Y los que vieron a Di Stefano no dudan de que era mejor que Pelé. Hasta el grone mismo lo dijo una vez.
Y Di Stefano dijo a su vez que nadie como el Charro Moreno, al igual que dijeron cuando estaban vivos todos lo que lo vieron jugar al Charro.
Falta averiguar a quien idolatraba el Charro en su momento, nada más, y luego al que este admiraba, y así sucesivamente hasta llegar al primer crack del fútbol, un pibito anónimo de un colegio público inglés que jugaba con la mano.
Más gráfico, imposible. No hay algo como “mejor de la historia” en un deporte colectivo y, aunque hubiera forma de debatirlo con cierto asidero, no existiría criterio objetivo para determinar que un jugador de los 50 haya sido mejor o peor que uno de los 80, y este que uno de los 2000. Sí se puede tener parámetros de quién dominó el juego sobre sus contemporáneos, y por eso figuras como Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Maradona y Messi están consideradas por encima del resto.
Eso contamina todo. Maradona era un buen pibe, humilde, y terminó en la falopa gracias a ese club. En otro contexto, quién te dice cómo hubiera terminado. Le ponías la de River en 1980 y quizá hoy era presidente de la FIFA.
Lo peor de este tipo es que hizo ultra famoso a la bosta. Antes de Maradroga no conocía a nadie a los bosteros, después de Maradroga son los reyes del marketing. Después si se cogia a menores, travas, era comunista o menemista me chupaba un huevo
Con la serie de Coppola van a salir otra vez las dos orcas a romper los huevos en los medios mendigando guita de arriba, me la veo venir. Lo mejor de las tercer estrella es que no se hablo nunca mas de dalmita y gianina.
Jajajajaja el tipo patea a una pelotita, dejan de inventar le títulos falopa (aunque siendo el th de Maradona viene bien…), no era la voz de nada más que de el mismo, político que le ponía la platita, político que defendía, un ser nefasto en toda regla…
Por eso mismo también, por cosas extrafutbolísticas, humo y circo para la gilada, ahí le gana por goleada el gordo a Messi, en lo único que lo supera a esta altura