Muchachos, acá no pasó nada. Tengo fresco que en el último tiempo Elmirón fue criticado por el bosteriodismo porque su equipo no le hacia goles a nadie, que pasan por penales, que no juegan a nada, pero inmediatamente recordé que esto ya lo viví…y lo viví precisamente cuando era niño y vi su época “dorada”.
En ese tiempo, el boca de Bianchi, jugaba igual de mal, jugadores perros, criticados, tuvieron a Palermo que le pagaba con la rodilla y terminaba en gol jajaj, y gracias a eso se encomendaban en llegar a los penales, a sufrir hasta que el árbitro pite el fin de los 90 minutos, es la única diferencia, porque después jugaban igual de mal, igual de sucio, jugadores igual de bocones, criticados por la prensa.
Me permito esta analogía: es como asistir a la facultad y no estudiar, pero igual te presentas a los exámenes y los aprobas porque haces trampa o porque justamente te tomaron el único tema que estudiaste, y así aprobas todas las materias, y a fin de cuentas tu desempeño académico se basa en eso, ser mal estudiante y tener suerte. En cambio, existe el buen estudiante, el que se esfuerza por aprobar, el que incluso puede fallar porque le tomaron justo el tema que no estudió, pero su regla general es que aprueba gracias a su esfuerzo, y a fin de cuentas su desempeño académico va de la mano de su esfuerzo.
Distinta fórmula, pero ambos estudiantes pueden tener su título, pero pienso que el sabor de conseguirlo siendo un buen alumno es totalmente satisfactorio y del que me puedo enorgullecer, a diferencia de aquel que aprobó haciendo trampa o dependiendo de la suerte, y eso me hizo pensar que afortunadamente soy hincha de River, que vivo en una era donde los registros fílmicos se expanden y no se pueden ocultar ni manipular, que en nuestra historia, todos nuestros equipos consiguieron logros siendo esos buenos estudiantes, aplastando al rival, goleándolos, siendo el equipo que más goles hizo y al que menos goles convirtieron, el que tiene al mejor 10 del torneo, al 9 goleador, a no depender de los penales, de la suerte, a que la gente pueda ir festejando antes de terminar los 90 minutos y no cortar clavos recién en el final.
Es así que la última década comandada por Gallardo es fiel reflejo de la forma de obtener el resultado, mientras que en la vereda del riachuelo se encuentran en la constante confusión de aun teniendo a un DT que juega igual de mal que gaganchi, no saber valorarlo precisamente porque en su mitomanía y reescritura de la historia, creyeron que sus conquistas fueron gracias al esfuerzo, se convencieron de eso, mientras tanto, gracias a estos tiempos, me siento feliz porque más se expone la diferencia, ellos pueden ganar su próxima copa, pero en el fondo, todos sabemos cómo la ganan, ellos quisieran dar cátedra, ser como nosotros, pero no, son incapaces de admitirlo y esa misma envidia me genera felicidad, porque sé que ellos están sentados en ese examen esperando que otra vez la suerte los salve. ¡Gracias viejo por Hacerme Hincha del Más Grande, lejos!
