Desde noviembre de 2019 somos un hazmerreír. Perder en 60 segundos una final, perder un torneo con la mierda, perder en la Copa en múltiples ocasiones, hacer papelones de local, desperdiciar torneos y la frutilla del postre: sacar campeón a boca. Hace años el hincha es humillado, pero se lo merece, por seguir encegados en aplaudir lo insólito, solo por el recuerdo del ayer y nada del presente. Un bochorno total.
Desde que perdio la final en Lima, que es la única de libertadores que dirigió, cambió el chip, creyendo que debía modificar el perfil del jugador a traer, y se deshizo de los jugadores de carácter que le habían dado los logros, para empezar a traer jugadores livianitos, sin alma y sin bolas, creyendose el mote de “napoleón”, que el bosteriodismo le puso.
Ahí empezó la debacle, se le subieron a la cabeza los elogios y se la creyó, ahora esta perdido en el mismo laberinto que él mismo armó. No sabe ni como hacer para salir de esto, y lo meojr sería que sea conciente y de un paso al costado, si no quiere hoy mismo, en la semana, pero esto ya no da para más. Es un papelón el equipo con el como DT.
A mí lo que me desespera es que no rueda una cabeza, seguimos haciendo papelones por todos lados, quedando afuera de todo , absolutamente de todo y no pasa NADA