Diez categorías de definidores ante el arco

El gol, el momento supremo del fútbol, el orgasmo en pantalones cortos y medias altas (?), la meta del juego, lo que hace ganar partidos. Para que el gol exista, alguien tiene que meter la pelota en el arco, y para ello ese alguien tiene que definir. Si bien todos los goles se marcan en el arco, no todos se convierten delante del mismo. No entra en esta disquisición (?) los goles de pelota parada, ni tampoco los de media y larga distancia, sino aquellos que son anotados frente al arquero, dentro del área, donde el tiempo apremia, las mentes se nublan, las piernas tiemblan y las papas queman (?).
Esta escueta clasificación, como la gran mayoría de las que se intenten hacer respecto al fútbol se basa en tipos ideales. No ideales en cuanto a queridos, sino a “puros”, por así decirle. Obviamente hay jugadores que integran más de una categoría, y muchos más que en distintas ocasiones responden a diversas definiciones de las diez que se dan a continuación. No es un ranking, el número al costado de cada tipo es simplemente para ayudar a la referencia de los lectores y los entrenadores del mundo que quieran aprender un poco (?). No es exhaustivo tampoco el análisis. Es meramente un juego, como el teto (?).
Sin más preámbulos, la clasificación de los jugadores según tipos ideales de acuerdo a su comportamiento frente al arco rival.

1.- El atolondrado
Este muchacho básicamente tiene un defecto, respirar (?). Es aquel que puesto a definir con tal de sacar el disparo se apresura, cierra los ojos y le pega al bulto, resultando en la inmensa mayoría de los casos un tiro directo al cuerpo del arquero. No levantan la cabeza, no ven si tienen pase ni donde está el arquero, sólo jalan el gatillo (?). Normalmente esta práctica la hacen los delanteros que hace rato que no anotan, los inexpertos y los que valen 200 pesos (?).

2.- El indeciso

En cierto sentido la contracara del anterior. Así como el atolondrado define como el orto por querer definir rápido y que sea lo que los astros quieran, el indeciso pretende asegurar el remata para lo cual se acomoda, se acomoda, se acomoda, se acomoda y se sigue acomodando hasta que o bien le roban el esférico o bien alguien llega a taparlo con lo que le sale un tiro mordido, choto e indefenso. La cautela mató al gato (?)

3.- El cagón

El indeciso puede ser un tanto cobarde, pero de última busca asumir la responsabilidad de definir él mismo. El espécimen de este rubro es aún peor. Teniendo todo para definir, meter el gol y convertirse en remera y/o bandera decide que el riesgo de cagarla es mayor a la satisfacción de ir a por todo (?) y delega la responsabilidad tirándole la pelota a un compañero. Nótese que se usó el verbo tirar y no pasar porque este gonca no hace un pase a un colega mejor posicionado, sino que le tira un ladrillo a un camarada (?) que está marcado y/o cayéndose y/o de espalda al arco y/o siendo víctima de un ACV. “Que lo erre otro” sería el leit motiv de este sujeto.

4.- El exquisito

El primero de este listado que vale la pena. Aquel que vale la entrada. El Pablo Vitti de la clasificación (?). El exquisito no necesariamente tiene que firuletear, sino que es aquel que define bien, colocando el balón lejos del arquero, con una fuerza de envío de normal a baja, y, obviamente, dentro del arco. Puede definir por arriba, a un costado, cruzado, como sea, pero siempre suave, con la pelota entrando como pidiendo permiso.

5.- El tibio

Un híbrido entre el atolondrado y el exquisito. Su intención es definir él mismo y rápido, pretendiendo además resignar potencia de remate en aras de una mayor precisión. No obstante algo le falta, claridad, frialdad, condiciones (?), por lo que normalmente le sale una masita al cuerpo del arquero. Muchas veces son defensores los que terminan las jugadas de este modo a sabiendas de que si le entran fuerte la pelota se va a la mismísima mierda. En general terminan generando un contraataque.

6.- El animal

La contracara del exqusito pero igualmente de efectivo. Animal en buen sentido, sea ese cual sea (?). Al igual que el atolondrado y que el burro –siguiente en la nómina- suele definir con más potencia que precisión. O sea, parado frente al arquero le da con un caño, pero le da bien. Lejos del golero pero dentro de las dimensiones del arco. La clave de su éxito además de la fuerza de su remate está en que no cierra los ojos para definir. No le da a cualquier lado, le da a donde quiere, arriesgando más que el exquisito a tirarla afuera, pero menos en cuanto a una eventual atajada.

7.- El burro

El primo hermano desgraciado del animal (?). Al igual que aquel le da con un fierro, pero le da como el reverendísimo orto. Puede cerrar o no los ojos, puede tener en vista ponerla en determinado lugar, pero su norte, su razón de ser, su musa inspiradora (?) es darle lo más fuerte que pueda. No necesariamente es atolondrado, puede serlo o no, puede apurarse a definir o no, lo importante es darle fuerte. Como no tiene demasiada motricidad fina normalmente la tira a la tribuna. Eso si, el arquero difícilmente le saque alguna. En el fondo es un tipo bastante querible.

8.- El rebotero

El carterista del gol (?). El descuidista. El punga del área. Su meta no es quedar frente al arquero, sino rapiñar las sobras en una segunda jugada. Tal vez hasta la deje pasar, o pique al lugar donde no hay nadie intuyendo que su compañero definirá mal y un eventual rebote saldrá para el sector escogido. Así definirá con calma y solo frente al arco vacío. Suele ser no solo oportuno sino también efectivo. Dificilmente saque un fierrazo para convertir porque crecerán las chances de que la cuelgue de un paraavalanchas, ya que habitualmente la pelota le llegará dando piques extraños. Personaje odioso para los rivales suele ser querido –pero hasta ahí por sus hinchas-. Su gran contra es que para hacer su trabajo depende básicamente de otro que haga el laburo sucio previo.

9.- El que hace una de más

Mix entre el indeciso y el exquisito. Del primero tiene aquello de tomarse su tiempo aunque para buscar la mejor definición hipótetica. Del segundo busca la precisión y el tiro suave. No obstante, como dice su nombre científico hace una de más, no para acomodarse y no errar, sino para decorar algo que no necesita decoración. Es el tipo que teniendo una minita ya entregada decide meter un último chiste para ganarse la ovación y la termina cagando (?). De todos modos es valiente, aunque obtuso.

10.- Palermo (?)

Diez categorías de definidores ante el arco

Haber cuantos se lleva FM9:lol:

El gol, el momento supremo del fútbol, el orgasmo en pantalones cortos y medias altas (?), la meta del juego, lo que hace ganar partidos. Para que el gol exista, alguien tiene que meter la pelota en el arco, y para ello ese alguien tiene que definir. Si bien todos los goles se marcan en el arco, no todos se convierten delante del mismo. No entra en esta disquisición (?) los goles de pelota parada, ni tampoco los de media y larga distancia, sino aquellos que son anotados frente al arquero, dentro del área, donde el tiempo apremia, las mentes se nublan, las piernas tiemblan y las papas queman (?).
Esta escueta clasificación, como la gran mayoría de las que se intenten hacer respecto al fútbol se basa en tipos ideales. No ideales en cuanto a queridos, sino a “puros”, por así decirle. Obviamente hay jugadores que integran más de una categoría, y muchos más que en distintas ocasiones responden a diversas definiciones de las diez que se dan a continuación. No es un ranking, el número al costado de cada tipo es simplemente para ayudar a la referencia de los lectores y los entrenadores del mundo que quieran aprender un poco (?). No es exhaustivo tampoco el análisis. Es meramente un juego, como el teto (?).
Sin más preámbulos, la clasificación de los jugadores según tipos ideales de acuerdo a su comportamiento frente al arco rival.

1.- El atolondrado
Este muchacho básicamente tiene un defecto, respirar (?). Es aquel que puesto a definir con tal de sacar el disparo se apresura, cierra los ojos y le pega al bulto, resultando en la inmensa mayoría de los casos un tiro directo al cuerpo del arquero. No levantan la cabeza, no ven si tienen pase ni donde está el arquero, sólo jalan el gatillo (?). Normalmente esta práctica la hacen los delanteros que hace rato que no anotan, los inexpertos y los que valen 200 pesos (?).

2.- El indeciso

En cierto sentido la contracara del anterior. Así como el atolondrado define como el orto por querer definir rápido y que sea lo que los astros quieran, el indeciso pretende asegurar el remata para lo cual se acomoda, se acomoda, se acomoda, se acomoda y se sigue acomodando hasta que o bien le roban el esférico o bien alguien llega a taparlo con lo que le sale un tiro mordido, choto e indefenso. La cautela mató al gato (?)

3.- El cagón

El indeciso puede ser un tanto cobarde, pero de última busca asumir la responsabilidad de definir él mismo. El espécimen de este rubro es aún peor. Teniendo todo para definir, meter el gol y convertirse en remera y/o bandera decide que el riesgo de cagarla es mayor a la satisfacción de ir a por todo (?) y delega la responsabilidad tirándole la pelota a un compañero. Nótese que se usó el verbo tirar y no pasar porque este gonca no hace un pase a un colega mejor posicionado, sino que le tira un ladrillo a un camarada (?) que está marcado y/o cayéndose y/o de espalda al arco y/o siendo víctima de un ACV. “Que lo erre otro” sería el leit motiv de este sujeto.

4.- El exquisito

El primero de este listado que vale la pena. Aquel que vale la entrada. El Pablo Vitti de la clasificación (?). El exquisito no necesariamente tiene que firuletear, sino que es aquel que define bien, colocando el balón lejos del arquero, con una fuerza de envío de normal a baja, y, obviamente, dentro del arco. Puede definir por arriba, a un costado, cruzado, como sea, pero siempre suave, con la pelota entrando como pidiendo permiso.

5.- El tibio

Un híbrido entre el atolondrado y el exquisito. Su intención es definir él mismo y rápido, pretendiendo además resignar potencia de remate en aras de una mayor precisión. No obstante algo le falta, claridad, frialdad, condiciones (?), por lo que normalmente le sale una masita al cuerpo del arquero. Muchas veces son defensores los que terminan las jugadas de este modo a sabiendas de que si le entran fuerte la pelota se va a la mismísima mierda. En general terminan generando un contraataque.

6.- El animal

La contracara del exqusito pero igualmente de efectivo. Animal en buen sentido, sea ese cual sea (?). Al igual que el atolondrado y que el burro –siguiente en la nómina- suele definir con más potencia que precisión. O sea, parado frente al arquero le da con un caño, pero le da bien. Lejos del golero pero dentro de las dimensiones del arco. La clave de su éxito además de la fuerza de su remate está en que no cierra los ojos para definir. No le da a cualquier lado, le da a donde quiere, arriesgando más que el exquisito a tirarla afuera, pero menos en cuanto a una eventual atajada.

7.- El burro

El primo hermano desgraciado del animal (?). Al igual que aquel le da con un fierro, pero le da como el reverendísimo orto. Puede cerrar o no los ojos, puede tener en vista ponerla en determinado lugar, pero su norte, su razón de ser, su musa inspiradora (?) es darle lo más fuerte que pueda. No necesariamente es atolondrado, puede serlo o no, puede apurarse a definir o no, lo importante es darle fuerte. Como no tiene demasiada motricidad fina normalmente la tira a la tribuna. Eso si, el arquero difícilmente le saque alguna. En el fondo es un tipo bastante querible.

8.- El rebotero

El carterista del gol (?). El descuidista. El punga del área. Su meta no es quedar frente al arquero, sino rapiñar las sobras en una segunda jugada. Tal vez hasta la deje pasar, o pique al lugar donde no hay nadie intuyendo que su compañero definirá mal y un eventual rebote saldrá para el sector escogido. Así definirá con calma y solo frente al arco vacío. Suele ser no solo oportuno sino también efectivo. Dificilmente saque un fierrazo para convertir porque crecerán las chances de que la cuelgue de un paraavalanchas, ya que habitualmente la pelota le llegará dando piques extraños. Personaje odioso para los rivales suele ser querido –pero hasta ahí por sus hinchas-. Su gran contra es que para hacer su trabajo depende básicamente de otro que haga el laburo sucio previo.

9.- El que hace una de más

Mix entre el indeciso y el exquisito. Del primero tiene aquello de tomarse su tiempo aunque para buscar la mejor definición hipótetica. Del segundo busca la precisión y el tiro suave. No obstante, como dice su nombre científico hace una de más, no para acomodarse y no errar, sino para decorar algo que no necesita decoración. Es el tipo que teniendo una minita ya entregada decide meter un último chiste para ganarse la ovación y la termina cagando (?). De todos modos es valiente, aunque obtuso.

10.- Palermo (?)

Diez categorías de definidores ante el arco

Haber cuantos se lleva FM9:lol:

funes mori entra en la categoria atolondrado , cave y treze son exquisitos , espero que fm aprenda

Si les sacaran todos los (?) quedaria el doble de gracioso.

(?)