Carta a Ariel Ortega

El problema no es la excesiva admiración, idolatración o devoción por algún jugador que marcó historia en un club, sino la contínua idealización e impregnación del recuerdo por sobre la realidad.
Siempre va ser digno reconocer el talento, la magia y la trayectoría de un gran jugador, pero no siempre va ser digno sobreponer y prevalecer la imagen de un jugador contrapuesta totalmente a su situación actual.

Gay.

recontra adhiero. Cobra medio palo verde el burro.

Burro? Un crack.

Burro somos nosotros que pensamos que los jugadores juegan por la camiseta.

:lol::lol::lol:

Hay gente tarada en la vida ee…

es verdad, ademas la esperanza es lo ultimo que se pierde :cry:

Demasiado latosa la carta. Esta bien tener fanatismo pero de ahi a ponerse meloso… bastante gay parece.


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