1889-1939 ARGENTINA. Los años dorados

Este es el título del libro del escritor Alberto Dodero lanzado el año pasado, para quienes le gustan la historia (como yo, un amante :D) se trata de los tiempos de gran prosperidad de la Argentina que era en esa epoca una de las pontencias mundiales, más que eso uno de los países más ricos del mundo! (el sexto).

El martes 4 de diciembre se presentó en el Museo Nacional de Arte Decorativo, 1889-1939. ARGENTINA LOS AÑOS DORADOS, el último libro de Alberto Dodero. A través de las sucesivas fotografías que lo componen, el historiador realiza un rescate de la memoria visual de los años dorados del país, época en la que la Argentina se consolidaba como potencia mundial.
El libro está compuesto por fotografías de alta calidad que devienen en una obra que se distingue por su excelencia estética, por lo que la edición limitada y premium de 200 ejemplares que lanzó El Ateneo ya se agotó en menos de un mes, y a partir de este viernes se podrá encontrar en la prestigiosas librerías de la editorial.

Este es el título del libro del escritor Alberto Dodero lanzado el año pasado, para quienes le gustan la historia (como yo, un amante :D) se trata de los tiempos de gran prosperidad de la Argentina que era en esa epoca una de las pontencias mundiales, más que eso uno de los países más ricos del mundo! (el sexto).

El martes 4 de diciembre se presentó en el Museo Nacional de Arte Decorativo, 1889-1939. ARGENTINA LOS AÑOS DORADOS, el último libro de Alberto Dodero. A través de las sucesivas fotografías que lo componen, el historiador realiza un rescate de la memoria visual de los años dorados del país, época en la que la Argentina se consolidaba como potencia mundial.
El libro está compuesto por fotografías de alta calidad que devienen en una obra que se distingue por su excelencia estética, por lo que la edición limitada y premium de 200 ejemplares que lanzó El Ateneo ya se agotó en menos de un mes, y a partir de este viernes se podrá encontrar en la prestigiosas librerías de la editorial.

No conozco al autor ni su tendencia ideológica, pero los años dorados de la Argentina fueron entre 1916 y 1930, donde, como bien dijiste, éramos el sexto país más rico del mundo, ese criterio ampliado acerca de la época en que esto sucedió me resulta llamativo.

Algo una vez habia escuchado, pero de ahi con tanta profundidad y hasta decir el sexto pais mas rico, no lo habia pensado.
Y pensar que hace un par de años (Alla por los '90), estabamos en el Riesgo Pais como uno de los mas bajos.
Terrible.

Lo que dice el autor es cierto. Argentina era potencia en aquella época. Sin embargo, las desigualdades e injusticias sociales eran muy significativas. También hubo gobiernos muy corruptos y fraudulentos durante aquella época.

1945: Ecomonia mundial numero 6
2008: Economia mundial numero 35

Algo asi?

Seguro, ni mas ni menos…

“La estadística es la ciencia según la cual si vos tenes dos pollos y yo ninguno, ambos tenemos un pollo.”

Para que ustedes tengan una mejor noción del tema una nota de Dodero autor del libro para La Nación.

“La Argentina fue el sexto país más rico del mundo”

“¡El tiempo de las vacas gordas! Desde chico escuché la expresión. A veces con admiración, otras con nostalgia por algo perdido definitivamente, a veces en forma peyorativa. Entonces decidí averiguar qué había de cierto en todo eso. ¿Cuál era la verdad? Y así comenzó todo”, explica el investigador Alberto Dodero, autor junto con el historiador de arte francés Phillippe Cros de Argentina. Los años dorados (1889-1930). La obra es el resultado de una investigación que duró cinco años, que recopila alrededor de 4000 testimonios. El libro contiene 1600 fotos, algunas inéditas.

-¿Por qué años dorados?

-Es que en esa época la Argentina llegó a ser el sexto país más rico del mundo. Fueron años en que prácticamente una generación tuvo que fundar un país. Eran dirigentes muy capaces, de gran compromiso y, sobre todo, con metas muy claras. Además eran notables representantes, que habían viajado mucho, ¡conocían el mundo! Y sabían mostrar el país, venderlo hábilmente en congresos y exposiciones.

-¿Por ejemplo?

-En 1889, Miguel Juárez Celman envió a su vicepresidente, Carlos Pellegrini, como representante argentino a la gran Feria Internacional que se celebraba en París, con motivo del centenario de la toma de La Bastilla, símbolo de la Revolución Francesa. El día de la inauguración de los pabellones habló en primer lugar el presidente de Francia, Sadi Carnot, y luego le correspondía hacerlo al representante del Reino Unido, pero, como estaba enfermo, de acuerdo con el protocolo le correspondía hacerlo a Pellegrini. Cuando Carnot se enteró, en forma despectiva dijo: “¿En qué nos hablará este hombre? No debe saber ni castellano”. Pero el enviado era hijo del ingeniero Carlos Enrique Pellegrini, nacido en Charribéry, y había aprendido el francés antes que el castellano. Esto había influido en su manera de hablar, hasta tal punto que sus compañeros lo llamaban el gringo . Incluso hizo sus estudios primarios en la escuela de su tía, Ana Evans, donde se hablaba fundamentalmente inglés y francés. La sorpresa de Carnot y sus ministros debió ser mayúscula, y cronistas de la época estuvieron de acuerdo en afirmar que el discurso del vicepresidente argentino había sido más interesante que el del presidente francés. Eran hombres increíbles, algunos injustamente olvidados.

-¿Cómo quién?

-El salteño Victorino de la Plaza, del que en general la gente no habla. De chico andaba descalzo, vendiendo las empanadas que cocinaba su madre en la plaza de la ciudad de Salta para poder vivir. Urquiza le concedió una beca para estudiar en el Colegio de Concepción del Uruguay, y cuentan que les lavaba la ropa a sus compañeros para obtener unos pesos. Luchó en la Guerra del Paraguay y Mitre lo ascendió a capitán de artillería. Estudió abogacía y antes de recibirse fue secretario de Dalmacio Vélez Sarsfield en la redacción del Código Civil. Había logrado un notable dominio del inglés, y Carlos Pellegrini lo envió a Londres como agente financiero del gobierno argentino para resolver el problema de la deuda externa. Fue el primer abogado sudamericano en litigar ante los tribunales londinenses. ¡No era fácil! Pero se daba en todos los niveles, también entre los inmigrantes.

-¿Quiere recordar a alguno?

-Llegaron artesanos increíbles, con un extraordinario conocimiento de su oficio. Por ejemplo, Salvador De la Porta, inmigrante italiano y uno de los mejores fabricantes de calzado a medida del mundo. Tenía un local en la calle Maipú, que después de su muerte atendieron sus hijos y descendientes, pero no lo busque porque ya no existe. Yo heredé de mi abuelo y de mi padre zapatos hechos por él. Una vez, en Londres, fui al local de John Lobb, en St. James Street, el fabricante de zapatos a medida más importante del mundo, a comprar unos mocasines. Cuando el vendedor vio los zapatos que llevaba llamó al gerente, que me dijo sin titubear: “¡Salvador de la Porta, Buenos Aires, Argentina!” ¿Se da cuenta?

-¿Algún descubrimiento inesperado?

-Una tarde caminaba por el Barrio Latino en París cuando descubrí una librería. Entré. A un costado había una enorme pila de libros con un cartel que decía: 20 francos . En aquella época todavía no circulaban los euros. Terminé comprando uno que tenía un título que me pareció divertido, Epoca dorada de las monarquías europeas . Pasó el tiempo. Un día, ya en Buenos Aires, en plena investigación, se me dio por abrirlo, y entonces encontré algo que me intrigó: una foto de 1907, donde la infanta Isabel de Borbón, la Chata, como le decían, aparece bajando de un carruaje frente al Palacio de Windsor para asistir a una reunión con los principales monarcas europeos. Pero lo que me llamó la atención fue el vestido, que me pareció conocido. Qué curioso. Busqué en el material que tenía de la infanta. Y cuál no sería mi sorpresa cuando descubrí que era el mismo que la infanta lucía al salir del tedéum del 25 de mayo de 1910. Increíble, se había puesto un vestido viejo para asistir a la ceremonia inaugural de los festejos del Centenario. ¡No se puede confiar en nadie!
Luis Aubele

“La Argentina fue el sexto país más rico del mundo” - lanacion.com

Fijate al costado del libro dice Alberto Dodero - Phillippe Cros este ultimo es un historiador, obvio este trabajo no seria posible sin la presencia de un historiador. Desconozco la ideologia de uno, yo pienso que el libro es más un documento historico, recreando un pasado que existio y que pocos tienen idea de lo que fue. Sobre la fecha que pusiste creo un historiador sabe más que cualquiera para analizar un periodo y datar como corresponda, de mí parte te aconsejo leer un poco más sobre la presidencia de Roca, ojo que la fecha del libro es posterior a su periodo. Sin embargo el libro va hasta el 1939 esto sí me parece llamativo pues sufrimos duramente el crash de 29 enfín habrá que leer el libro.

Conozco la presidencia de Roca y puede ser entendible incluirla allí, había desarrollo económico pero no tanto humano. Ahora bien, no entiendo la inclusión de los años 30 en adelante, siendo que el golpe de estado del 30 fue el gran causante de los males que al día de hoy sufrimos, más que nada por la confirmación de la legitimidad del mismo por parte de la Corte Suprema, lo que le valió a esta una pérdida reputacional de la que todavía no se recuperó. En fin, el golpe dio paso a la década infame, uno de los peores momentos, si no el peor, históricos de la historia del país. Es raro, pero ahora leyendo las ultimas cosas que pusiste parece un trabajo sin segundas intenciones y más artístico que otra cosa. Habría que verlo, como vos dijiste.

No me parece que los años “”"""""""""""“dorados”"""""""""""" lleguen hasta 1930, yo creo que cuando Irigoyen deja la presidencia, en 1922 si no me equivoco, ahi empieza el problema.

Nos favorecio mucho la primera guerra mundial por otro lado