Argentina no tiene la idiosincrasia para jugar como Uruguay. No es solo una cuestión de estilos sino de mentalidad. El uruguayo está a gusto con ese estilo y los jugadores lo defienden a muerte porque creen en eso porque el uruguayo es así en todo, no solo en el fútbol. Quiero decir que Uruguay es el país más chico de Sudamerica sin contar las guyanas y entonces ya tienen esa mentalidad de que tienen poco y que para sobresalir tienen que dar el máximo, están acostumbrados a que los subestimen, etc.
Quiero decir, el jugador uruguayo es de esa forma por una cuestión de cultura, está en su ADN. El uruguayo se siente comodo yendo de punto y dando el batacazo porque así mismo son como país.
Argentina nunca se sentiría cómoda siendo como Uruguay. Nuestra idiosincrasia es muy distinta, nunca podríamos darle la pelota a Arabia Saudita por ejemplo.
Tampoco somos Brasil. Somos un híbrido y no es algo malo sino bueno.
El tema es cuando en vez de tomar lo mejor de ambos bandos te contagiás de lo peor, de cierta tibieza brasileña que ellos a veces tienen y del antifutbol uruguayo.
Pero siendo un híbrido tomando lo mejor, cierta vocación ofensiva y desfachatez en algunos jugadores sumado a la garra uruguaya y a la inteligencia de a veces reconocerse inferiores que tienen ellos sin miedo a defenderse sería una buena mezcla y algo de ese híbrido hubo en el 78 y 86.
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