Acabo de rendirle tributo al sketch de Presta, ese de “Cosas que no te van a pasar en la puta vida”.
No quiero ser tan extenso. Resulta que salgo de mí laburo y me tomo el tren en Constitución. Se sienta al lado mío una chica alta morocha, muy bonita, y me pregunta cuánto tiempo tarda en llegar el tren a Quilmes.
Luego, le pregunto sobre su tonada, dado que no era autóctona. Me dice que es de Colombia, doctora residente y que se dirigía a su trabajo en Quilmes.
Conforme pasaba el tiempo, nuestra charla parecía como si nos hubiéramos conocido desde hace tiempo. Me contó que hace 6 meses está en el país, que tiene 32 años (previo jueguito del cuántos años me das) y fan de los entrenamientos funcionales del crossfit.
Nuestra charla siempre fue en base a esos tópicos, y en un momento empecé a bromear con ella sobre su altura, y le pido que nos midamos la mano (tiene la mano grande como yo), primer contacto físico con ella.
Después, a lo último me comentó que es hincha del Junior de Barranquilla, y le pedí su WhatsApp e Instagram. Ya me agendó ella en sus contactos de WhatsApp.
Pero cuando llego a mí casa, stalkeo su nombre completo en las redes sociales y veo que es casada. Y en su foto de perfil de WhatsApp, ella tiene una foto de su boda.
La verdad que eso me hizo un STOP.
Algún asesoramiento colapintesco de parte de la muchachada, por favor?
Y Tenes dos caminos, es muy buena onda o es una mina que le gusta mandarselas… ahi tenes que ver como seguirla y que te pinta ella… bah en el caso que no te importe moverte una mina casada…