Me pasó exactamente lo mismo, estaba tan mal que cuando cobraron el último penal apagué la tele y me fui a dormir directamente, cerré todas las ventanas, y al día siguiente no tuve ganas siquiera de bañarme para ir a la facultad. No hice nada raro en relación a lo que hago siempre cada partido, así que sé que fue culpa de ustedes que hayamos perdido. Va, en realidad yo también la mufé mandando dedicatorias en el 2 a 0, que después me las devolvieron con el doble de ganas. Yendo a la Facu me puse a escuchar temas deprimentes de Radiohead y Nine Inch Nails, y tras soportar la burla de todos los bosteros e hinchas “neutrales” (bosteros que no miran fútbol), volviendo a casa escribí exactamente estas palabras en las Notas del celu:
“Ya perdieron todo. Para nosotros el trofeo más importante es que Gallardo haya renovado y siga.
Ya vamos a ver el año que viene qué pasa. Se van a tener que comer todas las palabras”.
Y así fue, estaba completamente seguro que salíamos campeones de la Libertadores en el 2018, y que le íbamos a ganar a Boca en la Superfinal, pero yo creo que nadie se imaginaba que justo la Final de la Libertadores iba a darse contra Boca, y de la manera en la que se dio, con toda la épica, con toda la maquinaria y el sistema en contra, con trampas y cobardía para intentar ganarlo sin jugarlo, habiendo empezado ambos partidos perdiendo, y darlos vuelta de la manera en la que lo hicimos, con buen juego y los arbitrajes en contra. Perfecto.

