Anècdotas de Angelito Labruna

bueno, es una recopilaciòn que hice, las saque de un libro. hay muchisimas mas, pero las tengo que copiar a mano y bueno… quizas despues agregue otras muy graciosas, sobre todo algunas de Pinino Mas.

Fèlix Loustau

“El cansancio no existe, yo corrìa todo el partido y nunca me cansè. Y mirà que fumaba mucho. El que tenìa poco aire era Angelito Labruna, por que tenìa hundida la caja toràcica. Pese a esto, nunca vi un definidor como Angelito, de cien pelotas metìa noventa y nueve adentro. Me causò gracia cuando lo compararon con el chileno Salas, se nota que quien hizo esa comparación no vio a Labruna. Cuando Ángel hacia la jorobita había que ir a cobrar, era infalible”

Eliseo Prado

“Era la penúltima fecha del campeonato, y se jugaba el superclásico en nuestra cancha, Boca venia con la intención de ganar y darnos la vuelta olímpica en la cara. La hinchada de Boca habìa venido preparada para humillarnos con estandartes que decìan “Boca campeòn”. En el vestuario nos juntamos y juramos impedir que Boca nos diera la vuelta en nuestra cancha. Walter Gòmez dijo:
-“ yo hago uno, y vos feo cuantos haces?”
-por lo menos cinco- respondiò Angelito.
Con esa fe salimos a la cancha. ¡Ganamos 3 a 0! Igualmente Angelito no cumpliò con su promesa, hizo solamente dos, el que si cumpliò fue el uruguayo que hizo el restante.”

“Se jugaba una de las ùltimas fechas y tenìamos que jugar en cancha de Boca. Ganamos 2 a 1 ( lo dimos vuelta en el segundo tiempo con goles de Labruna y el Mono Zarate, en el primer tiempo nos habìan pasado por arriba y Amadeo habìa sido la figura) y eramos los campeones. Decidimos no dar la vuelta olìmpica para evitar una masacre. Terminado el partido un periodista partidario de Boca le pregunta a Labruna.
-¿En el primer tiempo, Boca los bailò?-
-¡Està equivocado! Aplicamos una tàctica para engañar al adversario, en el primer tiempo los dejamos atacar para que se cansen y en el segundo, con mas resto fìsico apuramos el partido y el resultado demostrò que ganamos con absoluta justicia-
En el vestuario me dijo “este tipo es de la contra, no voy a dejar que nos use para ponerse contento”

Walter Gòmez

“Habìan venido a darnos la vuelta a nuestra cancha, en el vestuario juramos con Angelito impedir esto costase lo que costase, me puso una mano en el hombro y me dijo: “Acordate que les voy a romper el culo”. Con esa motivación salimos a la cancha, èl hizo dos goles y yo uno.”

Enrique Sìvori

“Jugàbamos a fines del 55 en cancha de Boca. En la primer rueda nos habìan bailado 4 a 0 y estaban convencidos que iba a pasar lo mismo en su cancha. Cuando salìan del tùnel nos mostraban los 4 dedos de la mano los jugadores de ellos. Àngel me dijo “no les des bola que los dedos se los van a meter en el culo”, perdìamos 1 a 0 y lo dimos vuelta 2 a 1 con goles de Labruna y Zàrate.

Josè Manuel Ramos Delgado

Un dìa Labruna me dijo: “ Para mì, la alegrìa màs grande que hay es ganarle a Boca y gritar los goles en la Bombonera.” Era un genio, nos inculcaba el buen fútbol, era vivo, inteligente y sabìa elegir muy bien a los jugadores. Armaba grupos muy sòlidos. Como jugador fue extraordinario y pienso que todavía no ha sido reconocido en su justa dimensiòn, no se sabìa si era zurdo o derecho, la cosa es que adentro del àrea bajaba la joroba y la mandaba a guardar.

Delem

Un dìa Labruna me dijo “El dìa que estès obsesionado con ganarle a Boca, recièn ahì vas a poder lucir con orgullo la camiseta de River”

Pinino Màs

Con Daniel Passarella compartìa la pieza en las concentraciones, me seguia en todas las jodas. Al profe Jairala lo tenìamos de punto. Una noche pusimos un balde con agua arriba de la puerta en nuestro dormitorio y nos acostamos esperando que entrase èl. ¿Saben quièn entrò? Angel Labruna, con su saco, su pantalón gris y su corbata de River. Se mojò hasta las pelotas, me re cagò a puteadas y tenìa razòn, Ángel era divino.

Con Labruna tengo mil anecdotas, un dìa tenìamos que jugar contra Boca a las 15.30 y debìamos salir 15.28 para no pagar la multa, le digo a Àngel que tenìamos que salir y me dice “esperà que tengo que ver como saliò un caballo que tenìa de fija, no importa, después pagamos la multa”. Àngel era un fenòmeno, jugábamos contra Boca y el estaba mirando como salìa un caballo que tenìa como fija.
Tenìa un millòn de càbalas, las anotaba para no olvidárselas, un dìa le dije “¿Ángel, que càbalas tiene?” y me respondiò: “Pinino, las càbalas son algo personal, no hay que decirlas por que si no pierden el efecto, así que no preguntes pelotudeces”
En la charla antes del primer superclásico del nacional 75 agarraba uno por uno y decìa:
“Fillol vos sos un crack, Biasutto es un tronco, Comelles vos sos un crack, Pernìa es un tronco, Perfumo…

  • sì, ya sè Ángel, yo soy un crack, La Fuente es un tronco
    -callate boludo no ves que se corta la càbala.
    Con esas bromas salìamos a la cancha muy confiados, tenìamos una fe ciega en nosotros.

Àngel Labruna fue el que màs le querìa ganar a Boca. ¿Te acordàs còmo entraba a la Bombonera? Se tapaba la nariz. Lo escupìan, lo puteaban y se seguìa tapando la nariz. Triunfò como jugador y como técnico por cabeza dura. Perdìa con Boca y no dormìa por una semana, ganaba y era el tipo màs feliz de la tierra. Era fanàtico de River y por sus venas corrìa sangre roja y blanca. Defendiò la camiseta a muerte, ¡fue un ejemplo!

Daniel Onega

Era un superclásico que ìbamos perdiendo al finalizar el primer tiempo. Llegamos al vestuario preocupados, Labruna era el ùnico que estaba tranquilo y de buen humor, no entendìamos su actitud. Era la època de los militares y antes de salir a jugar el segundo tiempo dice:

  • vino el Mayor- y todos miramos esperando ver a un milico.
    Luego volvió a decir:
    -vino el Mayor… vino el mayor de los cagazos que tienen ustedes. ¡Vamos muchacho, este partido està ganado, dèjense de joder y salgan a ganarlo!
    Salimos y ganamos el partido, Àngel era un sabio, le sobraba calle y no conocìa el miedo. Con esa estampa de ganador se ganò el respeto de todos.

Pato Fillol

Estaba en Racing y me dirigìa Labruna, me acuerdo que me querìa comprar River y yo no querìa ir por que se decìa que habìa camarilla en el plantel. Me agarrò Àngel y me dijo: - si no va a River lo echo de acà a patadas en el culo, no sabe lo que es River, hàgame caso y vaya, no sea boludo”

Pedro Gonzàlez

“Mientras viva no voy a poder olvidar la alegrìa que tuve cuando salimos campeones después de diecisiete años. Àngel Labruna lloraba desconsoladamente, siempre recuerdo esa escena, ¡ Era pasiòn lo que sentía por River!

Roberto Perfumo

Era el año 77 y jugàbamos en la Bombonera. Yo estaba lesionado pero Labruna me hizo jugar igual. Antes de salir a jugar le dije:
-No puedo jugar Àngel

  • Juegue igual, aunque sea un rato, los peores momentos en un partido en la Boca son los primeros. Todavía no se da cuenta que su presencia impone respeto.
    Salì a jugar con un dolor bàrbaro hasta que en un pelotazo largo me lesionè, sentì que me rompì todo atràs de la pierna, le dije a Labruna:
  • No puedo màs, me voy
  • Bueno, ya està, que se le va a hacer.
    Salì y entro Lonardi. Al finalizar el partido estaban todos festejando enloquecidos la victoria. Yo fui y le dije:
  • ¿Vio Àngel que al final me lesionè?
  • Por ese desgarro ganamos, cuando los bosteros lo vieron en la cancha se cagaron todos.
    Àngel Labruna fue un fenòmeno, siempre tenìa una respuesta para todo y sabìa como nadie como ganarle a Boca.

A medida que pasa el tiempo es mayor el afecto que siento por Àngel. Ear un personaje digno de contemplar, pìcaro, inteligente, guapo. No sabía lo que era el miedo. Se bancaba cualquier quilombo, una vez luego de perder contra Boca en una gira en el exterior me dijo:

  • Ahora me tengo que aguantar en cas a los bosteros. Suerte que Anita està canchera, pero la voy a llamar para que cierre todo, por que estos guachos vienen con camiones de brea y carros de mierda y me los tiran en el frente de casa.
    La gente de Boca le tenìa un cagazo tremendo a Labruna, y èl no le tenìa miedo a nada. Manejaba todo, hacìa lo que querìa.

Otras anècdotas:

Su debut en los superclàsicos se dio el 5 de noviembre de 1939, en cancha de San Lorenzo, donde Boca hacìa de local. El partido estaba empatado hasta que apareciò Angelito y fusilò al arquero para pasar a ganar el partido. Se quedò festejando con la tribuna un largo rato, con la pasiòn que lo caracterizaba y que lo hizo tan grande.

Tuvo dos hijos, Daniel (falleciò siendo joven) y Omar, alguna vez dijo “me queda la felicidad de haberlos visto jugar a los dos con la Banda puesta”

Usaba una corbata azul con una franja rojiblanca en el centro. Una vez los jugadores le hicieron una broma y se la tiraron por la ventana mientras dormìa, cuando se despertò hizo volver al micro y los jugadores terminaron buscàndola en la banquina

“una vez, en el 71, dirigìa a Central y me tocò enfrentar a River. Ganábamos 4 a 0 y en un momento dado quedè al lado del Beto Alonso que daba sus primeros pasos en River; le empecé a gritar como si fuera jugador mìo: - Dale flaquito, corrè y transpirà esa camiseta que yo use durante 20 años, ¿què te pensàs que tenès puesto?”

“Por River era capaz de dejar todo, cuando firmaba los contratos con otros equipos habìa una cláusula que decía que si me llamaban de River me iba. No podìa con mi genio, estaba dirigiendo cualquier equipo y apenas entraba al vestuario preguntaba como habìa salido River.”

J. J. Lòpez

“Àngel decìa que no le interesaba dirigir a la Selecciòn. Para èl la Selecciòn Nacional era River.”

“ya era gracioso el odio que Àngel le tenìa a Boca. Cuando dirigìa a Talleres y jugamos contra Boca, llamò a los 8 o 9 ex jugadores de River que tenìa en el plantel y dijo:
-para nosotros esto no es un partido màs, esto es un River Boca, salgan a pisarlos” ganamos 4 a 0 y habìa que verlo a Angelito gritando “Gooool de River”

“una vez apareciò un amigo de Àngel para apostarnos en contra en un partido contra Boca. Nos hizo apostar a todos, y finalmente ganamos, la alegrìa de Àngel era indescriptible. Con el tiempo nos enteramos que lo del amigo era todo mentira, la apuesta la habìa bancado Àngel con tal de que le ganaramos a Boca"

bueno, es una recopilaciòn que hice, las saque de un libro. hay muchisimas mas, pero las tengo que copiar a mano y bueno… quizas despues agregue otras muy graciosas, sobre todo algunas de Pinino Mas.

Fèlix Loustau

“El cansancio no existe, yo corrìa todo el partido y nunca me cansè. Y mirà que fumaba mucho. El que tenìa poco aire era Angelito Labruna, por que tenìa hundida la caja toràcica. Pese a esto, nunca vi un definidor como Angelito, de cien pelotas metìa noventa y nueve adentro. Me causò gracia cuando lo compararon con el chileno Salas, se nota que quien hizo esa comparación no vio a Labruna. Cuando Ángel hacia la jorobita había que ir a cobrar, era infalible”

Eliseo Prado

“Era la penúltima fecha del campeonato, y se jugaba el superclásico en nuestra cancha, Boca venia con la intención de ganar y darnos la vuelta olímpica en la cara. La hinchada de Boca habìa venido preparada para humillarnos con estandartes que decìan “Boca campeòn”. En el vestuario nos juntamos y juramos impedir que Boca nos diera la vuelta en nuestra cancha. Walter Gòmez dijo:
-“ yo hago uno, y vos feo cuantos haces?”
-por lo menos cinco- respondiò Angelito.
Con esa fe salimos a la cancha. ¡Ganamos 3 a 0! Igualmente Angelito no cumpliò con su promesa, hizo solamente dos, el que si cumpliò fue el uruguayo que hizo el restante.”

“Se jugaba una de las ùltimas fechas y tenìamos que jugar en cancha de Boca. Ganamos 2 a 1 ( lo dimos vuelta en el segundo tiempo con goles de Labruna y el Mono Zarate, en el primer tiempo nos habìan pasado por arriba y Amadeo habìa sido la figura) y eramos los campeones. Decidimos no dar la vuelta olìmpica para evitar una masacre. Terminado el partido un periodista partidario de Boca le pregunta a Labruna.
-¿En el primer tiempo, Boca los bailò?-
-¡Està equivocado! Aplicamos una tàctica para engañar al adversario, en el primer tiempo los dejamos atacar para que se cansen y en el segundo, con mas resto fìsico apuramos el partido y el resultado demostrò que ganamos con absoluta justicia-
En el vestuario me dijo “este tipo es de la contra, no voy a dejar que nos use para ponerse contento”

Walter Gòmez

“Habìan venido a darnos la vuelta a nuestra cancha, en el vestuario juramos con Angelito impedir esto costase lo que costase, me puso una mano en el hombro y me dijo: “Acordate que les voy a romper el culo”. Con esa motivación salimos a la cancha, èl hizo dos goles y yo uno.”

Enrique Sìvori

“Jugàbamos a fines del 55 en cancha de Boca. En la primer rueda nos habìan bailado 4 a 0 y estaban convencidos que iba a pasar lo mismo en su cancha. Cuando salìan del tùnel nos mostraban los 4 dedos de la mano los jugadores de ellos. Àngel me dijo “no les des bola que los dedos se los van a meter en el culo”, perdìamos 1 a 0 y lo dimos vuelta 2 a 1 con goles de Labruna y Zàrate.

Josè Manuel Ramos Delgado

Un dìa Labruna me dijo: “ Para mì, la alegrìa màs grande que hay es ganarle a Boca y gritar los goles en la Bombonera.” Era un genio, nos inculcaba el buen fútbol, era vivo, inteligente y sabìa elegir muy bien a los jugadores. Armaba grupos muy sòlidos. Como jugador fue extraordinario y pienso que todavía no ha sido reconocido en su justa dimensiòn, no se sabìa si era zurdo o derecho, la cosa es que adentro del àrea bajaba la joroba y la mandaba a guardar.

Delem

Un dìa Labruna me dijo “El dìa que estès obsesionado con ganarle a Boca, recièn ahì vas a poder lucir con orgullo la camiseta de River”

Pinino Màs

Con Daniel Passarella compartìa la pieza en las concentraciones, me seguia en todas las jodas. Al profe Jairala lo tenìamos de punto. Una noche pusimos un balde con agua arriba de la puerta en nuestro dormitorio y nos acostamos esperando que entrase èl. ¿Saben quièn entrò? Angel Labruna, con su saco, su pantalón gris y su corbata de River. Se mojò hasta las pelotas, me re cagò a puteadas y tenìa razòn, Ángel era divino.

Con Labruna tengo mil anecdotas, un dìa tenìamos que jugar contra Boca a las 15.30 y debìamos salir 15.28 para no pagar la multa, le digo a Àngel que tenìamos que salir y me dice “esperà que tengo que ver como saliò un caballo que tenìa de fija, no importa, después pagamos la multa”. Àngel era un fenòmeno, jugábamos contra Boca y el estaba mirando como salìa un caballo que tenìa como fija.
Tenìa un millòn de càbalas, las anotaba para no olvidárselas, un dìa le dije “¿Ángel, que càbalas tiene?” y me respondiò: “Pinino, las càbalas son algo personal, no hay que decirlas por que si no pierden el efecto, así que no preguntes pelotudeces”
En la charla antes del primer superclásico del nacional 75 agarraba uno por uno y decìa:
“Fillol vos sos un crack, Biasutto es un tronco, Comelles vos sos un crack, Pernìa es un tronco, Perfumo…

  • sì, ya sè Ángel, yo soy un crack, La Fuente es un tronco
    -callate boludo no ves que se corta la càbala.
    Con esas bromas salìamos a la cancha muy confiados, tenìamos una fe ciega en nosotros.

Àngel Labruna fue el que màs le querìa ganar a Boca. ¿Te acordàs còmo entraba a la Bombonera? Se tapaba la nariz. Lo escupìan, lo puteaban y se seguìa tapando la nariz. Triunfò como jugador y como técnico por cabeza dura. Perdìa con Boca y no dormìa por una semana, ganaba y era el tipo màs feliz de la tierra. Era fanàtico de River y por sus venas corrìa sangre roja y blanca. Defendiò la camiseta a muerte, ¡fue un ejemplo!

Daniel Onega

Era un superclásico que ìbamos perdiendo al finalizar el primer tiempo. Llegamos al vestuario preocupados, Labruna era el ùnico que estaba tranquilo y de buen humor, no entendìamos su actitud. Era la època de los militares y antes de salir a jugar el segundo tiempo dice:

  • vino el Mayor- y todos miramos esperando ver a un milico.
    Luego volvió a decir:
    -vino el Mayor… vino el mayor de los cagazos que tienen ustedes. ¡Vamos muchacho, este partido està ganado, dèjense de joder y salgan a ganarlo!
    Salimos y ganamos el partido, Àngel era un sabio, le sobraba calle y no conocìa el miedo. Con esa estampa de ganador se ganò el respeto de todos.

Pato Fillol

Estaba en Racing y me dirigìa Labruna, me acuerdo que me querìa comprar River y yo no querìa ir por que se decìa que habìa camarilla en el plantel. Me agarrò Àngel y me dijo: - si no va a River lo echo de acà a patadas en el culo, no sabe lo que es River, hàgame caso y vaya, no sea boludo”

Pedro Gonzàlez

“Mientras viva no voy a poder olvidar la alegrìa que tuve cuando salimos campeones después de diecisiete años. Àngel Labruna lloraba desconsoladamente, siempre recuerdo esa escena, ¡ Era pasiòn lo que sentía por River!

Roberto Perfumo

Era el año 77 y jugàbamos en la Bombonera. Yo estaba lesionado pero Labruna me hizo jugar igual. Antes de salir a jugar le dije:
-No puedo jugar Àngel

  • Juegue igual, aunque sea un rato, los peores momentos en un partido en la Boca son los primeros. Todavía no se da cuenta que su presencia impone respeto.
    Salì a jugar con un dolor bàrbaro hasta que en un pelotazo largo me lesionè, sentì que me rompì todo atràs de la pierna, le dije a Labruna:
  • No puedo màs, me voy
  • Bueno, ya està, que se le va a hacer.
    Salì y entro Lonardi. Al finalizar el partido estaban todos festejando enloquecidos la victoria. Yo fui y le dije:
  • ¿Vio Àngel que al final me lesionè?
  • Por ese desgarro ganamos, cuando los bosteros lo vieron en la cancha se cagaron todos.
    Àngel Labruna fue un fenòmeno, siempre tenìa una respuesta para todo y sabìa como nadie como ganarle a Boca.

A medida que pasa el tiempo es mayor el afecto que siento por Àngel. Ear un personaje digno de contemplar, pìcaro, inteligente, guapo. No sabía lo que era el miedo. Se bancaba cualquier quilombo, una vez luego de perder contra Boca en una gira en el exterior me dijo:

  • Ahora me tengo que aguantar en cas a los bosteros. Suerte que Anita està canchera, pero la voy a llamar para que cierre todo, por que estos guachos vienen con camiones de brea y carros de mierda y me los tiran en el frente de casa.
    La gente de Boca le tenìa un cagazo tremendo a Labruna, y èl no le tenìa miedo a nada. Manejaba todo, hacìa lo que querìa.

Otras anècdotas:

Su debut en los superclàsicos se dio el 5 de noviembre de 1939, en cancha de San Lorenzo, donde Boca hacìa de local. El partido estaba empatado hasta que apareciò Angelito y fusilò al arquero para pasar a ganar el partido. Se quedò festejando con la tribuna un largo rato, con la pasiòn que lo caracterizaba y que lo hizo tan grande.

Tuvo dos hijos, Daniel (falleciò siendo joven) y Omar, alguna vez dijo “me queda la felicidad de haberlos visto jugar a los dos con la Banda puesta”

Usaba una corbata azul con una franja rojiblanca en el centro. Una vez los jugadores le hicieron una broma y se la tiraron por la ventana mientras dormìa, cuando se despertò hizo volver al micro y los jugadores terminaron buscàndola en la banquina

“una vez, en el 71, dirigìa a Central y me tocò enfrentar a River. Ganábamos 4 a 0 y en un momento dado quedè al lado del Beto Alonso que daba sus primeros pasos en River; le empecé a gritar como si fuera jugador mìo: - Dale flaquito, corrè y transpirà esa camiseta que yo use durante 20 años, ¿què te pensàs que tenès puesto?”

“Por River era capaz de dejar todo, cuando firmaba los contratos con otros equipos habìa una cláusula que decía que si me llamaban de River me iba. No podìa con mi genio, estaba dirigiendo cualquier equipo y apenas entraba al vestuario preguntaba como habìa salido River.”

J. J. Lòpez

“Àngel decìa que no le interesaba dirigir a la Selecciòn. Para èl la Selecciòn Nacional era River.”

“ya era gracioso el odio que Àngel le tenìa a Boca. Cuando dirigìa a Talleres y jugamos contra Boca, llamò a los 8 o 9 ex jugadores de River que tenìa en el plantel y dijo:
-para nosotros esto no es un partido màs, esto es un River Boca, salgan a pisarlos” ganamos 4 a 0 y habìa que verlo a Angelito gritando “Gooool de River”

“una vez apareciò un amigo de Àngel para apostarnos en contra en un partido contra Boca. Nos hizo apostar a todos, y finalmente ganamos, la alegrìa de Àngel era indescriptible. Con el tiempo nos enteramos que lo del amigo era todo mentira, la apuesta la habìa bancado Àngel con tal de que le ganaramos a Boca"

al fin idiota.

Que bueno estar leer lo de este tipo, tremendo el fanatismo y el odio a la bosta que se le tiene. Asi tendrian que ser

Es un groso total.

Bien pero bien Gallina el Angelito nomás. Emociona de sólo leer lo roja y blanca que era su alma.

Angel Amadeo Labruna. El riverplatense más grande de todos los tiempos.

Un genio.

El mayor idolo de la historia del club, sin lugar a dudas.

Alguno tiene el historial de Angelito contra boca, como jugador y como tecnico?

Que lindo todo :cry:

Muchas gracias por compartirlo.

Increible, sos eterno Angelito!

“El mejor de los nuestros”.

“una vez, en el 71, dirigìa a Central y me tocò enfrentar a River. Ganábamos 4 a 0 y en un momento dado quedè al lado del Beto Alonso que daba sus primeros pasos en River; le empecé a gritar como si fuera jugador mìo: - Dale flaquito, corrè y transpirà esa camiseta que yo use durante 20 años, ¿què te pensàs que tenès puesto?”

Jajaja, un crack!!! :stuck_out_tongue:


Ay Dios… a este tipo no lo parió la madre, lo parió River. :wink:

:mrgreen: Que caradura!

Maestro!

:mrgreen::mrgreen::mrgreen::mrgreen::mrgreen:

Sublime. Angelito, un verdadero hincha de River. Decir Labruna ES decir River.

Abrazos, Martín.

LO MAXIMO.

Que bárbaro, se te pone la piel de gallina leer cada anécdota. La de Alonso es mortal.

Mi viejo, que hoy seguramente está haciendo fuerza por alguna fija desde allá arriba junto a Ángel, era al igual que nosotros un enfermo de River. Y por una cuestión de edad, pudo ver a Ángelito como jugador, ni hablar como técnico. Si nosotros, los más pendejos, lo idolatramos, la gente “que la vivió” debe adorarlo. Un día, mi viejo querido fue al hipódromo de Palermo a jugar unos tiritos, como solía hacer todos los fin de semana. Estaba sentado tomándose un vinardo, y en el bar que estaba prácticamente vacío, lo vio a Ángel. Él era muy poco “cholulo”, no le gustaba andar pidiendo autógrafos o fotos, pero se le hizo imposible no encarar a la mesa para saludarlo. “Un gustazo enorme, querido Ángel”, le dijo mi papá, súmamente nervioso. Y el fenómeno éste, mientras charlaban de River, le dijo “¿por qué se va, no se va a quedar a tomar unos vinos? Siéntese…”. Un fenómeno. Una gran persona que, como leemos o nos cuentan constantemente, sentía un sentimiento enorme por nuestro querido River :).

Muchisimas gracias andy por compartir este material!! la vdd un gusto leerlo… saludos

Un grande

la verdad excelente leer todas esas anécdotas
sobre los superclásicos hay un montón, era un genio total

Es muy lindo leer estas anecdotas que te permiten conocer al Labruna de afuera de las canchas…Como me hubiese gustado haberlo visto y vivido, lamentablemente se nos fue antes de que yo existiese…