Tengo sensaciones encontradas con los ex- River que vuelven en este momento. Me pongo a pensar en nuestra peor época y cómo pocos se acordaron de River. Por eso voy a valorar siempre y hasta el cansancio lo que hizo el Cave, el Chori y Trezeguet. Había que ponerse la banda después de un descenso y jugar con jerarquía. En ese entonces, yo fanteseaba con un Aimar, un Saviola, un D`Alessandro al rescate del club que los impulsó. Utópico, sí pero hubiese sido de antología. Ahora que River vuelve a ser River con nombres nuevos y sacrificio, está este coqueteo por volver.
Al margen de esos sentimientos encontrados, que son subjetivos y mambo mío, te deseo lo mejor Pablito. Te pido que te matés por esta camiseta, que vengas con mente ganadora y recuerdes todo lo que este club te dio. Humildad y mucho trabajo ante todo; que no te pongas en estrella si tenés que ser suplente de Piscu y cuando te toque, romperla. Sé que va a ser así. Adelante, Pablo Aimar y bienvenido a casa!