Hace un par de meses leí en el Sport algo que mencionaba la preparación que hizo el Barcelona para esta temporada. Básicamente decían que en aquel momento tenían un bajón porque iniciaron el año fuerte en el aspecto resistencia debido a que se jugaban las dos Supercopas, pero sin trabajo de reacción y velocidad… por eso era que aguantaron hasta los 120 minutos con los Ucranianos en la Supercopa de Europa, pero se veía que no estaban al nivel de unos meses atrás.
Esperaban llegar a un pico de rendimiento en resistencia, reacción y velocidad (o sea, casi el 100%) hacia finales de noviembre, pues es entonces cuando se jugaban los dos partidos finales de la primera ronda de Champions y el Superclásico con el Madrid, y mantenerlo un mes para llegar al Mundial de Clubes… les salió porque el equipo recuperó su nivel en el momento justo.
Después son conscientes de que tendrán un bajón entre enero y mediados de febrero (no solo por el físico sino porque pierden a los Africanos por su copa), donde tendrán que sacar resultados con el cuchillo entre los dientes, y apoyándose en los jugadores que iniciaron con lesiones y por eso tuvieron una preparación un poco diferente (como Iniesta y creo que Henry). A mediados de febrero, coincidiendo con la vuelta de la Champions, tienen que empezar el repunte y esperan que se alcance el máximo nivel entre abril y mayo, cuando se definen los títulos, y que el envión les dure a los jugadores para sus selecciones en el mundial.
No se como fue la preparación de Estudiantes para la campaña, pero difícilmente tuvieron una planificación tan minuciosa como el Barcelona.
Nota al margen: creo que hay un solo equipo en el mundo que realiza sus preparaciones de una forma completamente opuesta a los demás clubes, con el tema de los picos de rendimiento, y es el Milan. Los tanos, basados en el Milan Lab, no buscan que la plantilla llegue a un 100% en algún momento sino que se mantenga a un 80 o 90% TODO el año, minimizando desgastes y lesiones. Esto le permite al entrenador contar con toda la plantilla a un nivel de competencia todo el año, y les permite extender la vida deportiva de sus jugadores hasta casi los 40 años, como Maldini.