Cappa en River: Una historia de míseros, miserias y miserables...

No es su twitter. Ya lo explico en una de las ultimas cosas que escribió en su blog.

Bárbaro…el que escribe tira tanto humo o más que el original.

Quise ponerle un cero, pero no esta la opcion.

5, lo siento mejor que Astrada y Gorosito, con un poco más de plantel, pero sigue siendo mediocre. Muy bueno el texto después. En resultados, a Cappa lo mató Quilmes y Gimnasia con esos 4 puntos, hoy, la situación seria otra. En la táctica lo mataron sus caprichos, sus malas lecturas, sus miedos.

:lol::lol::lol:

un 3, porque sencillamente no se llego ni cerca al principal objetivo que proponia cappa, que era jugar “como la historia de River manda”… que versero, cuantos caimos con esa, pero estoy seguro que no se volverá a repetir, por lo menos de mi parte…

no entiendo por que hay uno que calificó con un 10 la campaña de cappa…

saludos

4 puntos sin pena y sin grloria paso .

Alguno se olvidó la manera de llegar del hombre de los códigos al club?? Ya había hablado con Passarella mientras Astrada seguia en el banco. Que buen tipo eh…

si no jode agrego este articulo de gantman que toca varios puntos interesantes a mi entender.

     Cappa, las banderas y las urgencias 

Angel Cappa tiene razón: no renunció a la dirección técnica de River, sino que lo forzaron a irse. Lo echaron. Tiene razón también cuando argumenta que lo contrataron para 38 fechas y que pudo dirigir trece. De ahora en más, dicho esto, todo lo demás se puede discutir.

Cappa se fue de River y a los pocos minutos ya estaba describiendo un paisaje que hasta hace poco lo incluía. Cappa había dejado de ser técnico y ya era cronista de su propia desventura. Sin el peso específico de su función ni la carga de una campaña corta pero pobre, Cappa iba y venía en un diagnóstico sobre el fútbol argentino que todos conocemos y padecemos.

Cappa empezó a argumentar sobre urgencias y falta de tiempo. Cayó en el remanido ejemplo de Alex Ferguson y su durabilidad como técnico del Manchester United. Ferguson debe sentir como un pinchazo tipo “vudú” cada vez que se lo contrapone a cada técnico que es echado de su club.

Lo cierto es que Cappa, como cualquier otro técnico, sabe de que se tratan las condiciones imperantes del fútbol argentino. No hay condiciones ideales: cada técnico se las hace. Hay una lista y es larga: Asad (Godoy Cruz), Sensini (Newell’s), Romero (All Boys), Falcioni (Banfield), Gareca (Velez) son algunos de ellos. Zubeldía (Lanús) los mira a la distancia desde una situación similar. Hay otros que no logran revertir el estado de las cosas y terminan sumergidos en ese pantano: Borghi (Boca) es uno de los que sufren la falta de adaptación. Y Cappa no pudo con ella y como pasa en estos casos, la denuncia. Señalar las condiciones en las que el fútbol argentino nace, vive y muere (y si, algo se muere así…) no significa avalarlas. El paisaje es un páramo. Es horrible y desalentador. Eso sí: igual para todos cuando se decide cruzar el umbral y acceder a él.

Pero Cappa comete un error: en River las urgencia son reales. River está en estado de emergencia. Su ubicación muy abajo en la tabla de los promedios genera un nerviosismo que gana toda la semana y se hace muy palpable los domingos. River arrastra una herencia pesada que es institucional y futbolística. Es totalmente cierta pero al tiempo iválida como excusa. Nada tiene que ver José María Aguilar y su presidencia con dirección sin escalas al infierno con que Cappa no haya logrado hacer jugar bien a su equipo. En la eterna explicación del caos del universo cuando un DT se va, todo parece cerrar y coincidir. Es el capítulo uno del manual de excusas que cualquiera usaría para justificarse.

Se supone en estos casos que Cappa es más víctima del sistema porque lo denuncia. Cappa, también sus incondicionales y sus admiradores, advierten que la salida de Cappa es peor que otras porque Cappa no solamente acusa al sistema, convive con él con reserva moral, sino que además defiende un modo de jugar al fútbol. Se asocia a una idea de una manera de jugar y de defender el espectáculo (genial, divina, de la que soy fan, ojo) que quita de la escena a todos los que no adhieran. Signo de los tiempos…

Cappa no solamente no hizo jugar bien a su River, sino que además castigó con la pluma y la palabra a todos aquellos que no arman sus equipos de acuerdo a sus parámetros. Ninguno, entonces, era superior a River sino que en ocasiones eran hasta peores (Newell´s, que le ganó y Banfield, a quien le empató sobre la hora). Cappa era un crítico de arte que decía que los cuadros de los otros pintores no merecían tener admiradores, pero cuando mostraba su obra en su tela los manchones eran deformes y sin que los colores tuvieran sincronía.

Me preguntan si no me gusta Cappa y se sorprenden cuando digo que si me gusta. Qué el fútbol que pregona me va, me sirve y me agrada. Sucede que lo pregona más de lo que elabora. Creo que sus mejores resultados están dados cuando describe escenas que cuando le toca hacer actuar a sus jugadores.

A veces hay un sentimiendo de que cuando caen determinados técnicos caen a la vez determinadas banderas. Una idea que atrasa. El fútbol ha demostrado que tiene mil caminos para ser bien jugado, apreciado y donde los resultados son una parte sustancial de la historia y no algo aleatorio. Todo equipo que juega bien y gana levanta la bandera del buen fútbol. No es propiedad de un determinado técnico ni de una cofradía periodística. Mucho menos cuando se pretende trazar una línea entre buenos y malos desde una sabiduría que a veces no se entiende bien a que viene.

Creo q la mediocridad de los demas coloreo un poco la situacion de river en la tabla…

Un 5.

El ciclo Cappa iba excelentemente hasta la fecha 6. Había encontrado el equipo (Carrizo, Ferrari, Maidana, Ferrero, Arano, Affranchino, Almeyda, Pereyra, Ortega/Lanzini, Buonanotte, Funes); los cambios sólo eran por lesión o suspensión; se ganaron 3 de esos 5 partidos; y el último de ellos, el 1-0 ante Arsenal, fue tal vez el mejor partido de este campeonato.

Desde ahí para adelante, Cappa no hizo más que cagada tras cagada. La necesidad de poner a Pavone y Lamela, que se estaban ganando sus lugares, hizo que cambiara esquema tras esquema, y se perdió todo lo que se había logrado.

Perfecto. Pero antes quiero decirte esto: respeto tu opinión, pero no comparto tu forma de expresarla. Creo que con el loable afán de darle una prosa original al texto, terminaste siendo irrespetuoso.

Lo que yo te señalo refiere a la parte del texto que está en negrita. Creo que no necesito demasiados argumentos para señalar que considero que fuiste innecesariamente ofensivo calificando a Cappa de mísero y miserable. A eso me refería, a las formas.

Por lo demás, no quiero hacer una apología de Cappa, ni tampoco soy su exégeta Simplemente no estoy de acuerdo con vos ni en aquello de sus pocas capacidades intelectuales, y menos aún cuando señalás su pobreza de convicciones. Esas cualidades no se miden en resultados, para mí es evidente que su fue con sus convicciones intactas, y hasta algunos le señalan que fue demasiado terco.

No estoy de acuerdo en calificar la decisión de contratar a Cappa de muy miserable, mezquina, caprichosa, pobre e infeliz, y con adjudicar la misma a una supuesta búsqueda de protagonismo o a un acto de egocentrismo. En realidad creo que no hay argumentos para afirmarlo. Es pura especulación. Válida, pero no la comparto. Cualquiera podría afirmar lo contrario, por ejemplo que se contrató un buen técnico pensando en River antes que en quedar bien con los hinchas, demostrando que no es “miserable” en sus convicciones. Y también sería pura especulación. Tampoco la comparto.

¿Qué pienso yo? Para mí Passarella se equivoca feo. Pero nunca vamos a saber si el error fue contratarlo en abril o despedirlo en noviembre, sin dejarlo dirigir un torneo completo. Y también creo que parte de la actual situación de River se debe a este tipo de decisiones espasmódicas. Sir Alex Ferguson fue contratado por el Manchester United en 1986, estuvo cuatro años si ganar absolutamente nada. Más aún, en el medio de esa sequía, en 1989, perdió el clásico con el City por 5 a 1 y luego estuvo ocho partidos sin ganar. La hinchada pedía su cabeza. Para los que subestiman la palabra proyecto: En 20 años ganó 29 títulos nacionales y 6 internacionales. Ser dirigente no es lo mismo que ser hincha. Si en los últimos 20 años los dirigentes de River hubiesen tomado decisiones en base a mis calenturas como hincha, ya estaríamos en la B y quebrados. Y me animo a decir que lo mismo vale para la gran mayoría de los hinchas. Cuando terminó el partido con All Boys quería verlo a Cappa renunciado o echado, pero hoy me pregunto si es lo mejor para River. Creo que Passarella y la CD se apuraron. Opiniones.

También respeto tu opinión aunque obviamente no la comparta. Mi intención jamás fue ser irrespetuoso con Cappa, de hecho no lo fui nunca en toda su gestión en el Club (si antes) a pesar que estuve totalmente en contra de su asunción. La palabra miserable y sus derivados tienen muchos significados, que dentro de un contexto adecuado no resultan descalificadores. Yo intenté usarlos de esa manera, sin dejar de lado la crudeza y la dureza que creí que ameritaba mi opinión.

Por lo demás, no quiero hacer una apología de Cappa, ni tampoco soy su exégeta Simplemente no estoy de acuerdo con vos ni en aquello de sus pocas capacidades intelectuales, y menos aún cuando señalás su pobreza de convicciones. Esas cualidades no se miden en resultados, para mí es evidente que su fue con sus convicciones intactas, y hasta algunos le señalan que fue demasiado terco.

Puntos de vista. Para mí Cappa tuvo poca capacidad intelectual para llevar a cabo una idea, para transmitir su supesto mensaje a los jugadores y para conseguir un funcionamiento colectivo acorde a lo que se le exigía. Y a su vez, tuvo pobreza de seguridad consigo mismo por ser tan poco constante en sus apuestas y por modificar una y otra vez en un mismo partido sus convicciones. Respecto a las terquedades, le reniego más que ninguna el capricho de morir y no negociar la línea de cuatro, pero en líeas generales no me pareció un abusador de la terquedad, sino más bien me pareció que la situación y el contexto le quedaron gigantes y que además de no estar a la altura no tenía las capacidades para sacar a River del pozo.

Si se fue o no con las convicciones intactas, realmente me importa muy poco. La ñunica realidad es que su equipo lejos estuvo de imitar su discurso y jugó todo el 90% al pelotazo y a la nada misma.

No estoy de acuerdo en calificar la decisión de contratar a Cappa de muy miserable, mezquina, caprichosa, pobre e infeliz, y con adjudicar la misma a una supuesta búsqueda de protagonismo o a un acto de egocentrismo. En realidad creo que no hay argumentos para afirmarlo. Es pura especulación. Válida, pero no la comparto. Cualquiera podría afirmar lo contrario, por ejemplo que se contrató un buen técnico pensando en River antes que en quedar bien con los hinchas, demostrando que no es “miserable” en sus convicciones. Y también sería pura especulación. Tampoco la comparto.

Lógico, es tu palabra o tu opinión contra la mía, ninguno tiene la certeza del por qué de la decisión, simplemente atamos cabos para tratar de encontrarle una explicación más o menos lógica. Para mí la decisión fue mezquina porque pudo limitar muchísimo más los márgenes de error, fue caprichosa porque no hizo lo que el sentido comun le pedía y fue pobre e infeliz porque no hizo lo que el 95% de los hinchas le pedíamos.

No se trata de quedar bien con los hinchas o no. Le estábamos pidiendo al DT más ganador de la historia del Club en el momento más dificil de la historia del Club y sabiendo que había un 100% de probabilidades que acepte el cargo. No es que pedíamos a Nestor Retamar.

¿Qué pienso yo? Para mí Passarella se equivoca feo. Pero nunca vamos a saber si el error fue contratarlo en abril o despedirlo en noviembre, sin dejarlo dirigir un torneo completo. Y también creo que parte de la actual situación de River se debe a este tipo de decisiones espasmódicas. Sir Alex Ferguson fue contratado por el Manchester United en 1986, estuvo cuatro años si ganar absolutamente nada. Más aún, en el medio de esa sequía, en 1989, perdió el clásico con el City por 5 a 1 y luego estuvo ocho partidos sin ganar. La hinchada pedía su cabeza. Para los que subestiman la palabra proyecto: En 20 años ganó 29 títulos nacionales y 6 internacionales. Ser dirigente no es lo mismo que ser hincha. Si en los últimos 20 años los dirigentes de River hubiesen tomado decisiones en base a mis calenturas como hincha, ya estaríamos en la B y quebrados. Y me animo a decir que lo mismo vale para la gran mayoría de los hinchas. Cuando terminó el partido con All Boys quería verlo a Cappa renunciado o echado, pero hoy me pregunto si es lo mejor para River. Creo que Passarella y la CD se apuraron. Opiniones.

Estamos de acuerdo en que Passarella se equivoca feo (yo creo que en contratarlo) y en lo que respecta a que las decisiones de este tipo han atentado muy cruelmente con la historia de River en los últimos tiempos. ¿Pero cómo sostenés a un tipo que en la temporada donde más puntos necesitás sumar esta siete fechas sin ganar? ¿Cómo seguís confiando en un entrenador que con el correr de los partidos da claros signos de involución y de desinteligencia absoluta? ¿Cómo mantenés a una persona que se demuestra desequilibrada desde sus decisiones, intentando todo tipo de modificacones sin encontrarle la vuelta a nada? Es imposible.

La comparación con Ferguson no me parece la correcta. El escocés nunca estuvo con la soga tan al cuello ante una eventual pérdida de categoría del Club. Si a Cappa o a cualquier otro entrenador se lo hubiese contratado en otro contexto deportivo pasaría a ser discutible el hecho de la tempranera o tardía decisión de echarlo, pero me parece que en este caso no había otra alternativa.

Considero que Cappa nunca debió poner un pie en el Club por lo que fue y que los resultados obtenidos fueron los que se podían prever.

Saludos

Yo comparto con Willa lo que manifeista con respecto a miserable y miseria. Me parecen adjetivos demasiado duros para Cappa. Yo creo que el resultado no fue el esperado y en el contexto que River esta a un poco mas de 20 partidos de decidir si su futuro esta en la A o en la B, era necesaria su salida. En otro momento, no lo hubiese pretendido. Yo creo en el futbol que pregona Cappa, me gusta. Pero en River nunca lo pudo trasladar al campo de juego, y River no jugo a nada salvo ratitos de algunos partidos. Pero vi al Huracan de Cappa. Huracan de Cappa que sera recordado no solo por jugar bien sino por obtener resultados. Si ese Huracan hubiese salido 16, nadie hablaria del mismo. Yo no lo siento un chanta a Cappa, mas creo que en River las cosas no salieron como el hubiera querido. Y en eso, tuvo una enorme culpa. Nunca puso un mismo equipo 2 partidos seguidos.

Yo le sigo teniendo estima, es un tipo sumamente interesante. Solo que en este actual contexto, el camino de River y el de Cappa no coincidieron. Por eso no le caigo a Passarella con su eleccion de Cappa, porque en su momento me parecio mas que interesante.

Y solo por el contexto donde estamos parados y por la imperiosa necesidad de un golpe de efecto, es que pedi como primer alternativa la vuelta de Ramon Diaz, un tipo al que no le tengo estima ni lo considero interesante.

Un 5.

Esto es lo más importante de todo. Todos los DT que atraviesan un momento así terminan yéndose tarde o temprano, y River no está en situación de esperar una renuncia.