Marcelo Gallardo - DT de River Plate

Creen el tret del doparti vs la cerveza

Yo tenía razón, ya ganamos una sudaca jeje

Emocionante el ciclo Gallardo. Vino como una incógnita, YO particularmente no lo quería pero estoy orgulloso (?) de decir que me cerró la boca. Y ojalá que se quede muchos años más.

Yo soy de los que lo criticaron al comienzo, no me gusto para nada los primeros partidos que habia visto, Gimnasia LP, Millonarios, Colon por copa arg… pero tengo que decir que me emociono muchisimo este semestre. Perdon por la desconfianza muñe querido!!
Ojala que se quede 30 años dirigiendo River!

Yo lo ovacione por primera vez al Muñeco el partido post muerte de la madre, con lo que logro se gano mi ovacion hasta que se vaya.

El cazafantasmas

La sombra de Ramón, la espina de Boca en copas internacionales y los 17 años sin títulos continentales… En un semestre, Gallardo barrió con todo. Sus secretos.

Cuando Ramón Díaz tomó la sorpresiva decisión de abandonar el club, a horas de sumarle otra estrella a su título del entrenador más ganador de la historia de River, el Monumental se llenó de fantasmas justo cuando se acababa de enterrar al peor de los monstruos: el maldito descenso. Ahí llegó él, rodeado de incógnitas, con una mínima experiencia como técnico en un micromundo diferente al gigante de Núñez, cargando una mochila tan pesada que sólo un hombre de la casa podía soportar, al menos al principio. Pero lo que traía Marcelo Gallardo sobre su espalda no eran presiones: llevaba una mochila cazafantasmas. Y no dejó ni uno. La sombra del prócer riojano fue la primera en caer. Desapareció como por arte de magia con el fútbol vistoso, hiperdinánico, agresivo y contundente que desarrolló el equipo del Muñeco desde el principio. No era casualidad. “Yo no quiero que los jugadores me obedezcan, busco que haya un intercambio y un convencimiento”. Por su estilo frontal, sincero y de diálogo constante con los futbolistas, porque considera que el ida y vuelta favorece la convivencia, la predisposición al trabajo y el compromiso colectivo, Gallardo logró la identificación inmediata del plantel con su filosofía futbolística y de conducción, que no se fundamenta con palabras sino con desarrollo en cada entrenamiento: “Al jugador hay que ofrecerle herramientas para que se sienta representativo con un mensaje”.

El Muñeco consolidó a su tropa de tal manera que ningún fantasma la pudo vulnerar. Ni siquiera ese vestido con los colores de Boca. Tampoco el maldito que tenía secuestradas las Copas desde hacía 17 años. El Muñeco los eliminó a los dos en cuatro semanas: logró que River sacara a Boca de un torneo internacional por primera vez y enseguida consiguió un título continental. Su secreto fue que, con las bases claras, impuso sus exigencias de juego a dos toques, rotación en posiciones de ataque, presión alta y aceleración. Redescubrió a un Funes Mori que hizo olvidar a Balanta, transformó al prolijo Rojas en un volante externo incisivo, potenció las cualidades naturales de Sánchez, le sacó brillo a la jerarquía de Teo y encarriló los vaivenes de Mora…

Así, el campeón de Ramón mutó en un equipazo que no sólo revolucionó el fútbol argentino por la audacia de su propuesta sino que mostró carácter para cualquier batalla. Eso, también, es reflejo del entrenador, que mostró personalidad para retar a Teo por su retraso post Mundial, para despabilar a Kranevitter tras la pretemporada, para decirle a Ponzio que iba a “ser suplente” del Colo y para frenar la ansiedad de Cavenaghi. Otro ingrediente valioso en la receta del Muñeco fue el “entrenamiento mental”, que delegó en la neurocientífica Sandra Rossi, a quien conoció en su etapa de futbolista. No se trata de psicología sino de potenciar funciones como la atención, los reflejos y la concentración, aspectos fundamentales durante el juego. Aunque el cerebro más capaz de este River histórico es el de Gallardo, un DT tan profesional que ni siquiera el inmenso dolor de la muerte de su madre, en el momento decisivo del semestre, pudo desviarlo de sus objetivos. Sólo la emoción de consagrar su obra con la Copa Sudamericana y dedicarle el triunfo a su mamá Ana lo quebró.

En apenas seis meses, los fantasmas ya no existen. Ramón se exilió en Paraguay, Boca está nadando en lágrimas y los trofeos internacionales volvieron a las vitrinas del club.

El fantasma de la manta corta
12-12-2014
Pablo Ramón
pramon@ole.com.ar

Marcelo Gallardo sepultó un fantasma más pesado, antiguo y feroz que el espíritu del Ramón errante, que el cuco de la paternidad de Boca, que el espectro de 17 años sin títulos internacionales. El Muñeco construyó, pieza por pieza, un poco con lo que había, otro con lo que volvió y otro con lo que encontró en las sobras del mercado, un Frankenstein para los rivales de acá y de allá. Un equipo que es poético por momentos, bicho en otros, que puede ser feroz, atrevido, traicionero. Distinguido en el palacio y taita en el barrio, suave para tratar la pelota y mercenario para recuperarla. Que es fuerte de mente y de piernas, que lo mismo gana con una pared que con una trama de pizarrón, que lo mismo zapa o ensaya con dedicación de esclavo.

Es, en pocas palabras, un equipo que se acerca a la síntesis, a lo que tantas veces cuesta definir el famoso “jugar bien”. El término se apoya en lo que primero salta a la vista: las variantes y la postura del equipo a la hora de atacar. Eso fue lo primero que River mostró, que encandiló a la cátedra y al póppolo. Lo otro vino después, pero fue igualmente importante: este equipo del Muñeco pone la misma pasión, el mismo empeño e idéntico compromiso para defender. River lo logra sin colgarse del travesaño, lo que lo hace más meritorio todavía. Participan de la movida desde el primer delantero (Mora o Teo, según por dónde venga la jugada) hasta el último defensor (Barovero). Y así, el fantasma que Gallardo enterró, fue el mito de que la manta siempre es corta. Al Muñeco le da para taparse los pies, y también la cabeza. Y cobijar con ella a los hinchas del buen fútbol.

Ruggeri: “Este River me recuerda al del '86, por supuesto. Se para en todos lados” Que grande…

Bueno, es lo que pedía el Beto también. Debe estar chocho ahora.

El Cabezón es sencillamente adorable.

El Beto habló maravillas del equipo cuando lo llamaron el miércoles. Y de paso le tiró una tonelada de mierda al boludo de Gigliotti. :lol::lol::lol::lol::lol::lol:

Ruggeri siempre me pareció mas cercano a River que a la bosta, a pesar de que es confeso hincha de la mugre y salió campeon en el 81 con el gordo maradona…

Excelente nota. La caga cuando pone que “Ramón se exilió en Paraguay”. Mira si Ramón se va a tener que exiliar, que pelotudez. Ramón tiene su merito, porque fue quien dejo la base de este equipo y le sacó la presión a los jugadores al salir campeon.

Nos quiere mucho el cabezón, River significó los logros mas importantes de su carrera a nivel clubes.

Y como el hincha se lo reconoce y agradece se siente adoptado por River, por mas hincha de boca que pueda aparentar.

Y agregale en la lista de méritos haber ganado la Superfinal, porque si no le ganábamos a CASLA, era CASLA quien jugaba la Sudamericana.

Ahora que la dirigencia le consiga a Gallardo los jugadores que él necesita para poder hacer frente a todas las competencias que el club debe afrontar, porque Gallardo es buen técnico, pero no es mago si le dejan solamente los jugadores que actualmente tiene…
Dirigentes, ahora ustedes deben jugar “su partido” viendo que el técnico es bueno, consíganle los jugadores que les pide y River entonces va a volver a ser el River dominante que todos queremos…

Gracias Gallardo, no te tenia fe con estos perros que potenciaste increiblemente!!!
Con este equipo que ni a los talones llega al de los 90, dejaste afuera a la bosta encima logrando esta copa que nos hacia falata en nuestras vitrinas!!!
Ramon nos dio el pase ganándole al cuervo a la Sudamericana y la ganaste!!!
Ramos nos dio el pase ganando el torneo final a la Libertadores y la vas a Ganar!!!

No queria decir esto porque despues se enojan si hablamos de Ramon en este thread… pero ahi se revela lo anti de la nota.

bueno… no la comencemos a mufar… :lol:

ÍDOLO, pensar que te puteó cada uno antes de comenzar…

Lo que sabes de fútbol es impresionante, nadie te pudo contrarrestar en ningún momento mereciste ganar todos los partidos.

yo lo habia mencionado, no recuerdo si aca, en el post del partido contra Atl. Nacional: desde el River del 86 que yo no sentia la seguridad que me da este equipo titular, la solidez que tiene, la personalidad, la eficacia.

Me sorprendió como a la mayoría, tiene mi banca por el resto de su vida como técnico porque se a lo que quiere jugar y cual es la idea. Después si vienen los títulos mejor, pero eso es lo principal para mi.