Análisis: "16J", quien quiera leer, que lea.

16J

Increíble. Otra vez, River no dio la talla. En otro momento caliente. En otra “final“. Una vez más, River demostró porque hoy está en la B Nacional y porque llegará a la jornada 38º con la soga al cuello. No sabe resolver situaciones límites y, con esa camiseta, y en estos momentos del torneo, las mismas son casi algo diario.


Aquella vez, aquella tarde del 26J, River había comenzado como una tromba. A los 5′, ganaba 1-0. Hoy, a los 5′, David Trezeguet se morfó un mano a mano. A los ’7, Patronato llegó al gol por la misma vía que llegaron Aldosivi, Quilmes, Boca Unidos y más en este campeonato. Centro cruzado, los defensores se miran, Ocampos pierde la marca y Vega hace el rídiculo: 0-1.

Nervios al por mayor. Un estadio con 20 mil hinchas de River atónitos. Sin embargo, River fue más. Creó 4 o 5 chances claras de gol. Esta vez no hubo un Pezzota que ignorará un claro penal, pero sí un River que ni en Cavenaghi ni en Trezeguet encontró serenidad.

Así se fue el PT y, en la segunda mitad, River lució el mismo desconcierto, la misma anarquía futbolística con la que jugó aquel 22J y 26J por la Promoción, frente a Belgrano de Córdoba. River no sabía a que jugaba. Aguirre lucía tan desenchufado como perdido, Cirigliano se excedía en la pisada un poco porque sí, y otro poco porque nadie se movía. Ponzio de “4″, fue aquel Arano de “5″ del 26J.

El DT decidió meter a Rogelio Funes Mori y Gustavo Bou, como aquella tarde Juan José López incluyó a Mauro Díaz y el Keko Villalva. River se volvió a desesperar. Volvió a ver que la tierra quedaba muy lejos y que todo era agua. Agua por acá, agua por allá.

Es más, como aquel 26J, River contó con un tiro penal. Esta vez mucho más cerca del final del partido. Si eso era gol, River hubiese llegado a la última fecha dependiendo de sí mismo. Aquella vez, si Mariano Pavone lo metía, a River le iban a quedar 15′ para buscar un gol más y mantener la categoría.

Pavone pateó fuerte, al medio, ante un Juan Carlos Olave que adivinó la intención. Domínguez pateó fuerte, al medio, ante un Sebastián Bértoli que adivinó la intención. Sí, igualito. Un calco. Ah, ni hablar de aquellos ojos vidriosos de JJ, a este Almeyda inmóvil. Duro. Sin reacción. Igualito, eh. Tan igual que da miedo.

Esta vez no hubo incidentes al terminar el partido, pero sí un silencio desolador. Una sensación de derrota mayúscula. Un tufillo a promoción que volteaba. River, otra vez, no dio la talla. Volvió a complicarse sólo y quedó a un partido de ver que será de su futuro.

El próximo sábado el telón volverá a ser el Monumental -a menos que se suspenda la cancha-, el día volverá a ser frío, y River volverá a estar obligado a ganar para no fallar a su historia. ¿El día? 23J. Sí, el guionista de esta historia es bostero, y encima se está cagando de risa.

16J | Rock 'N Ball

16J

Increíble. Otra vez, River no dio la talla. En otro momento caliente. En otra “final“. Una vez más, River demostró porque hoy está en la B Nacional y porque llegará a la jornada 38º con la soga al cuello. No sabe resolver situaciones límites y, con esa camiseta, y en estos momentos del torneo, las mismas son casi algo diario.


Aquella vez, aquella tarde del 26J, River había comenzado como una tromba. A los 5′, ganaba 1-0. Hoy, a los 5′, David Trezeguet se morfó un mano a mano. A los ’7, Patronato llegó al gol por la misma vía que llegaron Aldosivi, Quilmes, Boca Unidos y más en este campeonato. Centro cruzado, los defensores se miran, Ocampos pierde la marca y Vega hace el rídiculo: 0-1.

Nervios al por mayor. Un estadio con 20 mil hinchas de River atónitos. Sin embargo, River fue más. Creó 4 o 5 chances claras de gol. Esta vez no hubo un Pezzota que ignorará un claro penal, pero sí un River que ni en Cavenaghi ni en Trezeguet encontró serenidad.

Así se fue el PT y, en la segunda mitad, River lució el mismo desconcierto, la misma anarquía futbolística con la que jugó aquel 22J y 26J por la Promoción, frente a Belgrano de Córdoba. River no sabía a que jugaba. Aguirre lucía tan desenchufado como perdido, Cirigliano se excedía en la pisada un poco porque sí, y otro poco porque nadie se movía. Ponzio de “4″, fue aquel Arano de “5″ del 26J.

El DT decidió meter a Rogelio Funes Mori y Gustavo Bou, como aquella tarde Juan José López incluyó a Mauro Díaz y el Keko Villalva. River se volvió a desesperar. Volvió a ver que la tierra quedaba muy lejos y que todo era agua. Agua por acá, agua por allá.

Es más, como aquel 26J, River contó con un tiro penal. Esta vez mucho más cerca del final del partido. Si eso era gol, River hubiese llegado a la última fecha dependiendo de sí mismo. Aquella vez, si Mariano Pavone lo metía, a River le iban a quedar 15′ para buscar un gol más y mantener la categoría.

Pavone pateó fuerte, al medio, ante un Juan Carlos Olave que adivinó la intención. Domínguez pateó fuerte, al medio, ante un Sebastián Bértoli que adivinó la intención. Sí, igualito. Un calco. Ah, ni hablar de aquellos ojos vidriosos de JJ, a este Almeyda inmóvil. Duro. Sin reacción. Igualito, eh. Tan igual que da miedo.

Esta vez no hubo incidentes al terminar el partido, pero sí un silencio desolador. Una sensación de derrota mayúscula. Un tufillo a promoción que volteaba. River, otra vez, no dio la talla. Volvió a complicarse sólo y quedó a un partido de ver que será de su futuro.

El próximo sábado el telón volverá a ser el Monumental -a menos que se suspenda la cancha-, el día volverá a ser frío, y River volverá a estar obligado a ganar para no fallar a su historia. ¿El día? 23J. Sí, el guionista de esta historia es bostero, y encima se está cagando de risa.

16J | Rock 'N Ball

Que mes de mierda Junio

ya empece a enroscarme
en casa, pensar en todo, en lagrimear solo, en estar ansioso
en pensar promesas
en caer que el año pasado prometi al pedo porque no paso
en ni gastarme,
en decir, prometo algo mas heavy, y a los 5 min caer que es al pedo
me caga la vida esto
francamente

La veo venir y repetirse.

BASTA

Como duele cuando lo evitable, se hace inevitable. Es muy duro tragarse esta pildora loco.

Parece ficción pero es real todo lo que hizo River para complicarse la vida estos últimos años.

Que dura va a ser esta semana para ponerle el pecho una vez mas

Los nervios se notaron en tipos que erraron pases de dos metros, que no podían coordinar un movimiento entre dos, que no se abren para ofrecerse como opción de pase, que salen a marcar lejos, mal y de a muchos, que viven desordenándose, en fin, que viven tomando siempre la peor decisión.

River no asciende, no hay chance.

No ascendemos, somos previsibles.

A mi lo que mas me deja desolado es el nivel pauperrimo de Trezeguet en los últimos 4 partidos. No tengo de que ni de quien agarrarme para pensar que toda esta mierda no se va a convertir en la mierda que todos nos vemos venir. Solo confiaba en el, y se fue contagiando de esta epidemia de dirigentes, dt y plantel que tenemos. O quizás una vez más nos dejamos ilusionar por un pequeño haz de luz, no más que eso, en esta oscuridad de realidad que estamos viviendo.

No entiendo eso de 16J o 17J lo veia desde hoy en Ole, alguien me explica que significa eso?

No es cuando descendimos ? Mira como me dejo esa fecha q ni me acuerdo

Seamos lógicos. Alguno de nosotros, en algún momento, dudó de que River tuviera que sacar la mayor cantidad de puntos lo antes posible, porque si llegábamos en pelea a las últimas fechas, los jugadores se iban a cagar y no íbamos a ascender? Es tan predecible nuestro futuro…

Se refiere a fechas como el atentado a las torres gemelas 11s o el de Atocha en España 11m. Cuando descendio River se hablo del 26j

ah… ok

Muchachos …preparensen…por que la fecha que viene si ganamos, seguramente tengamos que jugar un desampate, asi que esto va a ser peor que un parto.
Si nos toca promocion, lo mejor que nos puede pasar es jugarla contra Banfield, por que si no estamos en el horno si es tigre u otro de los que andan dando vuelta

Ya pase el peor cumple de mi vida el 26 de junio anterior, parece que ahora quieren cagarme el cumple de antemano…

Nadie, simplemente la semana pasada, que una vez de tantas la moneda cayó de nuestro lado, pensamos que quizás Instituto se iba a cagar aún más que nosotros. Eso es todo. Por eso se nos vino el mundo abajo cuando ganó Instituto a la mañana, antes de que jugara River, en el que nadie confiaba.