Hay picado fino
Gorosito juntó a Buonanotte, Ortega y Gallardo, y en 45 minutos de fútbol el trío demostró tener buena química: doblete del Enano, tras asistencias de los ídolos.
FEDERICO DEL RIO | fdelrio@ole.com.ar
Menos el frío, acá en Edmonton se extraña todo de Buenos Aires. La familia, los gomías, la tele, el sillón de cada uno y, por supuesto, una buena picada antes de la comilona. Entonces, para paliar nostalgias, para que la espera no desespere in extremis, Néstor Gorosito armó un picado fino. Pero, claro, en épocas de pretemporada hay restricciones que no admiten excepción y, así, Fabbiani tuvo que privarse de integrar este embutido de lujo que se formó en una de las canchas del pituco Sherwood Park.
El pan y queso, igual, no fue tal. Pipo repartió las pecheras a su parecer y, por ende, del mismo bando se acomodaron Buonanotte, Ortega y Gallardo, juntitos por primera vez desde que River está en Canadá. En el 4-2-3-1 que tiene el entrenador como sistema predilecto, este trío de puro talento encaja a la perfección en esa línea que conecta a la contención con el referente de área. Puesto, este último, que por ahora tiene como dueño al Tanque, pero que ayer ocupó el pibe Gonzalo Gil. Porque en los 45 minutos de fútbol no hubo un equipo titular contra otro suplente sino que fue bien mechadito; por caso, el doble cinco (Domingo-Barrado) que hoy es fija, sobre todo por la posible salida de Ahumada, debió bailar con la más fea, es decir, contra los tres ases y una sintonía capaz de devolverles la ilusión a los hinchas.
Lo más reconfortante debe haber sido la llegada al gol sin la necesidad de depender del olfato de un 9 de área. Y en ese sentido, quien se destacó fue Buonanotte, el jugador que por características físicas menos evidencia el trajín de la pretemporada. El Enano que supo ser gigante en el equipo campeón de Simeone, el que se hizo artillero con la ayuda de Ortega, hasta en los ensayos demuestra sentirse liberado con dos pesados cerca. No es casual que su doblete de ayer haya sido tras asistencias del Muñeco (muy certero en los pases y cambios de frente) y el Burrito. En el primero, Gallardo lo buscó entre líneas, Diego enganchó y definió de zurda. En el segundo, el jujeño tocó para atrás y el resto fue todo del muchacho de Teodelina, que despatarró a Villagra y la mandó a guardar con un puntinazo a lo Romario. Ese fue el 2-1 final. Y la señal de largada para un montón de ilusiones. Claro, habrá que ver si el Enano se queda (ver Ring…) y Pipo realmente se anima a ponerlos juntos por los porotos.
A priori, la idea de Gorosito era no incluir a Buonanotte en ninguno de los amistosos de la gira debido a su probable partida. Sin embargo, el tiempo pasa y quién dice que en el duelo del martes ante el Montreal Impact no salga al campo un trío de alto impacto.
Edmonton (enviado)