Los clásicos oficiales que River perdió con Gallardo no eran LA prioridad: en uno nos tocó a horas del robo contra Lanús en la Copa; en otro teníamos una final contra Central a los 4 días, en donde si perdíamos nos quedábamos arafue de la Libertadores; y en otro la cabeza estaba puesta en el Barcelona. Lamentablemente, esos 3 partidos fueron en nuestra cancha. Después hay un 0-2 en cancha de ellos, torneo local, pero el foco estaba en los duelos de la Libertadores, también por esos días, esos del gas pimienta. No es por poner excusas, pero bueno...