A veces la muerte es la mejor aliada y la unica respuesa, la mejor tirada y salida
Al ser un perdedor viviendo envidio el descanso eterno de los que reposan soberbios, nada les quebranta, nada les molesta, nada temen, nada les duele, no deben soportar nada, no les preocupa nada, no lidian con nada.
A veces paso por las tumbas y digo:
Que dicha tienes suertudo, en este mundo de los vivos, donde soy un perdedor, tu en comparacion eres triunfante ya que no eres un perdedor como yo, porque no estas en mi lugar donde siento que soy un perdedor, un fracaso viviente, en cambio envidio tu semblante sonriente, estas sonriendo, te ries de mi pero no por siempre, algun dia estare contigo mirando las estrellas riendome de la vida eternamente, juntos seremos grandes triunfadores, y juntos sonreiremos a los nuevos perdedores de la vida, que sufren y lloran, y les diremos, deja de ser un perdedor y unete a nuestro club de la alegria eterna.
Donde no somos perdedores, sino eternos sonrientes, no sufrimos, no lloramos, no nos humillan, no nos maltratan, no nos preocupamos. Estamos de vacaciones por siempre sin tener que lidiar con el dolor de la vida ni sentir afliccion.
Pronto, mejor pronto que tarde, quiero triunfar y sonreirle a la vida, sabiendo que mi sufrimiento ha pasado y reirme de aquello por siempre, dejando de ser un perdedor por todos los tiempos, ya nada me molesta, ya nada me entristece, solo estoy ahi acostado, riendome, sin sentir pena alguna.
He mirado a la muerte y la ame con todo mi ser y la he anhelado mas que nunca. Ser un perdedor en la vida no es agradable pero cuando eso se termina, mi pena tambien.
Y si nada me apena soy invencible. Por eso es que elegi a la muerte como mi esposa y decidi casarme con la muerte, junto a ella ya no soy un maldito perdedor y fracasado, sino que ninguna pena tiene valor contra mi.
Impaciente estoy por besar a la muerte y ser un triunfador por primera vez en mi vida.
Para eso vale la pena vivir, para descansar de su pena y de su yugo, y ver que al fin ya ha sido superada, triunfando sobre las miserias y quebrantos de la vida, del peso de las penas y aflicciones, ya me habre liberado.
Quiero ser libre y casarme con la muerte, para reir eternamente con ella porque si morimos somos invencibles contra las penurias de la vida. Creo que ese es mi mayor anhelo, mi mayor aspiracion, mi mayor tesoro, mi promesa de paz