Hoy River tiene en sus manos nuevamente el ascenso a primera división. Seguramente la euforia de aquel momento debió ser diferente a lo que hoy experimentamos los hinchas riverplatenses, pero no deja de ser un hecho histórico para nuestro querido club, y que quedará marcado en la memoria de todos.
Estos jugadores que hoy visten la camiseta más gloriosa tienen la oportunidad histórica de devolver a River Plate a primera división, lugar del cual nunca debió irse. El camino para el regreso a la primera A ha estado plagado de errores, obstáculos, y seguramente aciertos (aunque a muchos nos cueste reconocerlos), pero finalmente quedamos a un paso de lograr el ansiado ascenso.
El partido no será para nada sencillo, nunca nadie nos ha regalado nada, y seguramente no lo harán en esta oportunidad, pero depende de River ganar esta batalla para dar por concluída esta guerra futbolística que ha sido el torneo de la B Nacional.
No somos nosotros, los hinchas de River, los que jugaremos el partido, pero de mi parte pondré todas las energías para que River Plate gane este encuentro y volvamos a recorrer un camino conocido, con el objetivo de recuperar todo aquello que se perdió durante algo más de una década y media.
Solo me resta decir a viva voz: ¡¡¡VAMOS RIVER CARAJO!!!
Hoy River tiene en sus manos nuevamente el ascenso a primera división. Seguramente la euforia de aquel momento debió ser diferente a lo que hoy experimentamos los hinchas riverplatenses, pero no deja de ser un hecho histórico para nuestro querido club, y que quedará marcado en la memoria de todos.
Estos jugadores que hoy visten la camiseta más gloriosa tienen la oportunidad histórica de devolver a River Plate a primera división, lugar del cual nunca debió irse. El camino para el regreso a la primera A ha estado plagado de errores, obstáculos, y seguramente aciertos (aunque a muchos nos cueste reconocerlos), pero finalmente quedamos a un paso de lograr el ansiado ascenso.
El partido no será para nada sencillo, nunca nadie nos ha regalado nada, y seguramente no lo harán en esta oportunidad, pero depende de River ganar esta batalla para dar por concluída esta guerra futbolística que ha sido el torneo de la B Nacional.
No somos nosotros, los hinchas de River, los que jugaremos el partido, pero de mi parte pondré todas las energías para que River Plate gane este encuentro y volvamos a recorrer un camino conocido, con el objetivo de recuperar todo aquello que se perdió durante algo más de una década y media.
Solo me resta decir a viva voz: ¡¡¡VAMOS RIVER CARAJO!!!
Es muy distinta la situación. En 1908 el ascenso era un motivo de alegría; porque la historia de River estaba por escribirse.
Ahora hay una sensación de tristeza, porque la historia justamente dice que no deberíamos estar peleando un ascenso.
Años van a pasar hasta que la se cure.