Recién vengo del Carrefour de Vicente Lopez y me lo cruzé al dientes flojos de Patricio Toranzo (vive a la vuelta de mi casa en Belgrano). Cuando me preparaba para hacerle un comentario burlón sobre la patada que ligó de Camoranesi diviso a su lado a la bella, a la Diosa, a mi amor imposible: TAMARA ALVES. Ayyyyyyyyyyyyyyyy, que pedazo de mujer por favor. Lomazo, tenía un vestidito floreado muy corto que dejaban al aire unas gambas impresionantes, además de marcarle un culazo. Camperita de jean y botas. Bronceadita y con un perfume que te caés de espaldas. La segúi como 6 góndolas y al final me fui a la caja a pagar, pero quiso el destino que ella y el pelotudo del novio se pusieran detrás mío en la caja. Cuando terminé de acomodar las bolsas en el carrito agarra y me dice “permiso” y “gracias” con su suave voz aterciopelada.
Ya está, me puedo morir tranquilo. :mrgreen:



























































































































