En Eurocopas tampoco es demasiado prolífica su participación. Jugó 5 ediciones y son contados los partidos de verdadero primer nivel que haya hecho. De octavos en adelante, apenas 3 actuaciones buenas (ni siquiera descollantes), coincidiendo con los 3 partidos en que logró marcar un gol (Países Bajos en 2004, República Checa en 2012 y Gales en 2016). 3 goles en 11 duelos eliminatorios. Es muy poco para un jugador de su categoría y trayectoria.
Ni siquiera lució especialmente en la Euro ganada, donde a Portugal le había tocado un grupo accesible y luego, pese a clasificarse in extremis (con importante participación de CR en el último partido de la zona), también tuvo un cuadro elimimatorio amable. No se puede decir que haya jugado un mal torneo considerando lo decisivo que fue para clasificar a octavos, y después a la final, pero si medimos la entidad de los rivales y evaluamos sus otros 4 partidos (muy flojos), la verdad es que le queda un balance apenas aceptable. Se perdió casi toda la final por una desgracia, pero el equipo no acusó su ausencia ni en nivel ni en planteo.
Si hacemos un desglose de cada Euro, en 2004 compañeros como Carvalho, Ricardo y Maniche fueron más importantes, y hasta versiones decadentes de Figo y de Rui Costa tuvieron mayor responsabilidad en que el equipo se plantara en la final.
En 2008 el equipo nunca arrancó y CR tampoco, pero aún así los Pepe, Carvalho y Moutinho hicieron más.
En 2012 CR fue una montaña rusa: mal arranque, recuperación en octavos y en cuartos, desastre contra España. En ese marco, tanto el arquero como la dupla de centrales y los 3 volantes tuvieron un torneo más regular que CR en líneas generales, con puntos altos como Pepe, Bruno Alves, Coentrao y Meireles.
En 2016, lo dicho sobre CR. De nuevo el arquero, los centrales, Guerreiro, e incluso volantes de bajo perfil como William Carvalho o Adrien Silva sostuvieron al equipo de manera constante. Otros como Nani o Quaresma, en clara cuesta abajo, sacaron la cara en momentos donde CR pasaba desapercibido.
La Euro 2021 terminó siendo su torneo de mayor gravitación y donde realmente marcó diferencia por encima de todos, hasta unos octavos donde de nuevo no apareció.
En definitiva, hay nombres que en determinados momentos o a lo largo de varias ediciones lograron un protagonismo mayor y más constante.
En Mundiales la tendencia se confirma e incluso se acentúa.
La carrera internacional de Cristiano no le hace tributo a la que tuvo en clubes, para nada. Sí, máximo goleador histórico y eso, pero con cifras engordadas gracias a un porcentaje importante de goles contra rivales amateurs o semi amateurs, y por el contrario bajo impacto contra los más fuertes o en partidos claves.