Leandro Chichizola, a quien Gorosito comparó con JP, se inició en el arco después de ser suspendido por dos años en un equipo de básquet. Hoy ataja en la Reserva.
Un árbitro de básquet de la zona de San Justo, Santa Fe, apodado el Colorado, ayudó a Leandro Chichizola a descubrir su vocación. Una discusión en la zona pintada, más un empujón y la posterior caída del referí, derivaron en una severa sanción para quien el sábado atajó en la Reserva de River. “Me dieron como diez fechas de suspensión. Y, como yo era el capitán del equipo, la pena se triplicó. Me quedaron dos años”, recuerda el comienzo de su historia.
Es una historia que siguió con el base de San Justino tirando dobles en otras canchas. Gorosito dijo que tiene cosas de Carrizo. Otro doble. “¿Yo Juan Pablo? No. Ojalá pueda ser un tercio suyo”, se sacude los elogios el pibe que fue tercer arquero del plantel hasta que llegó Barbosa. “Es lindo escuchar lo que dijo Pipo. Pero no voy a quedarme con eso. Todavía no llegué a nada”.
Chichi, con 18 años, 1,83 de altura, 80 kilos, cara de bueno, excelente pegada y reflejos de piloto de Fórmula Uno, llegó a la mayoría de edad en una temporada en la que le pasó de todo. A principios del 2008 fue subido a la Reserva. En septiembre, Simeone lo llamó a la Primera. Lo ratificó Rodríguez. Y finalmente Pipo le detectó la misma seguridad que le habían visto en su etapa en la Selección Sub 17.
“El día que me fui a probar al fútbol, los chicos estaban en plena pretemporada. Así que los vi correr como locos. Y los arqueros, en cambio, estaban sentados arriba de una pelota. Por eso elegí mi puesto, je”. Al Monumental llegó en la Octava, como suplente de Agustín Cousillas y al cabo de dos años de haber ejercitado el oficio de arquero en Unión. “En un partido en la Tatenguita contra River me fue bastante bien a pesar de que perdimos 2-1. Al poco tiempo ya era parte del equipo que dirigía Fernando Kuyumchoglu”.
Ahora va por más. Con Barbosa, Vega y Ojeda, en River se cortó la dinastía de los Costanzo, Lux y Carrizo. Leandro ataja el desafío. Ah, y le sigue agradeciendo al Colorado por los servicios prestados.