En El Palacio, Rodriguez Peña al 300 algo creo que es…
Contrapunto biográficoCon el discurso nacional-estatal del primer Perón
[b]Marcelo Veneranda
LA NACION[/b]
Domingo 03 de julio de 2011 | [b]Publicado en edición impresa[/b]
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Con un revólver calibre 22 en la mano y una nariz de payaso en el rostro, el hombre se acercó a Fernando "Pino" Solanas. Por detrás. En los segundos que separan un "entreguen las billeteras" de otro "si no te callás, la próxima va a la cabeza", disparó seis veces a las piernas del cineasta, que quedó tendido en el estacionamiento de los laboratorios Cinecolor, en Vicente López. El pistolero subió a su coche. Lo esperaba otro hombre al volante, con una ametralladora. Nunca buscó la billetera.
Un día antes, Solanas había ratificado en la Justicia las denuncias de "traición" al peronismo contra el entonces presidente Carlos Menem, que lo había querellado por injurias. El menemismo en pleno repudió el atentado, aunque lo calificó como un hecho de inseguridad. Nunca se encontraron sospechosos y la investigación languideció en los tribunales de San Isidro. Hasta las balas se perdieron. "No me van a callar", gritaba Solanas, desde la ambulancia.
Los seis disparos de la noche del 22 de mayo de 1991 marcaron el inicio de la carrera política de Solanas, que hoy lo tiene como candidato porteño: apenas el último capítulo de una película que comenzó a rodar hace 75 años en Vicente López, donde creció junto a cuatro hermanos bajo la prédica católica y conservadora de su padre, un prestigioso médico de la Zona Norte, pero a media cuadra de la casa de Raúl Scalabrini Ortiz, padre de su amigo y compañero de la universidad, Yuyo.
Las clases de Derecho duraron poco más de dos años. No así el vínculo con el intelectual del primer peronismo ni los acercamientos a núcleos juveniles del radicalismo. Para entonces, el ex alumno del Colegio Nacional de San Isidro era profesor de piano, pero fue como compositor de jingles publicitarios como empezó a hacer carrera.
Entre 1958 y 1959, durante la presidencia de Arturo Frondizi, fue secretario de Julio Canessa, director de Gas del Estado. El cine llegaría en 1962, con su primer corto, [i] Seguir andando [/i] . Seis años después terminaría de editar las siete horas de su primer largometraje, [i] La hora de los hornos [/i] que, en tiempos de proscripción, exhibió clandestinamente. La mecánica de mostrar sus películas y hablar de política no lo abandonaría más.
La militancia y el cine terminaron de cruzarse en 1971, cuando Juan Domingo Perón lo convocó a Madrid para filmar dos testimonios. Como con las "causas originarias" de la UCR, todavía hoy Solanas sostiene buena parte del discurso nacional-estatal del primer Perón. También algunos de sus giros y ademanes.
Al exilio de París, en 1977, Solanas llegó con su tercera mujer, la actriz Chunchuna Villafañe. Con la primera se había casado y separado antes de los 20 años. Con la segunda tuvo dos hijos, Juan Diego y Victoria Eva (otra definición ideológica). El tercero, al que trata como propio, es Flexa D'arco Iris Corrêa, un alto moreno de rastas que lo acompaña a sol y sombra. Uno de los pocos que, en privado, logra romper con la solemnidad de Pino. "Flecha" es el hijo previo de la actual mujer de Solanas, con quien hoy vive en Olivos: Ângela Corrêa, la modelo y actriz brasileña 18 años menor que conoció al filmar [i] El viaje [/i] , en 1990. Para entonces, Pino comenzaba a ser premiado en los principales festivales de cine europeos.
"Podría vivir en Venecia, mucho más cómodo, pero tiene un enorme compromiso con la defensa de los intereses nacionales", dice la diputada Alcira Argumedo, vicepresidenta de la productora del cineasta y candidata a Presidenta por Proyecto Sur, el partido de Solanas, a quien conoce desde 1968. "Es el último patriota que conozco", sostiene otro de sus amigos más antiguos, el pintor Luis Felipe Noé.
Como el legislador Julio Raffo o el abogado Jaime Nuger, los íntimos de Solanas destacan a coro su compromiso con las "causas nacionales". También su capacidad de convencer a partir de una memoria demoledora, que le permite enhebrar una frase de Jauretche y una anécdota de su última filmación en Tartagal con las estadísticas de pobreza o el costo del cemento para el subterráneo. Ante las cámaras, su medio natural, esa capacidad se potencia. Por eso su equipo sufre la falta de debates de la campaña porteña.
También reconocen sus "vetas insoportables", sus "monólogos" y "lo cabezón" que puede resultar cuando está convencido de algo. "Como cuando dirige en cine, sigue sus inspiraciones aunque lo hagan cambiar de rumbo en plena marcha", desliza Argumedo. En política, como en casi todas sus películas, Solanas es guionista, productor y director.
El método lo llevó a romper varias alianzas. La última, con el gobernador santafecino Hermes Binner, una fractura que le podría costar la posibilidad de ingresar al ballottage porteño. Es "vedettismo", le endilgó el intendente socialista de Rosario, Miguel Lifischitz. "Viene, te dice una cosa en privado y se da vuelta para mentir ante las cámaras", lo acusa uno de sus rivales más enconados, el gobernador sanjuanino José Luis Gioja, con quien está enfrentado a muerte por la megaminería.
Pero incluso sus detractores y ex aliados le reconocen la "lealtad" con la que defiende a su tropa propia, a pesar de los costos. Sugieren que rompió con Binner por defender sus lazos con el MST de Vilma Ripoll (históricamente enfrentado al socialismo) y con el Partido Socialista Auténtico que le prestó su personería en la elección porteña de 2009 (cuando salió segundo).
Como cuando decidió bajarse de la carrera presidencial para buscar la jefatura de gobierno porteño, ahora sus ex socios esperan una nueva "inspiración" que lo lleve a retirar la candidatura nacional de Proyecto Sur y hacer campaña con Binner. Para eso Pino debería ser desleal a Argumedo, su aliada más antigua.
[b] AUTORETRATO [/b]
[b] "Encabecé la defensa de Yacyretá y Salto Grande" [/b]
Nací en Argentina en 1936. Mi militancia y mi compromiso político estuvieron siempre íntimamente ligados a mi actividad artística. Me formé políticamente junto a hombres como Raúl Scalabrini Ortiz, Arturo Jauretche, Carlos Astrada, John William Cooke y Rodolfo Ortega Peña, y fui secretario privado de Julio Canessa.
En 1968 realicé en forma clandestina mi primer largometraje, La hora de los hornos , película documental sobre el neocolonialismo y la violencia en el país y América Latina que fue difundido en más de setenta países.
En 1971 fui convocado por Juan Domingo Perón a filmar en Madrid sus dos testimonios cinematográficos: [i] La revolución justicialista [/i] y [i] Actualización d octrinaria para la toma del poder [/i] . Luego de filmar [i] Los hijos de Fierro [/i] , y habiendo sido amenazado de muerte por la Triple A, me exilié en Francia, donde filmé - en 1980- el documental [i] La mirada de los otros [/i] . Durante mi exilio participé en varias organizaciones de solidaridad en defensa de los derechos humanos, denunciando internacionalmente la situación argentina.
Con la caída de la dictadura, en 1983, regresé a Buenos Aires, filmé [i] Tangos... El e xilio de Gardel [/i] , y [i] Sur [/i] . En junio de 1989 promoví la gran asamblea de sindicatos audiovisuales que se realizó en el Centro Cultural San Martín, y exigí la convocatoria a un gran debate y una ley marco de Radiodifusión que reemplazara a la de la dictadura. Fui una de las primeras voces denunciantes de la traición de Menem a los contenidos del voto, la privatización de los canales y la Ley de Reforma del Estado.
En marzo de 1991 acusé a Carlos Menem de estar al frente de una "banda de delincuentes que está saqueando el patrimonio público" y, luego de reafirmar mi acusación, fui víctima de un atentado de grupos comando ligados a la seguridad del Estado, en el que recibí seis disparos de arma de fuego en las piernas.
En 1992, el ex diputado nacional y dirigente Luis Brunati me invitó a encabezar un gran frente político y social. Nació el Frente del Sur, integrado por varios partidos políticos y organizaciones sociales. En 1993 fui elegido diputado nacional por el Frente Grande. En 1997 terminó mi mandato y, a pesar de los ofrecimientos de distintas fuerzas políticas, volví a mi profesión.
Durante mi gestión como diputado nacional (1993-1997) elaboré más de 160 proyectos, entre resoluciones y leyes, encabecé el movimiento por la defensa de Yacyretá y Salto Grande, y llegué a interpelar al Ministro Cavallo y al ex Secretario de Energía Carlos Bastos cuando intentaron privatizar estas empresas, las centrales nucleares de Embalse y Atucha, y la Fábrica de Aguas Pesadas en Arroyito (Neuquén).
En el 2002 participé en el Movimiento por la Recuperación de la Energía Nacional Orientadora (Moreno) y encabecé la formación de Proyecto SUR, un espacio político dedicado a la investigación de una propuesta programática nacional. Desde entonces, recorro el país para testimoniar su crisis y sus posibilidades.
En 2004 presenté el documental [i] Memoria del saqueo [/i] , que inició una serie de filmes destinados a retratar las vivencias del país luego del 2001: [i] La dignidad de los nadies [/i] y [i] Argentina latente [/i] , donde se describen las potencialidades científicas del país, seguidos por [i] La próxima estación [/i] , estrenado en septiembre de 2008, que trata sobre las pésimas condiciones del servicio ferroviario, así como sobre la corrupción reinante desde su privatización. En 2009 presenté [i] Tierra Sublevada: Oro Impuro [/i] , un documental sobre el saqueo de la minería a cielo abierto en distintas regiones del territorio argentino.
El 10 de diciembre de 2009 asumí como diputado nacional en la ciudad de Buenos Aires por el movimiento político, social y cultural llamado Proyecto Sur, y centré mi propuesta en recuperar los recursos naturales del país y en terminar con los negociados de las grandes empresas de rentas, capitales, minería, etc., para poner a disposición del Estado nacional esos recursos económicos, que deberían redistribuirse para terminar con la pobreza y la indigencia. También propuse un plan nacional de recuperación de los ferrocarriles argentinos.
Con el discurso nacional-estatal del primer Perón - lanacion.com