Salvando grandes distancias, les pasa algo similar al siempre accesible y débil México. Los uruguayos siguen jugando fútbol como lo hacían en el cretácico: Pierna fuerte, pelotazo al 9.
No evolucionan futbolisticamente.
Y yendo al tema de población es más que obvio. Con ésa lógica nosotros deberíamos estar liderando en un montón de deportes más pero no hay cultura y apenas hay apoyo estatal (mucho menos privado).








