Hace rato que veo que se habla de “la presión” como determinante negativa en esta última etapa.
Sin embargo, para mi, es todo lo contrario.
A diferencia de “aquel River” (cuando digo aquel, obviamente hablo del que se fue a la B), creo que este grupo si algo bueno logró mostrar, es que frente a la presión, GENERALMENTE, la supieron sobrellevar de forma positiva. O al menos en esta última etapa.
Cuando River jugó presionado, supo sobreponerse a esos momentos.
Voy a tomar desde el partido con Ferro en adelante.
Contra Ferro, fecha 27, River ganó 3-0, es cierto. Pero consiguió esa ventaja en los últimos 15 minutos del partido. Hasta los 30 del segundo tiempo, ibamos 0-0.
Sin embargo lejos de dejarse comer por la presión del momento, y de nosotros mismos, la gente, el equipo mostró “madurez” y sacó el partido adelante.
Contra Huracán, fecha 29, nuevamente lo ganamos en el segundo tiempo. Hasta el minuto 20 del ST ibamos 0-0, y el equipo, CON ERRORES y todo (como siempre), supo tener la tranquilidad de sacar el partido adelante a pesar que los minutos pasaban.
Contra Instituto, fecha 30, creo que no hubo (hasta la semana que viene) partido con más presión que éste. Podíamos quedarnos 7pts abajo, ante el rival que para varios, era el que mejor jugaba EN EL PAIS. Creo que fue el mejor partido de River en todo el torneo.
Contra Gimnasia de Jujuy, fecha 32, nuevamente un primer tiempo sin meterla, pero logramos la victoria con un gol a los 25 minutos del segundo tiempo, y, con algo importante para rescatar, no fue a pelotazo y que nos salve alguien, al menos se intentó que sea de forma prolija.
Contra Atlétito Tucumán, fecha 33, creo que fue la muestra más gande hasta ahora, perdíamos 1-0 a los 8 minutos. Creo que “aquel River” como comparé al principio, si perdía a los 8’, podíamos jugar 4 días y nunca lo ibamos a dar vuelta. Estos pelotudos pudieron, y lo hicieron bien.
Repito algo, con esto no estoy queriendo decir que todo fue bueno ni nada así, al contrario, creo que en ningúno de estos casos (salvo Instituto) se vio un River con el que al menos podamos estar conformes. No estoy diciendo que “se hicieron las cosas bien”, pero a pesar de la presión y la obligación que habia, el equipo respondió, y a pesar que los minutos pasaban y pasaban, nunca se cayó.
Por eso no creo en esto de que “la presión” sea nuestro peor enemigo. Creo que River tiene uno aún mucho mayor. Que es la confianza. Más bien, la excesiva confianza.
Cuando River da por ganado el partido antes que esté ganado, es cuando nos llevamos los peores disgustos.
Contra Atlanta, fecha 28, creo que es el mejor ejemplo que puedo dar. Un partido que se notó que los jugadores salieron a jugarlo creyendo que con aquel 7-1 de la primera rueda ya habia sido ganado. Digo más, hasta los mismos hinchas, en este foro, por ejemplo, sobraron el partido de una forma increíble.
Pero tambien vi, en los últimos 2 empates que tuvimos, la misma actitud.
Contra Aldosivi, en la 31, y hoy en la 33 contra Guillermo Brown, en AMBOS partidos sentí lo mismo.
El equipo sintió que el partido estaba ganado antes de que el árbitro pitara. Y nos pasó lo que nos pasó.
Contra Aldosivi recuerdo incluso que lo comenté en Twitter antes que nos empaten. “estamos sobrando el partido…”
Hoy sentí lo mismo.
Inclusive puedo volver a hablar de como en ambos casos volvieron a sobreponerse de la presión del resultado. Contra Aldosivi, si bien fue por penal, el gol logrado a los más de 15’ del ST. Y hoy, dándolo vuelta a los 30 de la segunda parte.
Sin embargo luego del “objetivo”, River entra en una etapa de “ya está, ya gané”, donde juega con una displicencia increíble y nos termina pasando lo que ya todos vimos.
Por eso, repito mi “teoria”. No creo que la presión sea un problema de este plantel. A pesar de los miles de errores que tienen, creo, vienen demostrando que la estan llevando relativamente bien, sobretodo si lo comparo con “aquel”.
Pero cuando sobran a los rivales o cuando dan por ganado partidos antes de que así sea, sin embargo, ahi es cuando peor nos fue. La confianza nos mata.
