Un reciente ex dirigente de River que tengo en mi face puso esto:
Sobrepasado por los desafortunados acontecimientos vividos el sábado 24 fuera de las inmediaciones del estadio de River.
Esta historia no comienza el día del partido. Esta historia comienza el día que Boca Juniors clasificó a la final de la Libertadores. Lo esperaba el primer finalista, el Club Atlético River Plate, el mismo que los sacó de la Copa Sudamericana 2014, de la Libertadores 2015 y que le ganó la Superfinal en Mendoza, en marzo de este año.
Al día siguiente, en medio de una crisis cambiaria, salarial, habitacional, etc., sorprende el presidente de “todos los argentinos que simpatizan por la camiseta azul y amarilla”, pidiendo visitantes. Una ridiculez absoluta a la que nos tiene acostumbrados un primer magistrado que se caracteriza por sus discursos infantiles seguidos de anécdotas boquenses, sin importar si está hablando en una cantina de Flores o en la ONU. En numerosas ocasiones, hemos visto con vergüenza a primeros mandatarios observándolo con el rabillo del ojo en actitud de sorpresa. Por supuesto que esa iniciativa infantil y ridícula fue reprobada por los presidentes de ambos clubes. Pero fue una operación que quedó en grado de tentativa, lo que realmente quería el Ing. Macri era que el último partido se jugara con hinchas de boca. No engañaba a nadie y fue la primera señal de que volvía a involucrarse en la justa superclásica. Nunca entendió que ya no es presidente del club de sus amores.
El día que se jugó en la boca, fue vox populi la piedra que impactó en una ventana del micro que trasladaba a la delegación y que por suerte, no llegó a fracturarlo. Una vez allí, nos enterábamos que la policía se encontraba requisando los bolsos de utilería ¡con perros!. Un acto desafortunado, patoteril, policíaco, que avalaban nuestros adversarios de siempre. River nada dijo. Salió a jugar su partido. Y al día siguiente, cuando se le preguntó a nuestro presidente si River le respondería de la misma manera, D’Onofrio le respondió que de ninguna modo, que River no se manejaba así.
Un día antes del 24, extrañamente, se allana el domicilio de un supuesto “barra” y se incautan entradas y dinero. Nadie puede reprochar el accionar de la justicia en procura de prevenir y sancionar delitos, pero es muy extraño que se haya hecho el día anterior al partido, sabiendo que iban a generar la violencia posterior que “en los papeles” querían evitar. Va de suyo que no ocurrió lo mismo antes del partido en cancha de Boca. Los violentos tenían la excusa perfecta, Boca, también.
Por supuesto que el mundo civilizado reprueba cualquier gesto de violencia como el acontecido en el traslado de la delegación visitante, para la agresión, no hay camisetas…pero…
…resulta muy extraño que se haya hecho pasar al micro a menos de 5 metros de la parcialidad contraria, algo que no ha ocurrido jamás. Los vídeos demuestran que a pesar de visibilizar la muchedumbre, allí se dirigieron. “Voy hacia el fuego como la mariposa” cantaba Baglietto, bueno, así. ¿Por qué?. Se sabía que si había incidentes la policía iba a reprimir y podría haber algún contratiempo que generara la postergación del partido y el pedido de puntos de boca. Perdón, quise significar que se sabía que podrían haberse suscitado inconvenientes como los que finalmente ocurrieron.
River hizo en la cancha lo que no hizo boca en la suya, a pesar de las enormes diferencias, apostó por jugar un partido sin supuestas ventajas. (En el ejemplo comparativo se jugaba una semifinal, NO UNA FINAL, River fue con ventaja a jugar el segundo partido, lo peloteó todo el primer tiempo, boca no llegó al arco propio) antes del 2T ya todo sabemos lo que ocurrió, un ataque artero con daños físicos VISIBLES. NO QUISIERON JUGAR EL SEGUNDO TIEMPO. Y cuando vieron a los jugadores afectados, recién allí, los jugadores salieron al campo sin ningún tipo de solidaridad. Ellos…Nosotros.
Por los propios dichos oficiales, River aceptó la postergación del encuentro por 24 hs., con el objeto de no dar ventajas deportivas, tal como debería ser en un deporte de caballeros y honrando la historia de River y del espíritu del juego. Pero para asegurarse que no existan “agachadas”, se firmó un acta compromiso ya difundida por todos los medios. River honró lo que firmó, no así el presidente de la ribera, quien no solo borró con el codo lo que había escrito con la mano, sino que esperó a que los simpatizantes de River se tomen la molestia de volver a ir a la cancha -un domingo- para anunciar la reticencia a presentarse una vez instalados y así ocasionar un trastorno mayor al que ya se había vivido la jornada anterior.
Desvirtuaron el partido, desmotivaron a las familias que iban a la cancha, desangelaron la final de la Copa, ¿y todo por qué?, esta es UNA APRECIACIÓN ESTRICTAMENTE PERSONAL: porque temen perder con River en la cancha. NUNCA QUISIERON VOLVER A JUGAR CON RIVER, NO SOPORTARÍAN UNA NUEVA CAÍDA. River en cambio ha sufrido rachas negativas estoicamente, ganó y perdió, pero en la cancha, siempre en la cancha.
No quiero dejar de expresar un sentir: El principal responsable de este dislate es el Presidente Mauricio Macri, operador xeneize en las sombras, el mismo que negoció el sponsor de Boca y le pidió exclusividad para que River no se beneficie de ello. El mismo que “puso” de Presidente de AFA a TAPIA, un boquense sumiso a ANGELICI, presidente de boca y hombre de su confianza, ergo, el verdadero presidente de AFA. El mismo que dijo en campaña que el Estado no debía interferir con el fútbol. El mismo que cree que una derrota de boca ante River le ocasionaría un daño electoral irreparable, como si un partido fuera la guerra de Malvinas. El que no puede contenerse y le hace bullyng a un pibe de River de 14 años o insulta a su DT. El de la incontinencia verbal. El que generó este clima. El que nos llamaba “innombrables” cuando todavía tomaba de la teta del padre, el que dijo que el monumental era “un espanto”.
Marcelo London, ex directivo de Boca dijo hace poco que les aseguraba la copa a sus simpatizantes. Ahora entiendo esa seguridad.
Vamos a ir con todo, porque RIVER ESTE PARTIDO LO VA A JUGAR Y LO VA A GANAR O LO VA A PERDER. PERO EN LA CANCHA, PORQUE ASÍ ESCRIBIÓ SU HISTORIA ESTE…NUESTRO CLUB, EL CLUB INSIGNIA DEL FUTBOL ARGENTINO.