este tambien nos mato.
ta bien que trabaja en fox , pero recalcar asi que nada alcanzara a tapar lo de la copa , francamente me repugna.
Aunque dice tantas cosas ciertas che…
A ver
Todos los que querían ver muerto a River, tendrán que esperar", hizo palabras del dolor, Diego, “El Cholo”, Simeone.
Bien, Diego, bien…
Debe saber Simeone que ha contribuido de manera decisiva en perfeccionar el estigma de “Gallina” que corroe y carcome el interior visceral de River. Él, el ídolo que le imponen la masas, Ortega, su impenetrable presidente José María, el pobre Tuzzio, el virulento Gerlo, y en degradé, todos los demás.
Aunque sería injusto endilgarle al chiquilín Buonanotte una cuota parte importante sobre este particular. O a Carrizo, incluyendo el “blooper” que casi termina en el tercero de San Lorenzo.
Carrizo ya no está, por otra parte. Es decir, Carrizo está porque no hicieron bien los papeles para su transferencia a la Lazio el año pasado y se constituyó, el arquero, en puntal imprescindible para que River esté donde está.
Incluso en eso fallaron los dirigentes, representantes, vendedores, traficantes de influencias, padres insoportables, valijeros paga-impuestos, entregadores de “botineras” y toda la runfla patética que acompaña a cada futbolista para enriquecerse legalmente, claro.
River puede ganar el campeonato, querido Diego. Y te digo más: pueden rodar escaleras abajo Boca antes o después en la Libertadores o Ramón, el terrible, y sus muchachos, los terribles, allá en la altura de Quito.
Nada de esto será suficiente. Puede el mundo ponerse al servicio del Planeta River y obligarnos a todos, a volver la mirada sobre lo que pase intra-muros. Todo eso puede pasar.
Repito: no será suficiente.
Si podrán mirar a la cara los que han hecho de debilidad, su propia fuerza. Creí, con toda sinceridad, que ese San Lorenzo en plena formación y con sus referentes poniéndose a punto durante la competencia, no sobrevivía a la altura de Potosí. Más cuando estaba dos-cero abajo ante el Real. Sin embargo, hubo allí una prueba de carácter.
Una prueba de carácter decisiva. Decisiva.
Fue aquel partido el punto de inflexión para San Lorenzo y también para Ramón.
Por eso, si uno mira en perspectiva, aunque sorprende la hecatombe que le propinó a River en el Monumental, se dice “esto era posible”. O no. No importa la especulación. El asunto es que lo convirtieron en realidad. Por eso no habrá reproches para ellos.
…Elio.