidos con las inferiores, tratando de que todos los técnicos mantengan una línea de juego, los chicos puedan aprender los fundamentos, la buena técnica, el buen trato de pelota, buscando laterales, volver a encontrar mediocampistas centrales como siempre tuvo River, lo mismo que los enganches. La idea es tratar de preparar de la mejor manera a los chicos para que cuando llegan a primera sepan técnica y tácticamente todo, para que se le haga más fácil el trabajo al técnico de turno.
-Hoy da la sensación que hay que instruir a los jugadores más jóvenes en cosas que antes ya venían incorporadas en cualquiera que llegaba a una primera división.
-Lo que pasa es que en nuestra época llegábamos a primera a los 19 años, a planteles que estaban formados por hombres. Hoy la vorágine de la permanente compra y venta de jugadores cada vez más jóvenes hace que se pierdan etapas que son fundamentales en el aprendizaje. Por eso nosotros hoy en River estamos enfocados en las infantiles. Ya desde la categoría 2000 tratamos que jueguen con libertad, que se expresen, pero a la vez ir trabajándolos en la técnica, en la posición, cómo se tienen que mover, buscarles un puesto según las características que tengan, y que después lo mantengan más allá de los entrenadores que vayan a tener. Siempre tienen que mantener una línea futbolística. Nosotros queremos que el chico encuentre la posición y que después la trabaje durante el recorrido en inferiores, eso es lo que planificamos con Daniel, y lo estamos llevando a cabo con “el Pato” (Fillol), y “el Flaco” (Pitarch). También hay que hacerles entender y queremos que así lo sientan, que River es una familia. Ayudar a los padres para que puedan darles una buena educación, también. Además, ya que tenemos la suerte de contar con el instituto en el club, con un colegiado de psicólogos, un departamento médico, en caso que no puedan llegar a futbolistas profesionales, la idea es que puedan tener una salida laboral y que mejoren su calidad de vida.
-Al futbolista de hoy, ¿hay que inducirlo a que se preocupe más sobre el contexto de cada partido y las formas de jugar de los rivales?
-Durante los seis partidos que dirigí en este final de campeonato, los jugadores de River sabían cómo jugaban los rivales, estaban interiorizados. He hablado mucho con ellos porque a mí me gusta que los jugadores participen de la parte táctica, de la estrategia. Quiero que se comprometan con los partidos. Esto tiene que ser así porque ellos son los reales protagonistas y, en definitiva, son los que definen los trámites. Además es bueno porque, al poder opinar, tienen que pensar y los ayuda a abrir la cabeza, a crecer.
-A pesar de las circunstancias en las que se dio, ¿es uno de los grandes gustos de tu vida estar dirigiendo a River?
-Sí, sin dudas. Es un sueño cumplido. Yo cada cosa que hice fue con pasión, a veces me traicionó el corazón y en otras me ayudó pensar un poco más en frío. Ahora estoy disfrutando este momento, porque es el que más deseé desde que me retiré como jugador.
-¿Qué características hay que tener para ser un soldado de Passarella??
-Yo soy un agradecido de la vida, de la gente que me rodea, de mis amigos y de los que me dan trabajo. Hay que ser agradecido y ser honesto. Lo de ser ?soldados de Passarella? fue una expresión que utilicé en aquel momento porque creía que era lo más conveniente y significaba también una forma de agradecimiento a Daniel por el hecho de haber podido volver a River, porque si bien muchos dirigentes del pasado que yo conocía me habían dicho que me iban a sacar ese karma que tenía por haber pasado por ?los primos?, nunca se había dado. Daniel puso lo que había que poner y me abrió otra vez las puertas de mi casa y soy un agradecido a eso. Sigo pensando que todos los que estamos en River tenemos que estar al servicio del club, de esta causa, y ser ?soldados?, incluyéndolo al mismo Passarella, aunque, por supuesto, cada cual con su rango.
-¿Pueden ser campeones del próximo torneo Clausura?
-Se llegó a esta situación porque hubo cosas que no se hicieron bien, pero nosotros estamos tratando de mejorar al club. Tenemos que ir despacio, esperemos que durante 2011 podamos seguir de la misma manera y después, cuando falten tres o cuatro fechas, ahí veremos para qué estamos. Esperemos mejorar en el juego todo lo que se pueda y después se verá para qué estamos…
¿En qué lugares del equipo ves la necesidad de reforzar?
-Estamos hablando permanentemente con Daniel. Pero somos conscientes de que la lucha hay que darla por igual en los dos torneos, el económico y el futbolístico. Unidos tenemos que salir adelante, sin volvernos locos ni pensar en cosas que estén lejos de nuestro alcance. Hay que hacer las cosas con tranquilidad, la mente fría y el corazón caliente. Si se vende algún jugador, veremos si se puede traer algo. Decir nombres o posiciones hoy día es prematuro.
-Dada la delicada situación deportiva actual, ¿te pregunta Passarella sobre quién puede ser transferido en lo inmediato y a quién es necesario retener?
-Sí, por supuesto. Tenemos un montón de charlas, un diálogo muy fluido. Inclusive nos juntamos con “el Pato” (Fillol), y “el Flaco” (Pitarch), y siempre se habla de todos los temas, buscando lo mejor para el club.
-¿En qué te modifica estar trabajando con un cuerpo técnico que no es el que vos, como cabeza de grupo, escogés cuando estás en otras instituciones?
-Para mí este es un cuerpo técnico de excelencia, y si bien no pensamos igual, que eso es bueno para compartir ideas, tenemos todos el mismo objetivo. Somos muy compinches, hablamos todo, con Daniel inclusive. Pero no sólo eso, también nos ocupamos de hablar con los técnicos de inferiores, de compartirles los materiales, la ropa, lo que haga falta.
-¿Hay buen material en las inferiores?
-Si te fijás, en la sub 20 tenemos 6 jugadores, después en la sub 18 hay otros 4 y en la sub 17 otros 5 ó 6. Creo que hay buen material pero hay que hacerlos crecer. Nosotros en este mes y medio que estuvimos en primera hemos hechos partidos con la sexta, la quinta, la cuarta y eso es bueno porque queremos los chicos vengan a jugar partidos al Monumental, que lo conozcan, que sepan cuando llegan a primera lo que es jugar en el estadio. También hicimos que la reserva vuelva a jugar en el preliminar, y en el plantel, sobre 32 jugadores, 19 son nacidos en el club, incluidos los más experimentados como Ortega, Almeyda y Carrizo.
-Este es un proyecto demasiado amplio y abarcativo como para ponerlo sólo a merced de los resultados de la primera división, ¿vienen hablando con Passarella este tema?
-En la vida, y más en el fútbol, hay que tenerse fe, ser optimistas. Es cierto, acá se depende de los resultados, pero hay que ser optimistas. Quizá este tema hizo que, en este corto paso que tuvimos de 6 los partidos, tuviéramos que pensar más en los resultados, un fútbol efectivo, que en uno vistoso. Tenemos que aprovechar este mes de pretemporada para trabajar fuerte y darle al equipo ese juego que queremos nosotros y que por ahí no pudo tener durante esas últimas seis fechas del campeonato pasado. El proyecto se va a mantener, esté quien esté en la primera.
Por Ortega, hay que hablar “más como padre que como técnico”
-¿Cómo hablan con Passarella respecto de la situación de Ortega?
-Con tranquilidad y en la intimidad, que es muy importante. Yo me crié en River y tuve compañeros excepcionales que me han formado y siempre trato estas cosas en la intimidad. No me gusta hablar en público de los jugadores que hoy me toca dirigir. Uno tiene experiencia y hay que pensar en el día a día. Los años a uno le dan sabiduría y estos temas hay que saber manejarlos, porque por ahí hay jugadores que necesitan que se les hable más como padre que como técnico, para que mejoren su calidad de vida, y por consiguiente, su rendimiento dentro del equipo.
Sobre la posibilidad de Bou a Aldosivi
-¿Hay posibilidades de que le presten a Aldosivi al delantero Gustavo Bou?
-Si sale alguna posibilidad de algún jugador a préstamo se hablará, aunque no tenemos tantos jugadores. Es un plantel corto, pero tampoco puedo cortarle la carrera a quien le surja una chance como esta. Se verá, lo hablaremos con Daniel cuando vuelva de las vacaciones.
Fuente: La capital Mar del Plata