Leyendo hoy el bardo entre “River” y Maradona en la seccion deportiva de “CLARÍN”, encontre una excelente nota (como era de esperar) de un columnista, tal vez el mas objetivo, con el cual siempre me siento identificado con lo que escribe. Además, me di cuenta hace poco, en un libro que tengo de River (que me regalaron alla por 1998, sobre el final del ultimo gran ciclo glorioso) que aparece como “Investigacion periodistica y Textos” el señor Miguel Angel Bertolotto. Pienso que es de River, no solo por aparecer en semejante obra maestra (“River Plate, El campeon del siglo” se llama el libro) sino con la pasion que uno nota al leer cada texto de la misma, como si tu abuelo te narrara la historia de River.
En fin, este es el texto que estoy copiando de su columna de hoy, que no pude leer en internet, asi que lo transcribo a mano, espero que se tomen el tiempo de leerlo:
“Tiempo de descuento”
Antes del partido con Colombia, Maradona se extralimitó: salió a hablar del estado del campo de juego de River como si fuera un hincha de la popular y no el DT de la Selección; hirió la susceptibilidad del club. Y, con todas esas declaraciones destempladas, hizo además lo que hace cualquiera que no está seguro: abrió el paraguas. Ya se sabe lo que sucedió despues: Argentina ganó jugando muy mal y no fue por el piso del Monumental. Colombia, sobre ese mismo terreno, demostró que se podía jugar a ras del suelo y manejar el balón con pulcritud. Si Argentina no domesticó la pelota fue por debilidades futbolísticas.
Aquel exabrupto del técnico desembocó en la batalla de estos días: River vs Maradona. La cúpula de N´Nuñez pidió (tardíamente) explicaciones a la AFA --desde Viamonte entregaron disculpas–, solicitó que se aclarasen los términos del contrato de Diego y ejercitó la chicana con la cuestión de los antecedentes médicos. Ayer, la carta documento de Maradona completó el cuadro. Un escandaleteque disparó la chance de que la Selección se mude de River a Central, si es que la FIFA habilita el estadio rosarino. ¿Esto es, en realidad, lo que buscó Diego cuando inició su escalada dialéctica contra el Monumental?
Lo real es que si Maradona cree que su equipo va a jugar mejor porque cambie de escenario o que los adversarios se van a asustar del marco, le pifia groseramente al diagnóstico. Quizás, en la intimidad del plantel, el DT baja ese discruso: Tevez, por ejemplo, ya anunció que “hay que meterle presión al rival” con la gente. Estamos listos si pensamos así. La presión hay que meterla jugando al fútbol, con una identidad definida, con claridad conceptual, con contundencia ofensiva. Y sin enarbolar excusas pueriles.
La historia dice que Maradona salió campeon del mundo en México con la mayoria del público en contra (en casi todos los encuentros). Que Perú, hace cuarenta años, en la Bombonera --un estadio que supuestamente intimida-- dejó a Argentina al margen del Mundial 70. Que Uruguay, en 1950, acalló a doscientos mil brasileños e inmortalizó el Maracanazo. La historia dice, al cabo, que los de afuera son de palo. Juguemos al fútbol, por favor, sea donde sea. Y dejémonos de nimiedades.
Miguel Angel Bertolotto
PD: Recalqué las partes mas importantes, y en ROJO, lo que mas me gustó del texto. Grande maestro! Era hora que alguien ponga los puntos en ese pesudo-diario.